Dirigentes sindicales del ejecutivo regional indicaron que tras el alza desmesurada en el valor de la moneda norteamericana, su salario mínimo mensual pasó a ser 0,87 centavos de dólar, y calificaron la situación de caótica: “Estamos en una olla de presión a punto de explotar”.

Barcelona. “Estamos en una olla de presión a punto de explotar”. La aseveración la hace José Cheo Hurtado, presidente de la Unión Regional de Empleados Públicos de Anzoátegui (Urepanz), a raíz del alza en la cotización del dólar y la consecuente escalada de los precios de los alimentos.

Hurtado sostiene que una vez la moneda norteamericana se cotizó por encima de los 200.000 bolívares, los trabajadores de la Gobernación de Anzoátegui pasaron a ganar un salario mínimo de 0,87 dólares, y uno integral en 2,2 dólares.

Esto es colocar al trabajador en la más crítica de las miserias. No hay estándares que puedan medir está situación”, lamenta.

El dirigente del gremio que agrupa a los 27.000 empleados del ejecutivo regional, sostiene que en vista de la situación el salario de los empleados regionales debe rondar cerca de los 500 dólares mensuales junto con un bono de alimentación de 150 dólares.

El jueves nos reunimos varias organizaciones sindicales y acordamos convocar a todos los sectores de la administración pública del estado a debatir para que al unísono se establezca una posición ante esta gravísima situación. Ya ni siquiera pudiésemos decir que tenemos salarios de hambre, es que prácticamente no tenemos salario”, subraya.

Hurtado afirma que ni siquiera pueden paliar la situación con los bonos tipo nómina que otorga el ejecutivo de Nicolás Maduro mediante el Sistema Patria, puesto que los trabajadores de la gobernación no están en ese sistema.

En diciembre pasado, los 27.000 empleados de la Gobernación de Anzoátegui no recibieron el medio petro que Maduro otorgó como aguinaldo a todos los empleados de la administración pública a escala nacional.

Nos han llamado trabajadores de la gobernación que están en El Tigre, Anaco, Aragua de Barcelona casi que llorando porque ya no aguantan la gobernación y no ven una respuesta del gobernador Antonio Barreto Sira. Sabemos que hay una situación por la emergencia del COVID-19, pero no puede dejarse todo a un lado por este asunto”, manifiesta.

Hurtado reconoce que si bien los contagios del coronavirus en Anzoátegui son pocos, dos en todo lo que va de la pandemia, asegura que “los trabajadores no morirán por acción del virus sino del hambre”.

Golpe al bolsillo

José Igualguana, secretario ejecutivo de Sintrasalud, indica que en tiempos cuando el trabajador debe contar con su salario íntegro para comprar alimentos, desde la Dirección de Recursos Humanos de la gobernación procedieron a descontarle la primera quincena del mes de abril tras un error del referido departamento el mes anterior.

Igualguana afirma que a finales de marzo les depositaron un dinero extra del cual nunca les fue informado el concepto y fue calificado como un error de Recursos Humanos. “Para solventar la situación, en esta primera quincena de abril nos metieron la mano en el bolsillo y nos dejaron sin dinero, violando la Ley del Trabajo”, dice.

El dirigente señala que la LOTT indica que en caso de producirse un error de ese tipo se debe descontar una tercera parte del salario del trabajador: “Pero esta gente se pasó y nos quitó la quincena completa, que en muchos casos no llega ni a 200.000 bolívares”.

Nosotros hacemos un llamado al gobernador Barreto Sira para que ponga orden. Esto es un abuso, aparte de que eso prácticamente no es un salario. ¿También nos lo van a quitar?”, reclama.

Giovanni Yaguaracuto, también dirigente de Sintrasalud, considera que lo ocurrido recientemente es un crimen y una burla hacia los trabajadores de la salud que, a su juicio, están “viviendo de milagro”, pues sus ingresos “no les alcanzan para abastecerse de alimentos”.

Al igual que Yaguaracuto, el secretario del Movimiento de Trabajadores de la Salud en Anzoátegui, Edisson Hernández, afirma que de los 2700 empleados de hospital Luis Razetti de Barcelona, solo el personal del área de aislamiento y atención del COVID-19 ha recibido combos de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (Clap).

“Agradecemos que estén beneficiando a nuestros compañeros que están arriesgando sus vidas, pero consideramos que si todos estamos dando lo mejor de nosotros y haciendo un gran esfuerzo para cumplir con nuestra labor, es justo que todos seamos incluidos en un plan para completar la poca comida que podemos comprar con el salario mínimo”, manifesta Hernández.

El trío también exhorta al gobernador Barreto Sira a supervisar la dotación de insumos y materiales de protección en los hospitales y ambulatorios designados para monitorear la emergencia de COVID-19, puesto que solo el personal que está en las áreas de aislamiento está recibiendo insumos, y el resto de los trabajadores carece de guantes, tapabocas y equipamiento.

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