El deterioro vial de más de 40 kilómetros en el municipio Padre Chien agrava la crisis de los productores en Bolívar. Entre el mal estado de las carreteras y la falta de insumos, la producción lechera local se desplomó un 80 % en los últimos años.
Ciudad Guayana. Entre 700 y 800 productores, agrupados en la Asociación de Productores Agropecuarios de El Palmar (Asogapal) en el municipio Padre Pedro Chien, una importante zona ganadera y agrícola del sur del país, en el estado Bolívar, a los que se suman cerca de 100 productores residenciados en los núcleos urbanos de Upata y Ciudad Guayana, sufren las consecuencias del abandono vial, a pesar de las constantes promesas gubernamentales.
De los 55 kilómetros que conectan el cruce de la Troncal 10, una vital red vial interregional que enlaza el sur del país con la frontera brasileña, con Manganeso y El Palmar, solo se asfaltaron entre 12 y 15 kilómetros durante los últimos dos períodos de la Gobernación de Bolívar.
El deterioro de los 40 kilómetros restantes perjudica al transporte público, a los vehículos particulares y a los productores agropecuarios de la zona, cuya productividad ha caído hasta en un 80 %, como en el caso de la leche.
Aquilino Márquez, dirigente de Primero Justicia y productor agropecuario de El Palmar, señaló que las 40 vías agrícolas o caminos de penetración rural del municipio Padre Pedro Chien se encuentran en pésimo estado. Lamentó que haya comenzado la temporada de lluvias sin que se ejecutaran las labores de mantenimiento necesarias.

También cuestionó las severas dificultades que enfrentan los productores para acceder al combustible, un recurso escaso y fuertemente racionado en la región, y a los insumos básicos para sostener sus faenas diarias. Ambos factores que han ocasionado una drástica caída en la productividad.
“Antes producíamos 100.000 litros de leche. Ahora no estamos ni en 20.000. Más de 80 % ha mermado la producción de leche del municipio”, indicó a Crónica Uno.
Viajes por más tiempo
Márquez aseguró además que la contracción afecta a otros rubros como la producción porcina, el ganado bovino y el queso. Destacó que en El Palmar llegaron a funcionar unas 240 queseras, unidades artesanales o pequeñas plantas procesadoras de derivados lácteos. De estas hoy quedarían menos de 50.

El deterioro de la carretera también incrementa considerablemente el tiempo de traslado. Márquez explicó que un recorrido en condiciones normales podría hacerse en unos 25 o 30 minutos. Sin embargo, actualmente puede tomar cerca de dos horas para quienes utilizan vehículos particulares.
Los conductores intentan recorrer la vía a velocidades de 50 o 60 kilómetros por hora, para evitar daños a sus vehículos.
«Porque el que pase a 50, 60 kilómetros por esa huecamentazón, rompe el carro en un solo viaje. En un solo viaje se quedará sin amortiguadores, sin gomas, sin los repuestos del tren delantero”,
afirmó.
Camiones con material aurífero
Asimismo, Márquez denunció que el estado de la vialidad principal empeora debido al tránsito constante de camiones que transportan entre 20 y 30 toneladas de material aurífero, sedimento y tierra con alto contenido de oro extraído de las zonas mineras del estado.

Explicó que anteriormente estos vehículos utilizaban la vía El Palmar-Villa Lola, de unos 27 kilómetros, para conectarse con la Troncal 10. Posteriormente, continuaban hacia otros destinos vinculados con la actividad minera.
“Pero ahora están agarrando la vía donde pasamos todos los ciudadanos, que es la vía El Palmar – Manganeso – Upata. Eso es peor todavía”, afirmó.
Márquez advirtió que el peso de estos vehículos puede acelerar el deterioro de los tramos asfaltados recientemente.
“Porque con las lluvias todo ese asfalto se va a deteriorar y lo que está deteriorado se va a deteriorar mucho más”, agregó.
Insistió en que la recuperación de las carreteras debe considerarse una prioridad para garantizar la salida de la producción y el abastecimiento de los centros urbanos.
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