En el Sambil, El Recreo, el Tolón y San Ignacio hurtan baterías, cauchos y pertenencias que dejan dentro de los vehículos. Mientras los visitantes caminan hacia los carros les arrebatan celulares o bolsas con compras.

Shaylim Castro/@ShayC_

Caracas. Para un malandro 14 segundos son suficientes para hurtar una batería, un caucho de repuesto y un espejo retrovisor de los carros, estacionados en los centros comerciales más populares de la Gran Caracas. Todo con la ayuda de un control universal o una “pata de cabra”,

Así lo explicó Francisco Cermeño, gerente corporativo de seguridad y riesgo del Fondo de Valores Inmobiliario, encargados de la vigilancia de los estacionamientos del Tolón, San Ignacio y Paseo El Hatillo.

“Los hampones ingresan a bordo de un vehículo y verifican a qué carros se les puede hacer el hurto. Con un control universal fácilmente pueden abrir los maleteros para llevarse los cauchos de repuesto”, indicó.

Un vigilante del Centro Comercial Sambil, desde hace 12 años, quien pidió mantener su nombre en reserva por seguridad, comentó que debido a la falta de personal los delincuentes aprovechan para abrir los vehículos, con ayuda de una “pata de cabra”.

“Son ochos puestos de vigilancia que se cubren en el estacionamiento, más el nivel Feria y Diversión del centro comercial. Solo somos cinco o seis vigilantes que nos repartimos y hay sitios que se dejan solos, ahí es donde los malandros aprovechan. La mayoría entra por la avenida Libertador”, contó.

001-estacionamientos-_MG_0412
En el Sambil, vigilantes se rotan hasta tres veces para cubrir los puestos en el estacionamiento

En un día hasta cuatro personas pueden quedar detenidas por este tipo de hurtos y luego son llevados al módulo de la Policia Municipal de Chacao, ubicado detrás del centro comercial.

Lee también
Mármol García: La OLP debe reformularse y quedarse en los barrios

Los vigilantes de El Recreo son más reservados a la hora de hablar, pero a cuenta gotas indicaron que, igualmente, uno de los hurtos más recurrentes es el de baterías y repuestos.

Destacaron que su trabajo es preventivo y la solución ante este tipo de hechos es “hacer la denuncia directamente con el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc)”, indicó uno de los encargados de la seguridad.

002- estacionamientos -_MG_0418
La ausencia de vigilantes se la deja fácil a los ladrones para hurtar las baterías de vehículos

Cermeño recomendó que a la hora de estacionar en un centro comercial no deben hacerlo en zonas oscuras. Y siempre es importante saber la ubicación de los botones de pánico si ocurre algún hecho.

También indicó que si se es víctima de un hurto o robo es primordial hacer la denuncia a los encargados de la seguridad del recinto, pues con ello se puede hacer un seguimiento del suceso.

Niños roban con navajas

Nadie sabe de dónde salen, pero ya todo el personal de seguridad del Centro Comercial Sambil, los conoce. Un grupo de 10 niños, entre 8 y 12 años, con navajas en mano, son quienes asaltan y le pegan el susto a los visitantes.

Así lo mencionó un vigilante, con 12 años de labores en el Sambil, quien contó que hace seis meses este grupo de menores se metió en la noche, por el techo de uno de los tres sótanos y con ayuda de una soga hurtaron en una de las tiendas.

“Uno los saca por un lado, pero ellos aparecen por el otro. No se puede hacer nada por la Ley Orgánica Para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (Lopnna). Aquí entra todo tipo de funcionarios y ninguno hace nada”, sentenció el vigilante, de 70 años.

Detalló que las víctimas son quienes recorren los pasillos de los estacionamientos con celulares en mano y con bolsas de compras. También piden dinero, pero siempre mostrando la navaja, para darle miedo a los visitantes a quienes lo les queda de otra que dar su “colaboración”.

El vigilante sostuvo que se ha hecho lo posible para sacar a los niños, pero siempre vuelven y supone que “para alguien deben trabajar”, aunque siempre merodean solos por el estacionamiento.

Lee también
Malandros se pasean como “Pedro por su casa” en los barrios de El Cementerio

Los que van a pie no se salvan

Aunque Francisco Cermeño explicó que son pocos los hurtos que ocurren mientras la gente pasea por las instalaciones, los que suceden son por descuido.

“La mayoría deja sus cosas solas por un momento y ahí los hampones aprovechan, algunos no roban dentro del centro comercial, pero ‘marcan’ a las personas y las roban al salir”.

Por esta situación les recomienda a los visitantes:

  1. Tener sus bienes siempre a la vista.
  2. No exhibir sus pertenencias, pues muchos malandros roban afuera de las instalaciones
  3. Estar atento en cualquier momento. Si siente que alguien lo persigue, informar al personal de seguridad.
  4. Identificar las vías de escape, los botones de pánico y al personal de seguridad en caso de que ocurra un hecho.
  5. Ante un suceso, poner la denuncia.
_MG_8875
Visitantes deben mantenerse alerta para evitar los hurtos

Fotos: Angeliana Escalona



Participa en la conversación