Tras cuatro años sin aumento real los trabajadores del estado Bolívar cuestionan un ingreso basado en bonos, en el cual el real salario mínimo se diluye entre comisiones bancarias o el valor de un pasaje de autobús.
Ciudad Guayana. Manuel Rodríguez tiene 75 años de edad y es jubilado de la Gobernación de Bolívar. Mensualmente, a su cuenta le depositan un monto correspondiente al salario mínimo, el cual casi siempre deja acumular con el siguiente mes y rara vez usa. Es lo que recibe por su jubilación.
Cuando verifica en el banco los 300 bolívares que acumuló en dos meses, ya no están. Todo se debitó en mantenimiento de la cuenta.
“Si no fueran por los bonos, no tendría ni para comer ni para mis medicamentos. Pero tampoco es justo que todo sea bono, porque eso tarde o temprano lo van a quitar y no tendremos ninguna remuneración justa por todos estos años”.
Además, aunque él recibe las bonificaciones a través del Sistema Patria, considera injusto que su hijo, quien trabaja para el sector privado, dependa de un salario menor a los 240 dólares, el monto que el sector oficial vende como un salario mínimo integral que se sustenta solamente en bonos.
“Lo que invertí en sus estudios no se ve en su remuneración. Mi hija se fue del país por esa razón. Ella trabajaba en el sector público, pero era acosada laboralmente por no querer ir a las marchas”, agregó Manuel.
Larisa García, de 67 años de edad, recibirá el bono de $70 y los Bs. 130 de su pensión por el Seguro Social.
“Vivo sola porque mis hijos están fuera del país. Me mandan algo de lo que pueden y yo sobrevivo vendiendo helados caseros o preparando tortas, porque lo del bono se va en nada y mis hijos pagan los servicios de la casa”,
detalló.
Admite que en su presupuesto nunca considera el ingreso de los 130 bolívares.
“No le paro a cuando pagan, hasta se me olvida. Me guío por lo que me llega de bono y me mandan mis hijos porque ese salario mínimo es un pasaje de autobús y ya”.

El secretario general del Sindicato Único Nacional de Empleados Públicos de la Corporación Venezolana de Guayana (Sunep-CVG), Ramón Gómez, rechazó el anuncio de Delcy Rodríguez al solo aumentar un bono, después de cuatro años sin que los trabajadores y jubilados cuenten con un aumento real del salario mínimo.
“Después de cuatro años no se justifica que aún permanezcamos con 130 bolívares de salario mínimo. Esto es inconcebible, esto va en contra de todas las leyes de Venezuela, de la legislación laboral, las convenciones colectivas y la Constitución”, denunció Gómez.
Desde el 1 de mayo, trabajadores en Guayana han hecho diferentes manifestaciones en rechazo a lo que califican como un “engaño” y decepción por el anuncio en material salarial.
En las manifestaciones recuerdan cómo el Gobierno ha ido eliminando beneficios contractuales y plantean como única solución un cambio de gobierno a través de elecciones.
Lea también:
Una marcha a la vez, los trabajadores mantienen su lucha por salarios dignos y “reales”

