Este martes, el personal médico del Centro de Diálisis de Occidente informó a los pacientes que acudieron a recibir tratamiento que los insumos se habían agotado. La interrupción de la diálisis no solo causa complicaciones de salud, sino que pone en peligro la vida de los enfermos renales.

Maracaibo. Al menos 170 pacientes del Centro de Diálisis de Occidente (CDO) recibieron este martes solo dos horas de tratamiento debido a la escasez de insumos.

Desde el lunes se corría el rumor, en los pasillos del centro adscrito al Instituto Venezolano de los Seguros Sociales, de que se acabarían los materiales. El personal médico anunció este martes que hasta ese día habría diálisis.

«Llegamos temprano como todos los días para la diálisis. Ya nos están dando cuando mucho tres horas de tratamiento, y eso si llegas en el primer turno, de ahí en adelante es menos. Hoy nos dijeron que no había llegado material y que es posible que mañana no tenga tratamiento. Yo me siento mal, tengo la tensión alta porque estoy muy acumulada, y me da miedo», dijo María Espina, paciente renal.

El tercer turno solo recibió 40 minutos de tratamiento, lo que empeora la salud de los pacientes, quienes sufren malestares como mareo, fatiga y dolor de cabeza debido a la acumulación de toxinas en el cuerpo.

Esta situación llevó a Ricardo Urdaneta, familiar de un paciente renal, a buscar otras alternativas, como una diálisis extra en un centro médico privado de la ciudad. «Fui esta mañana a la clínica La Sagrada Familia a preguntar cuánto costaba una sesión de diálisis para mi mamá. Mi sorpresa es que están pidiendo 1000 dólares por tres horas de tratamiento, de casualidad no me desmayé con ese precio. La gente se muere, el seguro no envía los insumos y las clínicas hacen lo que les da la gana».

Al menos 20 máquinas de hemodiálisis permanecen arrumadas en una sala del CDO porque hace más de un año no funcionan. Esto también dificulta el tratamiento de los pacientes que se ven obligados a turnarse para recibir el tratamiento.

«Yo vivo fuera de Maracaibo y llegar hasta aquí es trágico por el problema de la gasolina. Llego para el segundo o el tercer turno y lo que me dan de diálisis no es suficiente, al contrario, me pongo peor», dijo una paciente que prefirió no identificarse.

Se espera que este miércoles el Seguro Social envíe los insumos necesarios para seguir atendiendo a los pacientes renales del CDO, de lo contrario los afectados amenazan con cerrar la avenida 5 de Julio como medida de protesta.

«Vamos a cerrar, hay que protestar porque es la vida lo que está en peligro. Si no es la luz, es el agua y ahora el material, es inhumano e injusto», dijo Néstor Andrade, familiar de un paciente.


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