La crisis eléctrica y el deterioro de los servicios públicos paralizan el comercio en el municipio Costa de Oro, en Aragua. Entre apagones de hasta 18 horas diarias y cuantiosas pérdidas, los locales de Ocumare de la Costa registran un drástico desplome de turistas.

Ocumare. Los apagones prolongados y la falta de un cronograma oficial de racionamiento ahogan la economía de Ocumare de la Costa. Sin garantías mínimas en los servicios esenciales, los comerciantes del litoral aragüeño luchan por mantener sus puertas abiertas en una temporada vacacional marcada por bajas ventas y calles a oscuras.

Ante la falta de respuestas oficiales por parte de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec), la empresa estatal encargada del suministro eléctrico en el país, el sector enfrenta cortes que se extienden hasta por tres días y jornadas sin luz de hasta 18 horas diarias.

Sin posibilidad de aprovechar plenamente el asueto vacacional, los comerciantes locales lidian con esta crisis agravada por la drástica caída en la afluencia turística, a raíz del doblete sísmico de magnitudes 7.2 y 7.5 con epicentro en La Guaira, ocurrido el 24 de junio pasado, que también afectó zonas de Aragua.

Aunque el municipio Costa de Oro destaca históricamente como uno de los principales polos turísticos de Aragua, los constantes apagones, sumados al deterioro generalizado de los servicios públicos, han desplazado a este pueblo costero a una segunda opción para los temporadistas.

Pérdidas y negocios paralizados

Representantes de gremios comerciales del estado Aragua han advertido previamente que la falta de servicios básicos continuos afecta la operatividad económica de las zonas playeras.

Los comerciantes intentan mantener sus negocios abiertos con plantas eléctricas, pero los reiterados cortes eléctricos les generan pérdidas y daños en sus equipos, como es el caso de Alfredo Castillo, encargado de una licorería que tiene tres neveras dañadas por los apagones. 

“Tengo una planta eléctrica, pero cómo se va tan seguido la luz se me dañaron las neveras. También es difícil buscar el gasoil porque tengo que viajar a Maracay y eso hace que se incrementen más los gastos operativos”, dijo a Crónica Uno

El sector comercial del litoral aragüeño depende enteramente del turismo. Sin embargo, quedar a oscuras entre cinco y seis horas diarias empuja a los visitantes a decantarse por otros destinos. Esta problemática coincide con las fluctuaciones reportadas en la actividad turística regional por la falta de garantías en servicios esenciales.

Castillo calcula que las ventas han caído entre un 40% y un 50% desde diciembre de 2025. No obstante, las fallas en el servicio eléctrico persisten desde hace años.

“Ningún turista va a venir a pagar una posada si no tiene planta eléctrica. Aquí no se sabe cuándo se va a ir la luz ni cuándo llegará porque no hay un cronograma”, lamentó.

Hay locales que han sufrido pérdidas por los apagones. Foto: Glenn Requena.

Casi todo el tiempo vivimos sin luz

José Lara, comerciante en el sector El Playón, una de las zonas con mayor concentración de playas y comercios de la localidad, enfatizó la recurrencia de las fallas eléctricas en Ocumare. Esto mantiene a vecinos y prestadores de servicio en una zozobra permanente.

“Fallas eléctricas y ahora le sumamos el racionamiento, casi todo el tiempo estamos sin luz. Si llueve se va la electricidad, si hay brisa también. Ocumare de la Costa en su totalidad vive de 24 horas, 18 horas sin energía eléctrica”. 

Vivir a oscuras se ha vuelto agobiante para los habitantes del municipio Costa de Oro. Durante los racionamientos de seis horas, los vecinos suelen sentarse a las afueras de sus casas a esperar que regrese la electricidad, una situación que además los deja incomunicados por las severas fallas en la conectividad.

“Tenemos que estar todo el día en la calle porque en la casa no se puede estar. Es una situación muy agobiante porque lo más normal es descansar en la casa con su ventilador o aire acondicionado. Pero no tenemos esa posibilidad”, dijo Saul Aparicio, vecino del pueblo costero.

Los comerciantes de la costa aragüeña viven en incertidumbre por el tema eléctrico. Foto: Glenn Requena.

Averías de difícil acceso

Dada la ubicación geográfica de Ocumare de la Costa, envuelto por la selva nublada del Parque Nacional Henri Pittier, un área protegida de accidentada topografía que separa a la costa de la ciudad capital de Maracay, rastrear las averías por vía terrestre resulta complejo.

Autoridades han señalado que la falta de mantenimiento preventivo, el crecimiento de la vegetación sobre las líneas de transmisión y la falta de sustitución de equipos obsoletos dificultan el restablecimiento expedito del servicio cuando ocurren contingencias en la zona de montaña.

Por ello, cuadrillas técnicas con apoyo institucional se ven obligadas a sobrevolar este pulmón vegetal para ubicar las fallas en las torres o guayas de alta tensión.

A pesar de que los comerciantes y residentes carecen de un cronograma oficial de racionamiento por parte del Ministerio del Poder Popular para la Energía Eléctrica, la gobernadora de la entidad, Joana Sánchez, sostuvo que Aragua registra uno de los mayores consumos eléctricos del país.

La funcionaria explicó que esto obedece a que la entidad abastece a otros estados mediante tres subestaciones clave, instalaciones encargadas de transformar y distribuir el flujo de electricidad a la red de transporte.

La incertidumbre constante sobre el servicio eléctrico mantiene paralizada la economía local. Sin soluciones definitivas, los comerciantes costeros enfrentan solos el colapso de sus negocios.

Lea también:

#VivirAOscuras| Cómo los apagones transformaron la rutina periodística en Aragua