Las ventas disminuyeron 70% según los mismos comerciantes, quienes piensan que para las venideras vacaciones el bolsillo se les va a poner color de hormiga

Alejandra Pineda/@Alejandra11294 /
Mabel Sarmiento Garmendia/
@mabelsarmiento

Caracas. Para los comerciantes del pueblo turístico El Junquito ya por esta fecha debería verse el movimiento de visitantes. Pero no, los vendedores más bien dicen que no le ven el queso a la tostada y que las ventas bajaron 70%.

“No es ni por la inseguridad ni por la vialidad, es por la misma crisis del país”, aseguró María Oropeza, dueña de un restaurante ubicado frente a la plaza del pueblo.

Oropeza explicó que el precio de 1 kilo de cochino varía entre 800 y 900 bolívares y que las cachapas con medio queso están en 200 bolívares.

Pero además anunció que próximamente hará un ajuste en la lista de precios, porque lo poco que le ingresa no le alcanza para cubrir los gastos del local ni para pagar sueldos.

Como ella, muchos comerciantes se están comiendo las verdes. Leo Gaeta, con 35 años viviendo y trabajando en El Junquito, explicó que nunca había vivido una crisis como ésta. “El cochino viene con precios distintos toda la semana, aquí solo trabajamos mi hijo y yo porque ya no tengo para contratar empleados”.

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Leo Gaeta es comerciante del pueblo del Junquito. Crónica Uno/Cristian Hernández

Y no solo es el costo del cochino que está por las nubes. Para los vendedores de galletas artesanales la cosa también está ruda. Arturo Centeno quien tiene un puesto de dulces comentó que las cajas de galletas que antes le costaban 700 bolívares ahora las consigue en 1.500 bolívares como mínimo. Sin contar las manzanas acarameladas que en el pueblo se encuentran en 200 cada una, mientras las tradicionales fresas con crema, varían desde 150 bolívares a 700 bolívares el vaso.

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Orlando Tovar, también vendedor, expresó que esta situación se debe a que los venezolanos ya no quieren gastar comprando cosas en la calle o paseando.

“Todos están pendientes de buscar comida, de abastecerse y están esperando a que pasen las parlamentarias”, dijo.

Desaparece el turismo

La preocupación de los comerciantes de El Junquito es que las calles lucen vacías a cualquier hora del día y hasta los fines de semana. Tanto así que los vendedores hacen lo que sea para que los visitantes consuman cualquier cosa.

“Hemos llegado al punto de ofrecer la primera cerveza gratis o regalarles cachapas. Antes solo con darles muestras de chorizos la gente entraba al local. Casi les estamos implorando”, dijo un vendedor que insistentemente variabas ofertas para atraer clientela.

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Los vendedores tratan de convencer a los pocos turistas. Crónica Uno/Cristian Hernández

Cuando se ve movimiento en el pueblo es cuando llegan los camiones con mercancía regulada. Se arman de inmediato las colas, “pero una vez se acaban los productos todo vuelve la normalidad”,  dijo un transeúnte.

Otro de los problemas que afecta el turismo en este pueblo es el transporte público. A partir de las 6:00 pm, dijo la gente, no pasa ni un espanto rodando por las calles.

Foto: Cristian Hernández


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