Niños y adolescentes que practicaban baloncesto con su entrenador Diego Digleibert Delgado Landaeta driblaron balones con su uniforme alrededor del ataúd para despedirlo. La víctima, de 31 años, iba a visitar a su mamá en el sector Calderón de la calle 2 de los Jardines de El Valle, cuando le dispararon funcionarios policiales durante un operativo.

