Mafias de medicinas sentencian la vida o muerte de los pacientes del Hospital Central de Monagas

hospital central demonagas

Las denuncias señalan que existe un tráfico de medicinas dentro del centro de salud. Sindicatos acusan a los directivos de participar en esta red de bachaqueo de fármacos. Pacientes y familiares afirman que no solo médicos revenden los medicamentos sino que también utilizan a camilleros y a porteros. El director del hospital ordenó vigilancia diaria.

Monagas. Pasadas las 7:00 p. m., el Hospital Universitario Manuel Núñez Tovar (Humnt), el único centro tipo IV del estado Monagas, es un espacio propicio para prácticas ilícitas: la oscurana y la poca vigilancia favorecen a una red de bachaqueo de fármacos que opera dentro del hospital y presiona a pacientes y familiares en un país donde la escasez de medicamentos ronda 90 %.

Conseguir medicinas “bajo cuerda” se ha vuelto una práctica constante. Los familiares lo saben, lo comentan, lo denuncian, pero ninguno formaliza ante las autoridades. No hay nombres ni apellidos que señalar. Solo acusan a médicos, enfermeras, camilleros y porteros como miembros de una red de tráfico de medicinas.

Evaristo Carrera tiene aproximadamente un mes en el hospital con su familiar y reveló que en varias oportunidades ha comprado a estos bachaqueros, pero no denuncia de manera formal porque asume que tomarán represalias en su contra.

Nosotros tenemos más que perder. Me relaciono con ellos diariamente porque prácticamente vivo aquí en el hospital y no voy a dejar morir a mi familiar, puntualizó.

Un director preso e imputado

Los comentarios sobre la red abundan pero en 2018 se transformaron en hechos palpables.

El 12 de enero en la noche fue detenido un camión en la entrada del Hospital Central de Maturín, en el cual se trasladaban 190.000 unidades de medicinas de distintos tipos.

De acuerdo con investigaciones realizadas por los órganos de seguridad, los culpables respondieron a los nombres de Luis Briceño, para ese entonces director del centro de salud, y Luis Eliécer Vásquez, estudiante de Medicina, que además conducía el camión que fue retenido.

El exdirector fue acusado por la fiscalía 12 de corrupción de Monagas por los delitos de peculado culposo, peculado doloso y agavillamiento, tipificados en la Ley contra la Corrupción y Código Penal.

Familiares se rinden ante las mafias

Las víctimas que sucumben ante estas mafias por lo general son familiares de pacientes que se encuentran hospitalizados de manera permanente. Estas personas pernoctan dentro del centro asistencial, lo que les permite conocer de cerca cómo funciona el tráfico de fármacos.

Lee también
Entre la desidia y la anarquía Maturín “celebrará” sus 259 años de fundada

Juan Castañeda tiene a su hermano recluido en el Humnt desde hace más de dos meses. En ese tiempo ha visto cómo se venden medicinas, desde antibióticos hasta medicinas de alto costo, incluso en dólares. La red recibe pagos en bolívares según el cambio del día si los compradores no pueden cancelar en divisas.

Pacientes comentan que este tráfico de medicamentos opera ante el silencio de los directivos y ha mutado a las áreas más críticas del Hospital, como Emergencia y Trauma Shock.

Los precios en bolívares superan un sueldo mínimo. Una caja de Ceftriaxonade 500mg costaba hace una semana Bs. 65.000 y en el caso de los medicamentos oncológicos, sobrepasan los 10 y hasta 20 salarios mínimos. En cuanto a los pagos en divisas, superan los 20 dólares. De los medicamentos oncológicos, por ejemplo, una ampolla de Ciclofosdamina puede costar 30 dólares o más.

Carrera y su esposa, Eva Mariño de Carrera, no están de acuerdo con esta red de bachaqueo, pero durante el mes que han permanecido en el centro asistencial son varias las oportunidades en las que han tenido que recurrir a ella por desesperación.

Nuestro abuelo está recluido aquí y hemos visto cómo funciona el negocio, durante el día consiguen el medicamento y solicitan una colaboración por el favor, pero en la noche se aprovechan y piden mucho más del precio estipulado, expuso Carrera.

Eva Mariño de Carrera comenta que el personal de seguridad se presta para la venta de medicamentos. Los milicianos y esos muchachos que no tienen uniforme, asumo que son vigilancia privada, son los que se prestan para conseguir los medicamentos y cobrar después.

Destaca que hace un mes y quince días compró antibióticos por Bs. 35.000, el pago fue en efectivo.

La pareja menciona que durante el mes y medio que llevan dentro del hospital solo han contado con apoyo durante dos días. El hospital solo nos garantizó la cama y hasta para eso hicimos cola, también nos apoyaron dos días seguidos con parte de los medicamentos que necesitábamos.

hospital central de monagas
Denuncian que diariamente mueren en el hospital entre 2 y 3 personas por falta de insumos. Foto: Natacha Sánchez.
Bajo la mirada de los sindicatos

De acuerdo con Yen Santill, secretaria general del Sindicato Único de Empleados Públicos del Sector Salud en Monagas (SUNEP-SAS), estas mafias no son nuevas.

Lee también
Entre la desidia y la anarquía Maturín “celebrará” sus 259 años de fundada

En los últimos años desde el sindicato se ha denunciado el tráfico de medicamentos dentro del Humnt. Con la entrega de documentos le han hecho saber a las autoridades de esta situación, no solo por la cantidad de denuncias que reciben semanalmente sino también por el número de pacientes que fallecen por la falta de medicamentos.

Aquí en el Núñez Tovar mueren diariamente de 2 a 3 pacientes por falta de insumos, precisó Santill.

Asimismo, la Federación Nacional de Salud ha denunciado que la venta ilícita de medicamentos se realiza bajo la mirada complaciente del director del recinto hospitalario, doctor Darwin Moreno.

Daisy Cabello, presidenta del sindicato, acusa a los directivos de la desaparición de medicamentos que son enviados por el Ministerio de Salud. “Los medicamentos se desaparecen y dentro de la oficina del director Darwin Moreno funciona una especie de farmacia”.

Salvar vida con grandes carencias

La tarea de los médicos se vuelve titánica ante la falta de insumos básicos como: adhesivos, yelcos y suturas, además de implementos necesarios como camillas y soportes de infusión.

Manuel Gómez es médico asistencial en el Hospital Central, sus funciones mayormente se desarrollan en sala de parto; espacio donde no hay medicamentos. Las parturientas han denunciado con lista en mano la cantidad de insumos que les solicitan para poder atenderlas.

Gómez destaca que en esta área se ve muy poco la reventa de medicamentos debido a que los pacientes compran los implementos por su cuenta.

Al hospital solo llega 10 % de insumos que alcanza para atender a 100 pacientes, los cuales representan una sola guardia y lo que llega para un mes se acaba en dos semanas.

Los comentarios sobre la venta ilícita de medicamentos no son ajenos al director del Humnt, Darwin Moreno, que destaca que en los últimos meses la seguridad del recinto ha sido reforzada.

Dimos órdenes de que diariamente la seguridad del hospital realice recorridos para evitar hechos irregulares y bachaqueo, además aquí en la Dirección auditamos cada una de las entregas que se hacen a los pacientes.

Para retirar cualquier medicamento los pacientes o enfermeras deben presentar récipe del día en Dirección, además de firmar y sellar una planilla que certifica que el medicamento fue entregado al paciente.

Lee también
Entre la desidia y la anarquía Maturín “celebrará” sus 259 años de fundada

Alexandra Hernández, presidenta del Colegio de Profesionales de la Enfermería, por su parte, no niega el problema del tráfico, pero insiste en que no se debe generalizar al personal: “No pueden meternos a todas en el mismo saco, la mayoría de nosotras respeta el Código de Ética de Enfermería que condena este tipo de actos”.

El temor de denunciar

Dentro del Humnt son varios los funcionarios que por años han tenido como responsabilidad resguardar el centro de salud, pero además observan desde sus lugares de trabajo la descomposición del recinto. Ninguno se atreve a hablar más de la cuenta por temor.

Una fuente —se resguarda su identidad por seguridad— culpa a los bachaqueros de aprovecharse del dolor ajeno, además responsabiliza a la alta gerencia de la reventa de medicamentos.

La fuente dejó en claro que cada tarde al hospital llegan medicamentos que posteriormente desaparecen sin explicación alguna.

Cuando llegan los conteiners parte de nuestro trabajo es escoltarlos hasta que descarguen en el almacén central, posteriormente estos medicamentos son ordenados ahí y luego despachados al área de farmacia, pocos [trabajadores] tienen acceso a estos espacios, explicó.

Familiares y pacientes destacan que el “negocio” como tal no solo lo realizan los médicos directamente sino también a través de intermediarios como camilleros y porteros, que se acercan a los familiares ofertando los fármacos.

Carlos González, mientras espera para ser atendido en el servicio OR, reconoce la labor de los médicos que ejercen dentro el hospital. No son todos los médicos los que juegan con la necesidad de nosotros. Hay muchos que sí valoran la profesión y hacen malabares para atendernos con lo poquito que hay aquí en el hospital y lo poquito que tenemos nosotros.

Averiguaciones en proceso

Hermelinda Cabello, defensora del Pueblo en Monagas, expresó que se abrió una investigación a un vendedor de café ambulante, que guardaba dentro del termo insumos médicos que luego revendía a los pacientes del Humnt. El hombre fue detenido durante una de las inspecciones realizadas en el centro asistencial. Se paseaba por los pasillos del hospital en la madrugada —momento en que se complica más adquirir medicamentos en farmacias— ofertando las medicinas que pasaba al recinto dentro del termo.

El sujeto se encuentra detenido mientras se realizan las averiguaciones.


Participa en la conversación