La incertidumbre por la crisis económica y política, así como la pandemia que enfrenta el mundo, pueden afectar seriamente nuestra salud mental. Crónica.Uno consultó a tres psicólogas que ofrecieron recomendaciones para evitar trastornos como ataques de pánico e hipocondría.
Caracas. El encierro para evitar la propagación del coronavirus y las consecuencias que genera el no poder responder las demandas del entorno social, familiar, laboral; conocer por redes sociales la cantidad de contagiados y muertos en China, Europa, Estados Unidos y Ecuador sin que exista un tratamiento o vacuna para atacar al COVID-19 pueden generar emociones negativas como depresión, miedo, ansiedad, rabia, tristeza y ataques de pánico.
Paola Díaz, psicólogo y psicoterapeuta, explica que en estados de alerta “los músculos se tensan, la respiración se agita, el corazón late fuerte, la atención se fija en la amenaza y estás preparado para huir o responder, tal cual un jabalí responde a la presencia cercana de un león”.
Por su parte, Miriam Rodríguez Rivera, psicólogo clínico, especialista en Asesoramiento y Desarrollo Humano, define la depresión “como alteración del estado de ánimo que afecta los pensamientos, las emociones y la conducta, está caracterizada por la tristeza y el desinterés”.
Ataques de pánico o crisis de angustia: son episodios de miedo intenso, acompañados de síntomas físicos y cognitivos, suelen ser inesperados y, según el paciente, sin motivo o desencadenante evidente. Son ataques recurrentes de ansiedad grave (pánico), de aparición súbita de miedo intenso o de malestar intenso que alcanza su máxima expresión en minutos. Suele desaparecer en pocos minutos también”.
En este sentido, Vanessa Barrios, psicólogo clínico, advierte que ante situaciones de mucho estrés se podría presentar otro trastorno psicológico: la hipocondría, a la que define como “el miedo irracional que está asociado a la convicción de quien lo siente de tener síntomas de distintas enfermedades. Esto, aun cuando los resultados médicos indiquen lo contrario”.
Las tres profesionales consultadas coinciden en sus recomendaciones para cuidar las emociones durante la cuarentena:
- Fomentar nuestra autoestima porque es la energía que nos mueve: “Si creo en mí, sé que puedo manejar esto”. Este es un gran recurso para afrontar lo que sucede.
- Aprender estrategias de autocontrol como la respiración abdominal y la relajación. “Puedes bajar el método de relajación de Jacobson y la respiración abdominal de internet, así como música para relajarse y tranquilizarse. Proponle a tu familia practicar estas estrategias en forma grupal. La relajación y la respiración te ayudan a disminuir la tensión muscular y emocional. En estado de relajación trata de lograr una inmersión introspectiva imaginando situaciones que te produzcan paz, felicidad y alegría”.
- Busca espacios de respiro. Dentro de los diferentes tipos de meditación el Mindfulness o la consciencia plena, es una de las prácticas más utilizadas hoy para eliminar la frustración o ansiedad que produce el no poder cambiar algunas situaciones. Tan solo toma un espacio tranquilo de tu hogar y date la oportunidad de ser consciente de tu respiración, ese es el primer paso.
- Vigila tus pensamientos y creencias porque ellos determinan las emociones, sentimientos y la conducta de una persona. Debemos detener los pensamientos y creencias negativas, buscar las informaciones positivas y hacer esfuerzos por ser más optimistas. Todas las personas tenemos la capacidad de resiliencia, es decir, podemos superar los duelos, las crisis y las situaciones más dolorosas y salir fortalecidas.
- Dale un sentido positivo a la cuarentena. Mírala como una oportunidad de reflexionar sobre tu proyecto de vida, de valorar el afecto de tu familia, de acercarte y compartir con las personas que te acompañan, de solucionar conflictos, fortalecer los vínculos, la colaboración, la solidaridad, la confianza. Un tiempo para descansar, terminar trabajo y dar rienda suelta a tu creatividad.
- Responsabilízate. Toma en cuenta qué es lo que realmente está en tus manos y en función de eso acciona en pro de tu bienestar y el de tus entornos, es decir, quédate en casa y toma medidas preventivas.
- Cuídate en las redes. Dale un uso funcional y nutritivo a las redes sociales. Sigue páginas de fuentes confiables, que generen contenidos productivos para ti. Utilízalas para conectarte con los que extrañas, distraerte.
- Vincúlate a la familia. Si estás en familia, eres hijo, hija, papá, mamá, hermano, hermana, tía, tío, abuelo, abuela promueve una comunicación sana, comienza por ti. Exprésate con claridad, sé empático y escucha. Apártate un rato del celular y distráete mediante juegos, cantos, bailes, conversar, ver películas en la televisión, organizar los espacios del hogar, leer.
- Hacer “terapia ocupacional”. Mantenernos ocupados dentro de la casa, bien sea limpiando, cocinando, arreglando las cosas dañadas, ordenar las gavetas y clósets. Así como cualquier otra actividad que nos divierta y nos permita mantener la mente ocupada en lo que estamos haciendo y no en “fantasías terroríficas”.
- Realiza ejercicios físicos. Es un antidepresivo natural, además ayuda a mantenernos saludables. Es más gratificante hacerlo en grupo.
- Ejercítate y come bien. Busca rutinas de preferencia y cuida lo que comes. Una chuchería no está mal, pero sé consciente de los límites ¿Es la ansiedad o realmente estás disfrutando lo que comes? Si descubres que es la ansiedad, puedes tomar un vaso de agua.
- En este STOP que te ha dado la vida chequea: “¿Cómo estoy viviendo?” y date la oportunidad de experimentar ante esa imagen que hoy refleja cómo llevas tus días, ¿qué quisieras hacer diferente?
- Busca ayuda. Si sientes que esta situación te sobrepasa, busca apoyo. “Muchos profesionales hoy, en consciencia de lo que sucede, estamos a disposición de acompañarte, incluso puedes conseguir apoyo gratuito o de bajos costos”.
Ofrecen ayuda psicológica:
Cecodap, teléfono WhatsApp por el 0424-2842359, por mensaje texto al 0424-1804002 y por el correo [email protected]
Federación de Psicólogos de Venezuela ofrece Línea de Ayuda Psicológica. Teléfonos 0212-4163116 o 0212-4163118. Disponible los viernes a partir de las 8:00 a. m. hasta los lunes a las 8:00 a. m.
Psicólogos Sin Fronteras, 0424-2925604 o escribir al correo [email protected]
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