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Los venezolanos se rebuscan ante la “privatización” del servicio de agua (y II)

privatización del agua

Foto: Gregoria Díaz.

75 % de los aragüeños padece las fallas del suministro de agua potable por tuberías. Hidrocentro solo bombea 3000 litros por segundo, lo que genera los racionamientos del servicio en el norte de Valencia. Los zulianos están obligados a pagar dos dólares a los camiones cisterna por una pipa de agua. El déficit de agua en Barquisimeto está por el orden de los 1280 litros por segundo. En Táchira, un camión oscila entre los 30.000 y 60.000 pesos, equivalentes a 10 y hasta 20 dólares. En Apure hay deficiencia en el suministro por tubería en el día y escaso en la madrugada.

Regiones. Decir que el servicio de agua está privatizado no es una exageración. Si bien es cierto que existen las hidrológicas estatales encargadas de distribuir el agua potable a la población venezolana, a costos razonables, también es cierto que ese deseo es de difícil cumplimiento en el país.

Aragua
Las fallas de suministro de agua potable por tuberías son el problema más grave y recurrente que padecen los aragüeños, debido al deterioro operativo del Acueducto Regional del Centro y que afecta a 75,5 % de la población, de acuerdo con el más reciente monitoreo realizado por Hum Venezuela, plataforma independiente para el monitoreo, documentación y seguimiento de la emergencia humanitaria compleja.

Hum Venezuela también refiere que 51,2 % sufre persistentes restricciones de acceso al agua potable y que 8,7 % de la población no tiene conexión a los acueductos.

De acuerdo con un diagnóstico realizado entre mayo y junio de 2021 en los municipios Girardot, Mariño, Libertador y Francisco Linares Alcántara, 32,1 % de sus habitantes debe comprar agua en botellones, 14,7 % a través de cisternas, 12,1 % la obtiene en tomas o pilas públicas y 10,4 % a través de pozos subterráneos. Mientras que 37,8 % la almacena en pipotes; 28,2 % en tanques en sus viviendas y 24,6 % en envases.

Más de 800.000 aragüeños no cuentan con suministro de agua constantes. Foto: Gregoria Díaz.

Cientos de aragüeños se ven obligados a pagar altas sumas de dinero para surtir casas, negocios y edificios. Se calcula que una familia gasta hasta $45 por el suministro de agua a través de camiones cisterna.

Para 2019, la capacidad de abastecimiento de agua registró un déficit operativo de 40 % que afectó al menos a 832.000 personas, de las cuales 438.000 no tuvieron acceso permanente y estable al suministro de agua potable y 233.000 nunca recibieron agua por tubería, según el Observatorio de Servicios Públicos-ESDA.

La producción y suministro de agua potable a través del Sistema Regional del Centro para 2021 es de apenas 11.520 litros por segundo, es decir, 60 % de desabastecimiento de agua potable, de acuerdo con las estimaciones presentadas por el ingeniero aragüeño Jesús Castillo, para Hum Venezuela.

De allí que la mayoría de los aragüeños apenas reciben agua por tuberías cada 21 días y, en muchos casos, solo una vez al mes.

Hidrocentro, la empresa operadora del Sistema Regional del Centro (SRC I y SRC II), cuenta con una capacidad instalada para producir 19.280 litros por segundo a través de 16 plantas potabilizadoras, 494 fuentes subterráneas (244 pozos en Aragua, 197 en Carabobo y 53 en Cojedes) y 15 fuentes superficiales. Con esta producción se generan 305 litros por día.

Las fugas en el SRC, pozos inoperativos, falta de equipamiento de materiales, equipos y parque automotor, así como por las fallas de energía eléctrica, son algunas de las causas que imposibilitan un suministro continuo de agua potable en la región central del país, según un estudio de la Fundación Agua sin Fronteras, elaborado en mayo de 2019.

Carabobo
Para abastecer de agua por tuberías de manera constante a los habitantes de la zona metropolitana de Carabobo (Valencia, Naguanagua, Libertador, Los Guayos, Guacara y San Diego) se deberían bombear 7000 litros por segundo desde la planta potabilizadora Alejo Zuloaga.

La precisión la da Edward Zapata, secretario general del sindicato de Hidrocentro. Explica que la planta solo bombea 3000 litros por segundo, lo que genera los racionamientos del servicio. Para la zona norte de Valencia y Naguanagua el agua deja de llegar a los grifos los martes y viernes.

La producción disminuye porque la planta no tiene la capacidad de procesar el agua de mala calidad que viene del embalse de Pao Cachinche por la falta de inversión en los equipos y la tecnología que tenemos que no es acorde con la calidad del agua. En Cachinche a veces solo bombea un solo equipo cuando hay dos operativos, de los cincos que existen. Tres deberían trabajar simultáneamente”, detalló.

Pero lo peor, señala, es que: “Las subestaciones de rebombeo funcionan por obra y gracia de Dios. Se están desmoronando”.

La calidad del agua que suministra el embalse Pao Cachinche es mala. Foto: Archivo/ El Carabobeño.
Lara

El ingeniero Julio César Gutiérrez, vicepresidente del Colegio de Ingenieros y Arquitectos de la región, explica que el sector hidrológico larense no tiene programas de inversión efectiva, lo que ha retrasado la rehabilitación y mantenimiento de los sistemas de distribución de agua potable.

Gutiérrez indica que el Sistema Alto Tocuyo (SAT) posee una tubería de acero de 60 de diámetro y 55 kilómetros de longitud, que abastece por medio del embalse Dos Cerritos y la planta de Tratamiento Barquisimeto a una población de 1.625.000 de habitantes localizada entre El Tocuyo, Quibor, Pavia y Barquisimeto, además de una gran cantidad de caseríos.

Asevera que el área metropolitana Barquisimeto-Cabudare asienta 75 % de población total del estado, aproximadamente 2.132.570 habitantes, y junto con El Tocuyo y Quibor se estaría cerca de 2.288.000 habitantes, que requieren no menos de 6620 litros por segundo.

Gutiérrez asegura que el SAT está colapsado desde mediados de 2002, cuando la demanda de agua superó la capacidad máxima del sistema en captación, bombeo, conducción y tratamiento del agua. El especialista recalca: “El déficit de agua en Barquisimeto está por el orden de los 1280 litros por segundo que representa surtir de agua a aproximadamente 442.500 habitantes”.

El sistema de abastecimiento hídrico en el municipio Palavecino es completamente subterráneo y surte cerca de 1000 litros de agua por segundo.

En Barquisimeto hay déficit de agua. Foto: Yelitza Figueroa.

Para mejorar el servicio se han presentado cuatro propuestas a los organismos competentes entre las cuales destacan: establecimiento de un programa de mantenimiento en todas las estaciones de bombeo, rebombeo, producción y adquisición de equipos electromecánicos y la sustitución urgente de todas las tuberías obsoletas del acueducto de Barquisimeto.

Aproximadamente, son 110 kilómetros los que se deberían sustituir. Barquisimeto cuenta con más de 1850 kilómetros de tubería en su red de distribución de agua potable.

Zulia
En Maracaibo hay parroquias que suman más de 45 días sin recibir agua, por lo que se ven obligados a pagar dos dólares a los camiones cisterna por una pipa.

El ingeniero Cipriano Hernández, presidente de la Asociación para la Conservación del Lago de Maracaibo (Aclama), afirmó que la cantidad de agua que llega a los hogares de la ciudad es ínfima.

Las condiciones no han mejorado. La cantidad de agua que sale de la planta Alonso de Ojeda, planta C, es de 2400 litros por segundo, pero las tuberías en mal estado, que provocan fugas, más las tomas ilegales en zonas como San Isidro, merman la cantidad de agua, que llega a aproximadamente 3.000.000 de habitantes a 1500 litros por segundo, a lo sumo 2000 litros por segundo”.

Describe: “Lo que vemos en las calles de Maracaibo es gente carreteando agua porque sencillamente no les llega”.

La principal planta de distribución de agua en Maracaibo es Planta C, con una capacidad de bombeo de 7000 litros por segundo, con seis sedimentadores. Pero solo dos sedimentadores están activos.

“Al Zulia no solo le llega poca agua, sino que la calidad es mala al punto de ser peligrosa. Porque a pesar de que tenemos más de dos meses que no llueve la turbidez del agua no ha mejorado en la región. Esa agua no se puede ingerir, no sirve para bañarse, ni para lavar ropa, solo sirve para los sanitarios o para lavar pisos. Estamos mal”.

La poca agua que llega al Zulia  no sirve ni para bañarse. Foto: Mariela Nava.

Para el ingeniero, el país tiene una sola enfermedad: la carencia de agua porque no hubo inversión en los sistemas acuíferos. “Tenemos 22 años de desinversión. A todos los sistemas se les negó recursos para ser atendidos. La atención de los servicios públicos no es una política de gobierno”, concluyó.

Táchira
La frontera del estado Táchira es una de las zonas más golpeadas por la falta de agua potable, a pesar de que cuenta con un acueducto.

La mayoría de las comunidades de los municipios Pedro María Ureña, así como Bolívar y Capacho, deben resolver el suministro de agua a través de camiones cisterna que pagan entre varios vecinos, pues el agua que llega por tuberías es escasa.

El valor de un camión oscila entre los 30.000 y 60.000 pesos, lo que equivale a 10 y hasta 20 dólares, dependiendo de la capacidad de la unidad. Unas son cisternas, mientras que otros son tanques domésticos y los trasladan en camiones con plataforma.

Hidrosuroeste sectoriza el suministro cada 18 días y hasta más. Aunque cuenta con un acueducto, el Mesón, este solo distribuye agua a algunas zonas del sur de los municipios y el centro de San Antonio.

San Cristóbal y la zona metropolitana de la entidad es la que menos padece con el agua, pues más de 4400 litros por segundo abastecen desde la planta de potabilización de Cordero, siempre y cuando no llueva, pues la turbidez del agua produce una merma en el suministro.

De manera extraoficial, se supo que el Acueducto Regional del Táchira surte a 70 % del estado y la capital no tiene sectorización, pues el bombeo a la ciudad es constante, salvo roturas e imprevistos que puedan ocurrir.

Municipios como el Torbes tiene sectorización cada 72 horas. Sin embargo, zonas como Walter Márquez reciben agua cada 15 días por tuberías, mientras que en el barrio Hugo Chávez llevan más de dos décadas, desde que se fundó, sin recibir una gota de agua por tuberías.

Otra planta que surte a Torbes es La Bermeja, la cual bombea 400 litros por segundo. También San Cristóbal recibe agua de esta planta. Municipios como Fernández Feo y Libertador se abastecen con agua de dos acueductos: la Zancuda y Caño Lindo, respectivamente. Estos abastecen con más de 90 litros por segundo a estas poblaciones.

Las lluvias contribuyen a la disminución en el suministro del agua porque el arrastre de sedimentos, así como deslaves en las captaciones y la vieja data de tuberías causan cortes inesperados. Ante ello, las cuadrillas de Hidrosuroeste no cambian tubos, sino que ponen parches metálicos con soldaduras, los cuales, con el pasar del tiempo también se deterioran.

Apure

El bombeo en el estado Apure de agua potable es de 1200 litros por segundo, de acuerdo con la información recabada en Instagram de la Hidrológica de los Llanos (Hidrollanos).

Esta empresa no especifica cuántas estaciones y subestaciones se encargan en los siete municipios de la extracción del agua de ríos y pozos, su tratamiento en tanques de almacenamiento y su distribución a través de la red de aducción.

En cambio, sí precisa que la planta ubicada en el sector La Defensa de San Fernando, la capital apureña y la más grande del estado, bombea 360 litros por segundo.

La estación de bombeo de la Defensa que abastece a 150.000 familias del casco urbano de San Fernando y su periferia, de acuerdo con reportes de averías de la misma hidrológica, presenta fallas por lo menos dos veces al mes, que en ocasiones han dejado a la ciudad sin el servicio hasta una semana.

La deficiencia de agua por tubería durante el día y el escaso suministro solo por algunas horas durante la madrugada es, junto con las fallas eléctricas, el problema más reportado por los habitantes de las comunidades de El Recreo, la segunda parroquia más importante del municipio San Fernando.

1200 litros por segundo bombea Hidrollanos en Apure. Foto: Sulay García.

El sector los Bloques de José Antonio Páez, donde seis de siete bloques con 48 familias cada uno, se independizó del servicio de Hidrollanos debido a las recurrentes fallas y tienen perforaciones de pozos profundos y sistema de bombeo propios.

Recientemente, la comunidad de Raúl Leoni en San Fernando reportó a través de Crónica. Uno que, debido a una inundación producida por el desbordamiento del canal de cintura de la ciudad, además de anegados, también quedaron sin el servicio de agua potable debido a que la única toma en la comunidad quedó sumergida.

Alexis Aponte, gerente de operaciones de Hidrollanos, indicó que en el sector “existen una serie de tomas que se construyeron ilegalmente en el canal de cintura sin la supervisión de la hidrológica y algunas personas también han hecho cortes de esas tomas para tratar de proveerse del servicio”.

En una visita reciente al estado Apure para juramentar unas Brigadas del Poder Popular de Atención de las Aguas, Jeniré Zerpa, viceministra del Ministerio de Atención de las Aguas, entregó dotación para que estas brigadas “atiendan de manera inmediata las averías de agua potable y servida del estado Apure”, según se dio a conocer en nota de prensa Hidrollanos.

Las publicaciones regulares de la oficina de prensa del hidrológico estadal también han dado cuenta de que este año se han puesto en servicio cinco pozos, la mayoría de ellos en comunidades rurales del estado y sectores del casco urbano que no tenían abastecimiento propio, como la comunidad La Campereña del municipio Biruaca.

Indican estos reportes de prensa que la incorporación al sistema de estos nuevos pozos forma parte del Plan Carabobo 200 y que antes de concluir el año está previsto activar dos pozos más en las comunidades rurales de Palmarito, capital de la parroquia Aramendi y la Victoria, capital de la parroquia Urdaneta, ambas del municipio Páez, en la frontera de Apure.

Con información de Gregoria Díaz, Leomara Cárdenas, Yelitza Figueroa, Mariela Nava, Ana Barrera y Sulay García.

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