Cecodap informó que la conflictividad social cada día afecta más a los niños, niñas y adolescentes, y destacó que la violencia escolar ha tenido un repunte. Entre enero y febrero, Crónica.Uno pudo conocer de siete incursiones del hampa al centro de enseñanza, muchas vinculadas con el tema de la comida.

Caracas. El informe presentado por el Centro Comunitario de Aprendizaje (Cecodap), organización social que promociona y defiende los derechos de la niñez, reveló que durante 2016 el clima de conflictividad social evidenció que cada día los niños, niñas y adolescentes están más expuestos a diversas situaciones de violencia, siendo la social y la escolar las que los afectan en mayor grado: 49,27 % y 24,50 %, respectivamente.

A este resultado llegó luego de establecer un panorama sobre los diferentes tipos de violencia contra niños, niñas y adolescentes venezolanos, basada en el análisis hemerográfico de 18.802 noticias publicadas en 31 periódicos, siete de circulación nacional y 25 regionales.

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En cuanto a la violencia dentro del ámbito escolar, el análisis arrojó un incremento de 44 % en los casos, al pasar de 1671, en 2015, a 2403 casos durante 2016. La mayoría de los casos están referidos al robo de escuelas, que suman cerca de 600 (25 %); el resto se distribuye en protestas docentes (18 %), deficiencias en la infraestructura escolar (10%) e irregularidades en el servicio de alimentación escolar (7 %).

2017 no se queda atrás

Aunque las cifras presentadas por Cecodap hasta el periodo anterior son alarmantes, pues manifiestan casos de violencia social que son consecuencia de la grave crisis económica que afronta el país —desnutrición por falta de acceso a alimentos básicos, escasez, trabajo infantil y niños y adolescentes en situación de calle y/o refugio—, este 2017 no se ha quedado atrás con el tema de los robos a las escuelas.

En Caracas un caso relevante fue el de la Unidad Educativa Nacional Miguel Ángel López, ubicada en Casalta III de Propatria, donde se suspendieron las clases el pasado 12 de febrero porque se robaron la comida, algunas computadoras y dañaron utensilios.

Los padres, que pidieron conservar su anonimato, dijeron que los profesores les estaban enviando las guías de estudio por Facebook. Todavía para el 6 de marzo no estaba regularizado el horario académico.

De las escuelas adscritas al Distrito Capital y de los casos que han llegado a Crónica.uno, se cuentan siete planteles educativos que han robado entre enero y marzo de este año.

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Desde hace unas semanas, el Gobierno de Distrito Capital está haciendo operativos de distribución de comida a 133 planteles que administra. Esto, según los docentes, es un atractivo para las bandas, que llegan directamente a las cocinas. Van una y dos veces a robarlas como ocurrió recientemente con la Villavicencio, ubicada en Artigas.

Los ladrones cargan con bombas de agua. Además, ocurren destrozos, como en la escuela República de Venezuela, ubicada en la parroquia Coche, que se convirtió en la “sopita” de los delincuentes. Al igual que la Miguel Antonio Caro, ubicada en la avenida Sucre, que la han robado cinco veces en los últimos meses.

Otros datos 

Cecodap también tipifica las protestas de docentes dentro la clasificación de violencia escolar. En el período en estudio determinó que de los 2403 casos, 18 % corresponde a las quejas de los maestros por temas salariales y un poco más de 9 % a las denuncias por mal funcionamiento del programa alimenticio.

Foto referencial: Mariana Mendoza


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