De 109 diputados adversos al Gobierno, apenas 27 cumplieron el mandato constitucional antes del 31 de marzo; otros 15 lo hicieron a posteriori. El Reglamento Interior de la AN no establece sanciones por el incumplimiento de esta disposición. El experto en derecho parlamentario comparado, Xavier Rodríguez, abogó por una reforma del instrumento. El jefe de fracción de la MUD, Juan Guaidó, admitió la falta.

Caracas. El artículo 197 de la Constitución establece que los diputados “deben dar cuenta anualmente de su gestión a los electores de la circunscripción por la cual fueron elegidos”. Este mandato se reitera en el artículo 13 numeral 3 del Reglamento Interior y de Debates de la Asamblea Nacional (Ridan).

Aunque ni la norma constitucional, ni el Ridan señalan una fecha específica para cumplir esta norma, se hizo práctica habitual hacerlo junto con los demás poderes públicos, en el primer trimestre de cada año.

No obstante, ningún diputado del Gran Polo Patriótico (ni sus disidentes) rindió cuentas de su gestión de 2017 y menos de la mitad de los diputados de la oposición lo hizo: al 31 de marzo de este año, solo 27 diputados adversos a Nicolás Maduro (25 % de los 109 que integran la bancada opositora incluyendo la MUD, 16J, Prociudadanos y Cambiemos) había informado sobre sus actividades del año pasado. Otros 15 rezagados lo hicieron entre el 1° de abril y la publicación de esta nota, para sumar 41.

Ya el año pasado, los parlamentarios de Gobierno y oposición habían mostrado su desdén por la norma: ni un solo diputado oficialista presentó el reporte anual correspondiente a 2016 y apenas 69 diputados de la oposición (63 % de las 109 curules) lo hicieron.

Estos números son preocupantes y lo son aún más si se comparan con el período legislativo inmediato anterior (2011-2016 cuando el PSUV era mayoría) pues deja en evidencia que los diputados venezolanos son renuentes a cumplir esta obligación.

En 2012, solo 41 % de los diputados oficialistas rindió cuentas de su gestión del año anterior, frente a 53 % de la oposición. En 2013 ambas bancadas elevaron sus números: 54 % y 65 %, respectivamente. Pero en 2014 la cifra de cumplimiento volvió a caer y solo 34 % del lado progobierno y 19 % los diputados de la Mesa de la Unidad le informó a sus electores qué hizo el año previo.

G-4 vs partidos minoritarios

Al contabilizar los informes de gestión de 2017 por partido, se tiene que en el G-4, el partido que más cumplió fue PJ: de sus 32 diputados principales, 12 ya rindieron cuentas; 7 en el primer trimestre. Luego estará AD con 10 de 26 diputados principales que informaron su gestión al día de hoy (6 en el primer trimestre). De los 14 diputados principales de VP, 5 han rendido cuentas; todos los hicieron antes del 31 de marzo, incluyendo a Freddy Guevara, quien se encuentra asilado en la residencia del embajador de Chile en Caracas desde noviembre del año pasado. Y por último UNT donde solo 5 de sus 13 principales rindieron cuentas a esta fecha (3 antes del 31 de marzo).

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Pero, proporcionalmente, los que mejor desempeño tuvieron fueron los partidos con una representación pequeña. Por ejemplo, ABP, Convergencia, Copei y Proyecto Venezuela tienen un solo diputado y cada uno de ellos presentó su informe, lo que equivale a 100 %.

Desde el punto de vista de los estados, los parlamentarios de Distrito Capital, Táchira, Aragua y Miranda fueron los más responsables, mientras que en otros 6 estados ningún diputado rindió cuentas. Estos son Delta Amacuro, Guárico, Portuguesa, Sucre, Trujillo y Zulia. Tampoco los representantes indígenas han entregado reporte de actividades a sus electores.

El mal ejemplo

Al cierre del primer año de la nueva Asamblea Nacional, la junta directiva encabezada por Henry Ramos Allup (AD) presentó públicamente su informe anual en correspondencia con los artículos 26 numeral 10 y 27 numeral 17 del Ridan. Sin embargo, la ciudadanía aún espera el informe de rendición de cuentas de la directiva que rigió en 2017, encabezada por Julio Borges (PJ).

En un ejercicio predictivo, se podría vaticinar que la actual directiva tiene un 50 % de probabilidad de cumplir con este mandato, ya que sus integrantes no han sido consistentes en su rendición de cuentas personal: el presidente Omar Barboza (UNT) presentó cuentas de 2016 pero no de 2017; el primer vicepresidente, Julio César Reyes (AP) no informó sobre sus actos de 2016, pero sí lo hizo sobre 2017; y el segundo vicepresidente, Alfonzo Marquina (PJ) cumplió el primer año, pero a la fecha no ha entregado el reporte de 2017.

Opacidad deliberada

El experto en derecho parlamentario comparado, Xavier Rodríguez-Franco, atribuye tan pésimo desempeño de los diputados venezolanos en materia de rendición de cuentas, al hecho de que en el país no se ha creado una cultura institucional en esta materia.

Más bien hemos vivido proceso de desmejoramiento democrático sistemático en las últimas dos décadas, con una deliberada intención del Poder Ejecutivo de reducir sistemáticamente el funcionamiento, la efectividad, la funcionalidad y el carácter democrático del Poder Legislativo, al punto de tenerla como está hoy, atrofiada en su funcionamiento, explicó.

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Rodríguez-Franco cuestiona el hecho de que siendo la rendición de cuentas un mecanismo de transparencia y control ciudadano sobre el desempeño de la AN, la actual legislatura no haya procurado una reforma del Ridan para propiciar el cumplimiento del mandato constitucional.

En los reglamentos de otros poderes legislativos de la región, el proceso de rendición de cuentas es uno de los aspectos más claros y definidos, porque entienden que el público necesita estar debidamente informado. No solo tienen unas fechas o lapsos establecidos, sino que también contemplan un formato específico. El actual reglamento de la AN permite que cada diputado coloque en el informe todo lo que a él se le ocurra que forma parte de su labor parlamentaria. Eso no debería ser, señala.

Otro asunto que a juicio de Rodríguez debería revisarse es la consecuencia de no rendir cuentas.

En la legislatura anterior hubo diputados que no rindieron cuentas ni una sola vez y para ello no existe ningún tipo de sanción por parte de la directiva. No hay ningún impedimento para que la actual legislatura revise estos aspectos y no solo defina el tiempo de entrega del informe y también un formato susceptible a ser revisado por la ciudadanía, expresó.

En entrevista concedida a Crónica.Uno el pasado 20 de mayo, Juan Guaidó, jefe de fracción de la Mesa de la Unidad, admitió la falta:

Reformar el Reglamento Interior

Rodríguez-Franco pone de relieve el valor de una oportuna, clara y transparente rendición de cuentas en el marco de una sociedad democrática pues ello permite no solo a los electores sino a la ciudadanía en su conjunto evaluar la gestión de sus representantes: Más aún si se toma en cuenta que nuestra Constitución tiene mecanismos de democracia directa, entre ellas el referendo, de la cual no escapa ningún funcionario público electo por votación universal, directa y secreta.

Considera que si bien las redes sociales hoy en día han cambiado la forma como los diputados pueden comunicarse con sus electores e informar de sus actividades, estas no pueden suplantar de ninguna manera la presentación ordenada y detallada de sus actividades como funcionario público.

El especialista en Derecho Parlamentario Comparado recomienda, eso sí, que como parte de esa eventual reforma del Ridan se incluya la necesidad de que los informes sean presentados en programas o plataformas digitales de acceso masivo y facilidad de descarga. En la legislatura pasada, algunos diputados presentaban informes de 400 o 500 páginas que ni se podían descargar. Eso tampoco sirve, señaló.

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En tal sentido instó a la ciudadanía en general y a los electores de cada diputado en particular a exigir la rendición de cuentas.

Los electores organizados son los que tienen la última palabra en términos de exigir cuentas. Es un derecho que está por encima de las ideologías, que no debe ser asumido para destruir a un diputado o criticarlo, sino como un ejercicio democrático normal. La ciudadanía puede, por ejemplo, exigirle a la actual directiva de la Asamblea Nacional una reforma democrática del Ridan que considere aspectos de rendición de cuentas, de transparencia, de acceso a la información pública y trabajar en el fortalecimiento de la regularidad parlamentaria en su conjunto, sostuvo Rodríguez-Franco.

Los que batean .1000

Usando el argot del béisbol, solo 35 diputados de oposición han bateado de 2-2, es decir, han cumplido su responsabilidad de forma consuetudinaria respecto a su gestión de 2016 y 2017.

De acuerdo con la información publicada por la web de la AN y la proporcionada por la Secretaría de la AN a Crónica.Uno, ellos son:

  • Por el partido AD, Addy Valero (Mérida), Dennis Fernández (Cojedes), José Trujillo (Aragua), Luis Padilla (Anzoátegui), Luis Silva (Bolívar), Milagros Sánchez (Vargas) y Williams Dávila (Mérida).
  • Por Primero Justicia, los más cumplidos son Ángel Medina (Bolívar), Amelia Belisario (Aragua), Dinorah Figuera (Aragua), José Guerra (Caracas), José Olivares (Vargas), Juan Matheus (Carabobo), Luis Parra (Yaracuy), Luis Lippa (Apure), Marialbert Barrios (Caracas), Miguel Pizarro (Miranda) y Rafael Guzmán (Miranda).
  • Por UNT los más consistentes son: Delsa Solórzano (Miranda), Elías Matta (Zulia), Freddy Paz (Zulia), Luis Rondón (Nueva Esparta) y Stalin González (Caracas).Mientras por Voluntad Popular han rendido cuentas de los dos años de trabajo Jesús Abreu (Caracas), Luis Stefanelli (Falcón), Sergio Vergara (Táchira) y Sonia Medina (Táchira).
  • De los partidos y fracciones minoritarias han cumplido este mandato: Richard Blanco de ABP-16J (Caracas); María Pérez de AP (Lara); Mariela Magallanes (Aragua) y Bolívia Suárez (Lara) del partido Causa R; Biegio Pilieri de Convergencia (Yaracuy); María Hernández, independiente (Monagas); por Prociudadanos José Aparicio (Monagas); y Carlos Berrizbeitia de Proyecto Venezuela (Carabobo).

Foto: Luis Miguel Cáceres | Archivo



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