El fuerte oleaje producto del paso de una vaguada por el Mar Caribe, derivó en trasnocho para varias comunidades de la entidad. Desde las medianoche, el mar penetró en sus hogares reviviendo recuerdos de eventos trágicos ocurridos en 1999, cuando la playa reclamó su espacio y derribó varias casas en las costas de Lechería.

Puerto La Cruz. Angustia, caos y pérdidas materiales dejó el mar de fondo originado tras el paso de una vaguada por el Mar Caribe, en el eje costero del estado Anzoátegui.

Las zonas más afectadas por el fuerte oleaje fueron las aldeas de pescadores ubicadas en las ciudades de Barcelona, Lechería y El Hatillo, de las zonas norte y oeste de la entidad.

En la comunidad de Caño Salao, asentada en la capital del estado, el agua de mar penetró dentro de las casas, causando pánico en los residentes.

Con rasgos de trasnocho en su rostro, Carolina Siso cuenta como su hija de 12 años la despertó pasadas las 12 de la madrugada, tras sentir el embate de las olas.

Ella fue la que se dio cuenta, la ola golpeó justo la pared del lado donde ella duerme en el rancho, yo creía que era lluvia pero cuando vi el agua que entró salimos corriendo«, dijo.

José Antonio Salazar, miembro del Consejo de Pescadores de la comunidad, sostuvo que los problemas se han acrecentado a raíz de las promesas incumplidas por los gobernantes de turno.

Nosotros solicitamos la construcción de un espigón para reducir los daños causados por el oleaje y mira, seguimos en las mismas, se habló de la construcción de un proyecto habitacional de 150 casas pero seguimos viviendo en rancherías, más bien el Gobierno vendió el terreno donde nos iban a construir las viviendas, los pescadores estamos pasando necesidades y cada vez que hay un mar de leva nos aumentan«, señaló.

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Recuerdos trágicos

En los sectores Rómulo Gallegos y Santa Rosa de Lechería, el oleaje los remontó hacia 1999 cuando un fenómeno de características similares arrasó con varias casas de la comunidad.

«Aquí donde me haces la entrevista estaba mi casa en 1999, este mar de leva ha estado fuerte pero no como aquella vez, pero no hemos pegado un ojo porque desde anoche el oleaje está muy fuerte«, dijo Alexandra Villarroel.

En Santa Rosa hubo más afectaciones, alrededor de 20 viviendas resultaron anegadas por el agua y aunque no se registraron pérdidas de enseres, el cuerpo de Protección Civil de Urbaneja reportó una persona herida producto del oleaje.

Daisa Hernandez es otra habitante de Santa Rosa, comentó que se acostumbró a los fenómenos porque no tiene otro lugar adonde ir. «Ya tengo toda una vida aquí, para dónde va a agarrar uno. Esto tenía tiempo que no pasaba, el mar se había picado pero no de esta manera«, señaló.

Al igual que en Caño Salao, residentes de Santa Rosa sostuvieron que el Gobierno prometió la edificación de soluciones habitacionales pero esto nunca se materializó.

En el Hatillo, al oeste del estado, organismos de seguridad reportaron la afectación de 20 casas a causa del mar de fondo.

Foto: José Camacho


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