Luego de perder la infraestructura en los terremotos del 24 de junio, el Colegio Iberoamericano habilitó una sede provisional para el año escolar 2026-2027.En la parroquia otros planteles retrasaron el inicio de clases por obras inconclusas.
Caracas. En la pizarra está escrito: Tuesday, september 15th 2026, junto con la frase Daily Greeting. Una docente revisa el cuaderno de apuntes mientras los estudiantes de primer año siguen las indicaciones. En otra de las habitaciones, transformada en un salón, pegaron los números del uno al 10 en la pared. Al lado hay una lámina con los meses del año y carteles con dibujos.
Los espacios del Colegio Iberoamericano, en el kilómetro 14 de El Junquito, cambiaron luego de que su sede colapsara durante el doblete sísmico del 24 de junio. Ahora se adaptaron las áreas de un anexo que hace décadas funcionaba como un internado femenino.
Aunque el plantel todavía conserva los rasgos de una vivienda, la dinámica es la de una jornada académica regular. Según Homero Rodríguez, propietario del plantel, al segundo día de los terremotos la directiva eligió este espacio provisional para reubicar a los estudiantes.

“Durante julio y agosto se modificaron las paredes, se instalaron lámparas para mejorar la iluminación y se habilitaron nuevos baños para atender a los grupos de primaria y bachillerato por separado”.
El colegio Iberoamericano es parte de los 11 planteles que colapsaron de forma total por los terremotos, según cifras del Estado. Además, 900 instituciones resultaron con daños leves y están en reparaciones. Y 87 instituciones tienen afectaciones severas.
Evitar la reubicación
Un representante, quien tiene dos hijas en el colegio, explicó que para su familia fue devastador enterarse de que el colegio colapsó tras los terremotos.
“Valoro el esfuerzo realizado durante las vacaciones para evitar la reubicación de los estudiantes a otras instituciones. Ver esto es un logro para todos. Las niñas están contentas”.

Para los habitantes de El Junquito mantener las actividades escolares dentro de la parroquia es una necesidad, ya que la vía principal presenta fallas recurrentes de transporte público, escasez de unidades y riesgo de derrumbes por las lluvias, por lo que el traslado hacia planteles en otros sectores de Caracas implica un mayor gasto en pasajes y recorridos de varias horas.
Sin ayuda del Estado
En el terreno donde colapsó el colegio siguen cúmulos de concreto. Funcionarios del Estado llegaron al sitio un mes después del doble sismo para realizar una inspección. Tomaron notas y prometieron el envío de maquinaria pesada para la remoción. Los equipos llegaron, pero están dañados.
Homero explicó que han llamado a la alcaldía de Caracas para pedirle la manguera que necesita la maquinaria y el gasoil, pero la respuesta de las autoridades es que los repuestos están en La Guaira. Hasta el momento solo han removido 20 % de los escombros.

Añadió que el acondicionamiento de la provisional, donde ahora reciben clases los estudiantes, tampoco contó con apoyo financiero, técnico o logístico de instituciones públicas. La adecuación fue asumida con recursos propios de la directiva y la comunidad educativa.
“Del Estado no recibimos nada para habilitar esta sede, todo es fruto del esfuerzo conjunto entre los representantes y la familia. Dos organizaciones nos donaron los pupitres y el material escolar. Por cuenta propia logramos recuperar del edificio que colapsó varias lámparas y escritorios”.
La directiva y los vecinos insisten en la solicitud de cuadrillas de limpieza para despejar el lote de escombros. Sin el retiro del material, no es posible evaluar las condiciones del terreno ni proyectar futuras obras.

Regreso a las aulas
La matrícula del Colegio Iberoamericano es de 198 estudiantes para este período escolar 2025-2026. De acuerdo con Homero, las clases comenzaron el 14 de septiembre con una asistencia de 60%, una cifra habitual durante los primeros días.
Explicó que el plantel mantiene una sola sección por grado, con un promedio de 30 a 35 alumnos por aula, un esquema que sostienen desde la pandemia de COVID-19 por los cambios en el ingreso a la educación privada.
“El colegio tiene cancha en el terreno anterior, pero decidimos no utilizarla para evitar que los estudiantes se acerquen a los escombros. Ahora se realizará en otra cancha”.




Otras escuelas de El Junquito
En El Junquito la mayoría de los centros educativos no comenzaron las clases en la fecha regular del calendario escolar por el retraso en las reparaciones, de acuerdo con lo que constató Crónica Uno durante un recorrido por la parroquia.
El colegio Fe y Alegría Sagrada Familia postergó el inicio para este 16 de septiembre, ya que siguen en labores de pintura y remodelaciones.
Por su parte, el liceo Augusto Pi Suñer, ubicado en el pueblo, sigue con daños severos por los terremotos y las instalaciones están en pleno proceso de reconstrucción. En el lugar trabaja una cuadrilla del programa Venezuela Renace, comisionada por el Ejecutivo nacional.
Durante el recorrido se constató que los estudiantes de este liceo fueron reubicados de forma temporal en otros planteles de la parroquia.

