En Gran Sabana dependen del wifi brasilero para cumplir con clases virtuales

Wifi brasilero

Al menos 1200 niños y adolescentes venezolanos con residencia en Gran Sabana estudian en escuelas en Pacaraima. Las fallas en las comunicaciones dificultan cumplir con las asignaciones académicas en cuarentena.

Bolívar. Gran Sabana es el municipio del estado Bolívar más afectado por la pandemia de COVID-19, por ser fronterizo con Brasil. Es justamente por allí donde ingresaron la mayor cantidad de casos confirmados en la entidad. El toque de queda decretado el 20 de mayo, solo los incomunica más. Como en casi toda Venezuela, el Internet ABA de Cantv prácticamente no funciona. En cuanto a las señales móviles, apenas funciona Movilnet, en algunas zonas Movistar, y Digitel es nulo. La mayoría recurre a conexiones con Wifi brasilero para mantenerse comunicados.

Antes de la cuarentena nacional que comenzó el 17 de marzo, la vida de sus habitantes transcurrían entre Santa Elena de Uairén y Pacaraima (Brasil). De hecho, hasta septiembre del año pasado se calculaba que 1200 niños y adolescentes con residencia en Gran Sabana estudian en escuelas del estado fronterizo de Roraima.

La adaptación para continuar las clases ha sido diferente en cada institución. La hija de Francisco Silva, por ejemplo, todavía no recibe comunicación de parte de la escuela municipal Casimiro de Abreu, en Pacaraima.

Wifi brasilero
El toque de queda en Gran Sabana restringe la posibilidad de que niños acudan a otros hogares con conexión a internet para cumplir con tareas.     Foto: Cortesía Notidiario

He llamado a otros representantes y tampoco han recibido comunicación. En Boa Vista sí les envían las tareas a los niños. Mi sobrino estudia allá y les mandan las actividades por WhatsApp. Sé que en otras escuelas de Pacaraima también están con este método, pero en la de mi hija no están recibiendo clases», explicó.

Ni ABA ni datos móviles

Francys Rodríguez tiene a sus hijos estudiando en el liceo militar Cicero Vieira Neto, en Pacaraima. Los docentes usan la plataforma de Google para el envío de las asignaciones académicas cada semana. Los que tienen conexión a wifi brasilero son los que pueden cumplir con las entregas a tiempo.

Los que tenemos Internet brasilero cumplimos con las actividades. Hay otros que tienen Internet ABA y no les da ni para que la página les abra, y menos los que tratan con los datos de las diferentes empresas de telefonía móvil porque ni siquiera hay señal de teléfono», señaló Rodríguez.

Los profesores en Pacaraima comprenden perfectamente la situación de las comunicaciones en Venezuela y dan oportunidad de prórroga para la entrega de tareas. «Han sido flexibles con algunos alumnos», sostuvo.

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En el liceo Cícero Vieira Neto, usan la plataforma de Google para dejar asignaciones semanales a sus estudiantes.   Foto:Cortesía Agencia Brasil

El estrés por lo que implican en sí las fallas de comunicaciones telefónicas y de Internet, no solo estresa a padres y representantes, sus hijos ahora sienten también la presión de continuar sus estudios bajo estos obstáculos.

Ellos al principio felices porque no había clases, pero ya están preocupados y extrañan ir al colegio y su vida normal», comentó.

Los que no tienen acceso a wifi brasilero buscan viviendas y negocios que les puedan facilitar la conexión, pero el toque de queda, de 4:00 p. m. a 10:00 a. m., más el repunte de casos importados y por contacto con viajeros internacionales que se concentran en Santa Elena de Uairén dificulta esa opción.

¿Por qué estudian en Brasil?

A pesar de tener que manejar un idioma diferente, el portugués, con lo que se han adaptado; el español es una de las materias en las escuelas de Brasil. Esos más de 1000 venezolanos antes de la cuarentena viajaban diariamente hasta Pacaraima para sus clases.

Algunos padres consideran que las escuelas brasileras ofrecen beneficios de los que carecen las instituciones en Venezuela, como orientación educativa, psicopedagogía, salud y ayudas económicas por rendimiento académico.

Indira Cancino inscribió a su hijo en un plantel en Brasil. Lo hizo por la desmotivación que observó en él mientras estudiaba en una escuela pública de Gran Sabana, ya que a veces ni las tareas le revisaban. Consideraba importante todas las evaluaciones que se dan luego de las clases en la escuela en Pacaraima, además de evitarse los paros de educadores. El hijo de Cancino recientemente se graduó.

Esta es la segunda vez que venezolanos que estudian en escuelas en Brasil sortean dificultades para continuar su educación. En febrero de 2019, cuando cerraron la frontera para impedir el ingreso de la ayuda humanitaria a Venezuela, también fue un reto asistir diariamente a las clases.

Representantes pagaban mensualmente hasta 150 reales brasileros por transporte. Otros padres se organizaban para alquilar una vivienda entre cinco o seis de ellos y quedarse casi toda la semana en Brasil, salían el lunes a primera hora de la mañana y regresaban el viernes en la tarde. Entre ellos hay pemones que se desplazaron hacia Pacaraima, huyendo de la represión militar contra los indígenas que se inició el 22 de febrero con una emboscada del Ejército a la comunidad de Kumarakapay, y que dejó, solo de ese hecho, cuatro muertos.


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