El costo de vida en Venezuela registró una leve desaceleración al marcar un 8,9 % en agosto, según cifras del BCV. Sin embargo, el alivio resulta ser temporal frente a una inflación acumulada superior al 200 % y la persistente devaluación del bolívar.
Caracas. La inflación de agosto dio una breve tregua al bolsillo de los venezolanos al registrar un 8,9 %, según el Banco Central de Venezuela (BCV), pero el alivio sigue amenazado por una devaluación diaria que no da tregua.
Aunque las cifras oficiales e independientes confirman una desaceleración puntual en el ritmo con el que suben los precios, la acumulada ya rebasa el 200 % y mantiene a los hogares bajo una constante presión cambiaria.
Tanto el BCV como el Observatorio de Gasto Público de Cedice Libertad reportaron este freno en el incremento intermensual durante el octavo mes del año; sin embargo, la tasa anualizada supera el 500 % y la pérdida de valor de la moneda sigue afectando el poder adquisitivo.
El ente emisor, por su parte, sostuvo en una publicación en su portal web que durante el octavo mes del año se observó una recuperación en los canales de comercialización, además de menores presiones en el mercado cambiario reflejadas en una menor variación del tipo de cambio y en los precios de los bienes y servicios.
“De esta manera y luego del impacto inicial de los dos terremotos en la economía nacional, se logra nuevamente una tasa de inflación comprensible con las acciones de política macroeconómica que procuran la estabilización de precios”, señaló el organismo en referencia a los sismos registrados el 24 de junio pasado.

Data acumulada y anualizada
La inflación acumulada, el porcentaje que suma el alza de precios en lo que va de año, y anualizada, la variación acumulada en comparación con el mismo mes del año anterior, según la data oficial, se ubicó en 200,1 % y 534,2 %, respectivamente.
El economista Hermes Pérez explicó a Crónica Uno que dicho comportamiento coincidió con un crecimiento de 8% en la liquidez monetaria, la mitad del promedio de expansión registrado durante 2026.
La liquidez, u oferta monetaria, representa la cantidad total de dinero disponible en la economía en un momento determinado; en palabras sencillas, los recursos inmediatos con los que cuentan ciudadanos, empresas e instituciones financieras para realizar compras o pagos.
A pesar del freno en los precios, Pérez advirtió que los datos mensuales continúan en niveles muy elevados para el contexto internacional.

Inflación por sectores
El mayor incremento inflacionario en agosto lo reportó el sector servicios de vivienda (excepto teléfono), que abarca cobros esenciales como electricidad, agua o aseo urbano, con un alza del 12,3 %. Le siguieron comunicaciones, con 11,7 %, y transporte, con 10,3 %.
Bienes y servicios diversos registró una subida del 10,1 %; equipamiento del hogar contabilizó 9,6 %, mientras que restaurantes y hoteles se ubicó en 9,5 %. Por su parte, alquiler de viviendas alcanzó 9,2 % y vestido y calzado 9 %.
Por debajo del promerdio general, pero con índices superiores a los de julio, se posicionaron alimentos y bebidas no alcohólicas (8,2 %), servicios de educación (8,2 %) y esparcimiento y cultura (8,4 %).
Con este panorama, la economía venezolana avanza en el segundo semestre sumida en la incertidumbre. El éxito de las proyecciones oficiales depende de la capacidad del BCV para sostener la disciplina monetaria, como se llama al control estricto sobre la cantidad de dinero en circulación, y contener la presión cambiaria.
De lo contrario, el bolsillo del ciudadano continuará asumiendo el costo de un indicador fuera de meta.

Otras estimaciones de inflación
Por otro lado, el equipo del Observatorio de Gasto Público (OGP) de Cedice Libertad, una organización no gubernamental especializada en el análisis económico, calculó la inflación de agosto en 6,99 % en bolívares y 0,77 % en dólares.
“Con este resultado, el ritmo de incremento de precios en moneda nacional evidenció una desaceleración respecto a los meses previos (junio y julio 16,85 %) y retornó a niveles cercanos a los observados en mayo (6,77 %)”, señaló el informe.
La variación acumulada llegó al 202 % en lo que va de año, en consonancia con la cifra del BCV. Asimismo, Cedice precisa que la inflación interanual (agosto 2025 – agosto 2026) se ubicó en 641,35 % en bolívares y 36,47 % en dólares.
“El descenso de la tasa interanual de la inflación no responde a una mejora estructural de las condiciones económicas, sino a un efecto estadístico de base: en agosto de 2025 se produjo un salto inflacionario de 28,31 % en bolívares, motivado en su momento por un ajuste del tipo de cambio oficial cercano al 22 %”, explicó el OGP.
Según los investigadores de Cedice Libertad, el año 2026 cerraría con una inflación acumulada de entre 695 % y 705 % en bolívares, y de entre 34,5 % y 44,5 % en dólares, “bajo el supuesto de que en el último trimestre del año el alza de precios mantenga la estacionalidad habitual”, el patrón de consumo propio de la época navideña y de fin de año.

Cobertura del consumo básico
Durante agosto, el consumo promedio de 61 bienes y servicios para una familia de tres personas en Caracas, Maracaibo y Valencia—tres de los principales centros urbanos del país—se ubicó en Bs. 744.176,63 mensuales, equivalentes a 940,01 dólares.
A partir de esta equivalencia oficial, el tipo de cambio promedio implícito para el cálculo de dicha canasta se situó en torno a los 791,66 bolívares por dólar.
Para adquirir la canasta básica se requirieron 3,91 salarios integrales (calculados sobre una referencia de Bs. 190.130,80), ingreso mínimo que suma el sueldo base y las bonificaciones reglamentarias, monto equivalente a unos 240,17 dólares al mes, “lo que representa la necesidad de generar un salario integral por semana únicamente para costear bienes y servicios esenciales”, puntualizó el informe de Cedice Libertad.

Inflación por ciudades
En el análisis territorial, Caracas lideró las alzas mensuales en agosto con una variación del 8,96 % en bolívares y 2,63 % en dólares. Le siguieron Maracaibo, con 6,34 % en bolívares (+0,16 % en divisas), y Valencia, con 5,92 % en moneda nacional (-0,24 % en dólares).
En términos nominales, Maracaibo registró la canasta más costosa entre las ciudades evaluadas, al ubicarse en Bs. 776.092,13 ($980,32). En Valencia el monto alcanzó Bs. 765.214,42 ($966,58) y en Caracas llegó a Bs. 691.223,24 ($873,12).
En la medición interanual por ciudades, Maracaibo acumuló la mayor variación con 707,47 % en bolívares (+48,64 % en dólares), secundada por Valencia con 628,39 % en bolívares (+34,09 % en dólares) y Caracas con 591,40 % en bolívares (+27,26 % en dólares).
El panorama económico de la segunda mitad del año se mantiene envuelto en una profunda incertidumbre. Ante, para analistas, las autoridades financieras enfrentan la urgencia de sostener la disciplina monetaria y frenar la divisa. La mayoría coincide en que sin un verdadero ajuste estructural, el bolsillo del ciudadano pagará el costo de este desequilibrio.
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