La parroquia, ubicada en el suroeste capitalino, según el INE tiene un estimado de 231.117 habitantes, y lo que se ha observado es que el virus avanza sin parar. De acuerdo con el conteo diario hecho por el gobierno de Nicolás Maduro del 1 al 19 de julio van 177 casos. Esos son los notificados por el Observatorio Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación del Ministerio para la Ciencia y Tecnología.

Caracas. La segunda parroquia del Distrito Capital con más casos de COVID-19 es El Valle, con un promedio diario de 9,31 contagios. Solo el día 19 de julio el gobierno de Nicolás Maduro notificó 38, el pico más alto, por encima de la parroquia Sucre, donde registraron 36 en 24 horas. Estas cifras en ascenso mantienen preocupada a la ciudadanía.

Esa parroquia, ubicada en el suroeste capitalino, según el INE tiene 231.117 habitantes, aproximadamente, y lo que se ha observado es que el virus avanza sin parar. De acuerdo con el conteo diario hecho por el gobierno de Nicolás Maduro del 1 al 19 de julio que van 177 casos. Esos son los notificados por el Observatorio Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación del Ministerio para la Ciencia y Tecnología en el mes de julio.

Otra cuenta es la del reporte que da la plataforma Patria, en la que se publican las declaraciones diarias y, según esas notas de prensa, hay 146 casos en esa parroquia. Los días 14, 12, 11 y 5 de julio en esas transmisiones no se hizo mención discriminada por sectores, por los que se presume que los enfermos pueden ser más en concordancia con lo que publica el referido observatorio. 

Los contagios obligaron al mandatario Maduro a poner cuarentena radical en esa parroquia.

Vale destacar que Sucre, con 451.079 pobladores estimados, de acuerdo con el mismo período al que se hace mención en las cadenas, tiene 201 contagios (155 según las notas de prensa revisadas en el portal Patria). Al igual que sucedió con El Valle, hubo días en los que no se mencionó el número de enfermos en esa parroquia del oeste capitalino.

Se observa entonces que El Valle con, aproximadamente, 200.000 habitantes menos que Sucre, casi iguala la estadística de personas afectadas por la COVID-19.

Ahora bien, las medidas que se están aplicando en la zona son únicamente vehiculares. Hay controles en el puente La Gaviota que divide El Valle con la parroquia Coche, por donde solo hay desplazamiento de peatones. Los otros dos puntos de control están en Longaray (en el acceso hacia la autopista) y en el sector San Andrés.

La GNB y la PNB se encargan de pedir el salvoconducto y antes de las 12:00 del mediodía, este lunes 20 de julio, pasaron en motos mandando a cerrar todos los negocios, e indicando a las personas que se fueran a sus casas. 

En la plaza Bolívar de El Valle, durante toda la mañana estuvo un pelotón haciendo filas o plantón, como lo llaman, y ese mismo grupo fue el que se usó para hacer los recorridos por las calles de Los Jardines y la Cajigal en El Valle, sitios de mayor concentración de personas.

En los cruces no hubo cordones de seguridad sanitaria. Es decir no hay supervisión con el uso del tapabocas ni están implementando el lavado de manos en los puntos de acceso, entre las calles 4 y 10 de Los Jardines de El Valle, que es donde está la actividad comercial.

El transporte público se vio disminuido, precisamente porque solo están trabajando por rutas. De Coche llegan hasta el puente y se regresan.

“Aquí la cosa está ruda. Si hay esa cantidad de contagios, tiene que haber más cuidado. La gente sale sin precaución, sacan a los niños y salen las mujeres embarazadas”, comentó Alcira Méndez, residente, quien informó que precisamente en las comunidades de donde han salido los casos, como las residencias Savoy, no han hecho más jornadas de desinfección.

También hay comentarios, de personas ligadas a los consejos comunales, que los centros de salud, como los CDI y la Clínica Popular de El Valle, están recibiendo casos de pacientes positivos y que ya se siente el colapso en este mes.

Extraoficialmente un vecino contó que de la clínica se escaparon dos personas con los síntomas, pues no les estaban dando comida y, al igual, que está sucediendo en comunidades como La Candelaria y San Bernardino, los vecinos están dispuestos a protestar para que no lleven más enfermos a la parroquia.

En El Valle, alrededor de los locales de comida no se respeta el distanciamiento social. Muchos este lunes en la mañana también se movilizaron en busca de las bombonas del gas. Pasaron horas sentados en la isla de la avenida intercomunal esperando la llegada del camión surtidor, sentados codo a codo. La situación se ha repetido en días previos, aseguran vecinos. 

“Pedimos mayor información de lo que está pasando, uno sale a trabajar y se encuentra todo bloqueado. Aquí uno baja de los edificios a buscar agua, comida, medicinas, ¿cómo se hace?”, refirió Hilda Castro, habitante.

En la parroquia El Valle hay una tensa calma. Este lunes se vio menos gente en las calles, e incluso el flujo vehicular disminuyó a medida que avanzaba la mañana. Ya han transcurrido 126 días desde que llegó el virus al país. 

Fotos: Mabel Sarmiento

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