En el primer mes del año, el Banco Central de Venezuela colocó más billetes de 50 y 100 bolívares que de los nuevos.
Mi Monedero
El bolsillo de los venezolanos no resiste ni las balas frías
Los slices de pizza, los perro calientes y las hamburguesas se han encarecido y nada cuesta menos de 2.000 bolívares.
Los cartones de huevos andan por los cielos
El cartón se encuentra en 5200 bolívares, y muchos ya no pueden pagar uno completo, por ello, optan por comprar cuatro o seis huevos.
La canasta alimentaria aumentó 650% en 12 meses
En diciembre, la cesta de rubros básicos cerró en Bs. 442.254,56 según la información del Cenda. En varios insumos la variación anualizada fue de 3.000 %.
Tener un celular en Venezuela es todo un lujo
El equipo más barato no baja de los 60.000 bolívares y es el más sencillo. Hay teléfonos que cuestan hasta 1 millón de bolívares.
Zulianos ya conocen las piezas falsas del billete de Bs. 500
En los mercados de Maracaibo ya comenzaron a llegar los nuevos billetes de 500 bolívares, pero falsos. Los comerciantes que viajan a Colombia son los únicos que han visto los verdaderos y alertan sobre la calidad de las copias falsas.
Desde comida hasta dólares estiman los ciudadanos que se facilitará con el carnet de la Patria
En la plaza Caracas se realizó otro operativo para el censo y entrega del documento. La expectativa de las personas es que ese carné sea una vía para conseguir beneficios ante la crisis económica.
Pasan los días y la circulación de los nuevos billetes es baja
El problema es que la demanda es muy elevada pero la oferta sigue siendo limitada, aun cuando el país ha recibido 8 cargamentos del nuevo cono.
Los Clap se mueven a su antojo y manejan el dinero sin control
No a todos les ha llegado la bolsa prometida. A los vecinos les están cobrando por las cajas de embalaje y por el transporte. Los “beneficiados” pagan en efectivo, hacen transferencias y depósitos a cuentas personales, en ocasiones, y no hay seguimiento.
“Para que lleguen los Clap hay que bailar pegado con el PSUV”
Este programa, que arrancó en abril de 2016, no llega a todos los sectores de Caracas. Depende de cómo estén organizados los consejos comunales. Lo que refieren los vecinos es que priva mucho la afiliación política y el liderazgo vecinal de la zona.

