La escasez de gasolina en Bolívar y la crisis económica, acelerada por la pandemia de COVID-19, ha derivado en que la compra de un vehículo usado o nuevo sea atractiva. Guayaneses aseguran que el valor en el precio de venta de los vehículos se ha depreciado. Las motos se han convertido en una alternativa de traslado para los habitantes sureños.

Puerto Ordaz. Con la escasez de gasolina en Bolívar, aunado a una mayor crisis económica acelerada por la pandemia de COVID-19, los conductores tomaron la decisión de vender sus vehículos. Sin embargo, desde marzo, las ventas de carros usados se han depreciado en forma estrepitosa.

“Echar gasolina es un rollo. Más ahora que la ZODI solo está autorizando el despacho una vez a la semana y por terminal de placa. No resulta tener un carro sin gasolina o que tengas que pasar en cola una semana, o comprar gasolina bachaqueada”, manifestó Octavio Pérez, quien vendió su vehículo por mucho menos de lo que estimó.

Tenía un Toyota Corolla de 2005 que, por emergencia, pensó en venderlo en 1500 dólares. Terminó vendiéndolo en 1100 dólares.

“El precio de venta de los carros de alta cilindrada han bajado. Los carros pequeños ahorita son un poquito más caros por el tema de la escasez de gasolina, prefieren tener vehículos de menor cilindrada para que les dure más el combustible. Con carros grandes, 20 o 30 litros de gasolina se van en nada”, explicó Joshua Martin, quien se dedica a la venta de carros usados.

De carros a motos

Una camioneta Ford Explorer de 2008, por ejemplo, que se podía cotizar sobre los 3000 dólares, ahora si acaso se vende en 2500 dólares.

Lo que sí están comprando bastante son las motos. Los 15 o 20 litros que llenan les rinde más que un vehículo común, agregó Martin.

Manuel Tovar y su esposa tienen sus vehículos propios. Desde que comenzó la pandemia, y con ello restringieron el despacho de gasolina a sectores no prioritarios, decidió comprarse una moto.

“Ya nosotros teníamos gasolina guardada. Lo que hago es que cuando consigo echar gasolina a la moto en una bomba priorizada, sacó de allí y le echo a uno de los dos carros. Me quedo con unos 10 litros y con eso hago las diligencias”, señaló.

La compra-venta de carros usados en Venezuela creció en la última década al resultar mucho más difícil adquirir un vehículo nuevo. Esto aunado al mínimo ensamblaje automotriz en el país. 

Yo vendí mi Optra el año pasado en mil dólares. No estaba operativo porque se le dañó la correa de los tiempos. Compré el repuesto pero no tenía para mandarlo a reparar y lo vendí así. Menos mal porque ahorita hubiese estado con el estrés de la gasolina”, comentó un ciudadano de Bolívar.

Quienes se dedican a este negocio sostienen que hasta finales de 2019 y principios de 2020, pese a la escasez de gasolina en el estado Bolívar, se mantenían las compras y ventas de vehículos usados. 

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