Buque tanque Fortune navegó en aguas del estado Nueva Esparta este domingo en la mañana. Los cinco barcos enviados desde Irán atracarán en El Palito, Carabobo. Además de gasolina, los tanqueros transportan aditivos para reactivar la producción de combustible en el país. Irán, como Venezuela, es objeto de sanciones económicas por violación a los derechos humanos, pero su industria petrolera sigue activa.

Caracas. “Como parte de la cooperación y los acuerdos comerciales entre Irán y Venezuela”, este sábado entró a mar territorial venezolano la primera embarcación cargada de gasolina iraní para abastecer al país que padece de escasez de gasolina desde el año pasado, entre otras razones, por la paralización de las refinerías, la caída de la producción petrolera y la falta de insumos.

Alrededor de las 6:45 a. m. de este domingo, el buque Fortune, el primero de cinco tanqueros iraníes que se esperan en Venezuela, navegó en aguas del estado Nueva Esparta, en su trayecto hacia la refinería El Palito, ubicada en las costas del estado Carabobo. Allí descargará el combustible que luego será distribuido al resto del país, según informó VTV en una nota de prensa en su página web.

“Ya los buques de la hermana República Islámica de Irán se encuentran en nuestra Zona Económica Exclusiva acompañados por nuestra Armada Bolivariana como símbolo de la hermandad y de la fortaleza de nuestra unión”, escribió el ministro de Petróleo, Tareck El Aissami la noche del sábado en su cuenta de Twitter.

Aunque los voceros de Nicolás Maduro y los medios de comunicación del Estado intentan posicionar el arribo de un cargamento de gasolina iraní como “todo un hito en la independencia y soberanía de Venezuela”, es de destacar que el país se autoabasteció de gasolina durante décadas, sin depender nunca de otros productores para surtir de combustible al mercado interno.

El Fortune fue escoltado por la Aviación y la Armada venezolana. VTV indicó que “el capitán de la embarcación iraní no reportó ningún incidente en aguas internacionales”. Por su parte, el vicealmirante Aníbal Brito, comandante de la ZODI Marítima Insular, también agradeció a Irán por el cargamento y dijo que la operación se desarrolló sin contratiempos ni amenazas en alta mar.

Los cuatro buques restantes son Petunia, Forrest, Faxon y Clavel. Estos deben llegar en los próximos días.

Irán también está sancionado
tanqueros iraníes
Imagen cortesía vtv.gob.ve

El gobierno de Nicolás Maduro ha señalado que la escasez de gasolina se debe a las sanciones impuestas por la administración de Donald Trump. 

Petróleos de Venezuela, que comenzó el año con una producción por debajo de un millón de barriles, registró una nueva caída en abril al producir apenas 622.000 barriles diarios, de acuerdo con fuentes secundarias de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) en su informe mensual.

Además de la falta de mantenimiento, los desfalcos por corrupción y las sanciones que enfrenta la estatal, ahora se suma la pandemia por COVID-19, que muestra ya sus efectos en el mercado, cuando en marzo los precios del crudo se desplomaron hasta 30 %.

Los envíos de gasolina iraní han causado un enfrentamiento diplomático entre Irán, Venezuela y Estados Unidos. Los dos primeros países están bajo sanciones de Washington, que considera medidas en respuesta, según un alto funcionario estadounidense, que no dio más detalles sobre las opciones que se evalúan, señaló la agencia Reuters.

Sin refinerías y sin aditivos

La capacidad de refinación de Venezuela, que en su mejor momento llegó a estar en 1,3 millones de barriles diarios, ha venido mermando desde hace por lo menos una década y la situación se agravó en los últimos años. Las colas en las estaciones de servicio tiene por lo menos cuatro años en el estado Zulia y Táchira, donde el gobierno racionó la distribución bajo el argumento de que el combustible se iba de contrabando a Colombia. En el resto del país, incluida Caracas, por lo menos desde el año 2019 la escasez de gasolina ha sido intermitente.

Desde el inicio de la cuarentena la situación se agravó y las colas para abastecer combustible pueden llegar a ser de hasta cuatro días. El gobierno ha priorizado algunos sectores, como salud y alimentos. Sin embargo, el abastecimiento es insuficiente y surgió un mercado negro con ventas de gasolina entre 1,5 y 3,5 dólares por litro.

comercio internacional
Foto: Tairy Gamboa

Venezuela posee seis grandes refinerías, tres en el Complejo Refinador Paraguaná: Amuay y Cardón, en la península de Paraguaná, y Bajo Grande, en la costa occidental del lago de Maracaibo. Las otras refinerías son la de El Palito, Puerto La Cruz y San Roque. Adicionalmente, Venezuela llegó a tener 20 refinerías en el exterior.

Todo el sistema de refinación del país está paralizado. El 29 de enero de este año, Pdvsa cerró sus dos últimas refinerías operativas en Venezuela, debido a “múltiples fallas y a la falta de crudo por procesar”, según un informe técnico de la firma S&P Global Platts: las instalaciones de Amuay y Cardón, pertenecientes al Centro de Refinación Paraguaná (CRP), en el estado Falcón, al noroccidente del país.

En ese escenario de deterioro de la capacidad de refinación, el país se quedó sin posibilidades de producir combustible para depender exclusivamente de las importaciones. No obstante, estas se hacen cada vez más complicadas por la falta de recursos del gobierno venezolano y la imposibilidad de concretar importaciones, entre otras causas, por las sanciones que pesan sobre Pdvsa.

Francisco Monaldi, experto en temas energéticos, señala en sus redes sociales que el parque refinador opera a menos de 15 % de su capacidad y confirma que no produce gasolina. “El año pasado Venezuela importó cerca de 150.000 barriles diarios de productos refinados en trueques desventajosos”.

Información extraoficial señala que el 12 de mayo llegaron al país 180.000 barriles de gasolina a bordo del buque President, anteriormente había llegado el 28 de abril un tanquero con 150.000 y otro que descargó el 26 de abril con 118.000 barriles de gasolina.

Analistas petroleros confirmaron que de los cinco buques iraníes, tres cargan gasolina, uno transporta aditivos para producir combustible y el otro también podría traer aditivos. Se calcula que el buque Fortune trae aproximadamente 270.000 barriles de gasolina, el Forrest carga 275.000 barriles y el Faxon, 268.000 barriles.

Los otros dos buques (Petunia y Clavel) traen alquilatos (aditivos) para procesar gasolina en el país. El Petunia tiene capacidad para transportar 365.800 barriles y el Clavel 358.100 barriles. 

Una de las razones por las que Venezuela dejó de producir gasolina es porque las unidades de alquilación de las refinerías están paradas por daños, y la otra es que las empresas Rosneft de Rusia y Reliance de India eran las que enviaban los alquilatos, y ambas dejaron de ser proveedores de Pdvsa para evitar sanciones por parte de Estados Unidos.

El gobierno interino de Juan Guaidó ha rechazado este suministro por considerar que es una fachada para el afianzamiento de las relaciones políticas y la cooperación armada entre Maduro y el régimen de Irán.

En total Irán está enviando alrededor de 1,5 millones de barriles entre gasolina terminada y alquilatos. Expertos petroleros consultados por Crónica.Uno señalaron que ese combustible durará el tiempo que el gobierno de Maduro decida. “El mercado está racionado y ellos decidirán cómo se colocará de ahora en adelante”, dijo el representante de una firma de análisis.

En condiciones normales el mercado interno venezolano consumía alrededor de 270.000 barriles diarios, es decir lo que trae uno de los buques, llegando en los picos de consumo hasta 350.000 barriles por día. Esa cifra bajó el año pasado a 170.000 b/d y a finales de abril a la irrisoria cantidad de 5000 b/d como máximo.

Una de las fuentes consultadas señaló que el alquilato que traen de Irán es una señal de que intentarán poner en funcionamiento el Centro Refinador Paraguaná, sobre el que se ha señalado, sin confirmación oficial, que técnicos iraníes han estado trabajando el último mes.

De hecho, desde abril se contabilizan cuatro vuelos que llegaron al estado Falcón provenientes de Teherán y Argelia. Especialistas indican que además de personal petrolero trajeron catalizadores de refinación para poder arrancar la refinería de Cardón.

La cooperación entre Venezuela e Irán data del gobierno del fallecido expresidente Hugo Chávez. Irán y Venezuela se han ayudado previamente frente a las sanciones de Estados Unidos. En 2010-2011, Pdvsa envió combustible a Irán, que estaba bajo sanciones destinadas a sofocar su programa nuclear, recordó la agencia Reuters.

En 2009 los presidentes de Irán y Venezuela para ese momento, Mahmoud Ahmadinejad y Hugo Chávez, respectivamente, anunciaron que invertirían mutuamente 760 millones de dólares en sus respectivos sectores de energía. Los acuerdos fueron firmados durante una visita oficial de Chávez a Irán.

Posteriormente, en junio de 2012, Chávez y Ahmadinejad se reunieron en Venezuela para revisar la “estrecha alianza” entre las dos naciones. En ese momento mostraron los avances en los más de 300 acuerdos binacionales con Irán, dentro de los que se encontraban varios programas de cooperación en el sector energético, de vivienda, automotriz y alimenticio, entre otros.


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