Ante la falta de información oficial el sector gastronómico tiene pérdidas por los prolongados apagones que alcanzan las cinco horas en algunas zonas del estado Aragua. La Cámara de Comercio de la región solicita que haya un cronograma para evitar la inoperatividad en la actividad económica.
Maracay. Los cortes eléctricos no programados en Maracay, estado Aragua, ya no solo interrumpen el hogar. También dictan el ritmo de los restaurantes. Tras más de un mes y medio de inestabilidad el sector gastronómico sobrevive entre la penumbra y una incertidumbre constante que paraliza mucho más que las cocinas: detiene la productividad.
Las jornadas de cuatro a cinco horas sin electricidad en la ciudad asfixian a los locales de comida. La dificultad para mantener la cadena de frío bajo estas condiciones provoca la pérdida constante de materia prima, el desafío más crítico que enfrenta el sector actualmente.
“Lamentablemente sí ha habido pérdidas. Mantener la cadena de frío es el mayor reto. Cuando los cortes se extienden más de lo previsto, productos como lácteos, carnes y embutidos empiezan a comprometerse”, explica Simón Contreras, trabajador de un restaurante de parrilla y cachapas.
Aunque los trabajadores intenten usar hielo o cavas, la frecuencia de los apagones no da tiempo para que los equipos recuperen la temperatura óptima y en consecuencia desechan los alimentos para no poner en riesgo la salud del consumidor.

Para el sector no se trata de solo quedar a oscuras por varias horas. Los cortes eléctricos paralizan la facturación, dañan los equipos electrónicos y generan un clima de incertidumbre que impide planificar la jornada laboral. Además, la señal de internet y los puntos de venta suelen caerse, lo que detiene las ventas por completo.
“Es un problema grandísimo porque los colaboradores y empleados llegan cansados por haber tenido sus jornadas de descanso en casa afectados por la incomodidad de no tener luz. Esto es una preocupación que afecta directamente la atención al cliente en una empresa de servicio como lo es un restaurant”, comenta Juan Bastardo, encargado de un establecimiento al norte de Maracay.
Para Juan, las hortalizas y vegetales representan su pérdida más recurrente debido a la falta de refrigeración. Tuvo que reducir sus compras a ciclos de apenas 48 horas, lo cual le impone un ritmo de trabajo frenético y agotador.

Gasoil aumenta costos operativos
Hay restaurantes que tienen planta eléctrica para mantenerse operativos cuando hay un apagón prolongado. Sin embargo, en ocasiones los trabajadores optan por mantenerla apagada y darle uso cuando llegan clientes.
“El problema es que a veces no es constante surtir gasoil. Se consigue caro, entre $0.80 y $1.50. También depende de cómo lo consigues, ya que puede no generar facturas y es un gasto que no se puede registrar contablemente”, indica Ramiro Peña, encargado de una pizzería.
En su caso gasta $7.5 semanales en gasoil. Ese es el costo de alimentar su planta de 2.5 kVA, la cual debe encender unas seis horas al día durante casi toda la semana para mitigar el impacto de los cortes.

Baja clientela
Las fallas eléctricas, además, provocan un desplome en la afluencia de clientes y reservaciones canceladas. El escenario se agrava por un poder adquisitivo que, erosionado por la misma crisis, limita cada vez más el consumo fuera de casa.
“El flujo de personas disminuye porque los clientes prefieren no salir de sus casas si no hay luz, ya sea por el calor o porque saben que los establecimientos podrían no tener sistema para cobrar. Además, el poder adquisitivo se ve golpeado por la misma crisis, lo que hace que el consumo en Maracay sea mucho más cauteloso ahora que hace unos meses”, dice Peña.
El equipo reporteril de Crónica Uno verificó la baja afluencia de clientes en la feria de comida del centro comercial Galerías Plaza durante los cortes eléctricos. Según los propios trabajadores, la caída de las ventas es tan drástica que las jornadas laborales terminan temprano, ante la imposibilidad de sostener la actividad comercial sin luz.

Sector empresarial exige cronograma
Ante la falta de información oficial por parte de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec), y de las autoridades regionales, la Cámara de Comercio de la entidad reiteró la necesidad de que sea publicado un cronograma de administración de cargas, que permita a los negocios y empresas planificar sus operaciones.
Héctor Gómez, presidente de Fedecámaras Aragua, precisa que la operatividad de las empresas está comprometida debido a la suspensión del servicio eléctrico. Aclara que el panorama es incierto en los establecimientos, que deben modificar sus turnos laborales por quedar a oscuras por más de cuatro horas.
“Esto les lleva una inoperatividad importante, lo que complica más la situación. En el sector comercio se ve como se complica hasta la manera de atender el cliente y baja el consumo. Es una difícil situación para el sector productivo”, enfatiza Gómez.
Joana Sánchez, gobernadora de Aragua, informó el 13 de abril a través de Telearagua que el sistema eléctrico regional opera por encima de sus límites. Explicó que la demanda ha llegado en ocasiones a los 800 megavatios, lo cual supera por un amplio margen la capacidad operativa establecida en 600.
Recalcó que la administración de cargas en la entidad puede aplicarse en dos momentos del día, lo que afecta de manera simultánea entre 40 y 50 circuitos.
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