La línea del sureste de la capital, que cubre Baruta, Chacaíto, El Silencio, Prados del Este, El Hatillo y Hoyo de la Puerta está trabajando con cinco carros durante la semana, que se reduce en dos al día. Autobuses que antes daban entre 10 y 12 vueltas diarias solo han podido dar cuatro, que es para lo que les alcanza el combustible.

Caracas. Pocas unidades y combustible limitado. Así se preparan los transportistas para el regreso de la flexibilización de la cuarentena el próximo lunes 15 de junio. Las condiciones para ellos no han mejorado, y ahora, se espera que otros sectores económicos se activen. Más personas en las calles que intentarán llegar a tiempo a sus puestos de trabajo.

El mandatario Nicolás Maduro consideró la noche del 11 de junio como un «éxito» la estrategia del 7×7: siete días de flexibilización seguida por siete de cuarentena. Vamos a flexibilizar los gimnasios y centros comerciales con estrictos protocolos de seguridad, asomó e indicó que próximamente anunciarán otros sectores.

El transporte terrestre está trabajando a un cuarto de máquina, aseguró Jorge Cortez, miembro del transporte del sureste de Caracas. En esta semana de cuarentena “radical”, los transportistas vieron que no disminuyó significativamente el flujo de personas en las calles.

Con el aumento de sectores a los que se les permitirá trabajar, los usuarios se encontrarán con el mismo escenario que se veía antes de la cuarentena: pocas unidades y dificultad para movilizarse. Sin embargo, en esta oportunidad se le agrega el riesgo de infectarse de COVID-19, teniendo en cuenta que epidemiólogos como José Félix Oletta sostienen que la curva de contagio en el país no se ha aplanado.

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Además de los sectores priorizados como salud, alimentación, prensa y seguridad; los sectores que hasta el momento integran la lista de habilitados para trabajar durante la flexibilización son los siguientes: agencias bancarias, consultorios médicos y odontológicos, construcción, ferreterías, peluquerías, industria textil y calzado, materia prima y aseo personal, talleres mecánicos y servicios personalizados de refrigeración y plomería.

Una unidad de transporte con 62 puestos debe cargar la mitad. Tampoco puede llevar personas de pie para evitar aglomeraciones que pongan en riesgo a los conductores y pasajeros. Esto no se cumple del todo. José Luis Montoya, presidente de la Central Única de Carros Libres y por Puestos, comentó que con las pocas unidades y la necesidad de las personas de movilizarse es complicado mantener esa regla.

Hemos visto unidades de transporte público superficial en las cuales no se cumple ninguna de las medidas de prevención, reconoció el ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, el pasado 10 de junio.

Asimismo, Metro de Caracas ya no lo puede usar todo el mundo. En las entradas, funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana están pidiendo un carnet laboral o un salvoconducto. No permiten que se suban adultos mayores o niños.

Trabajadores de sectores como peluquerías, talleres mecánicos o servicios de plomería, que están dentro de la lista de habilitados para trabajar en la flexibilización, no tienen estos documentos para entrar al transporte subterráneo. La única opción que les queda es tomar un autobús o caminar largas distancias.

COVID-19
Foto: Luis Morillo

La línea del sureste de la capital, que cubre Baruta, Chacaíto, El Silencio, Prados del Este, El Hatillo y Hoyo de la Puerta está trabajando con cinco carros durante la semana, que se reduce en dos al día. Autobuses que antes daban entre 10 y 12 vueltas diarias solo han podido dar cuatro, que es para lo que les alcanza el combustible.

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La disminución de vueltas diarias se ve en otras líneas. Alexander, un conductor de la ruta Plaza Venezuela-La Rinconada, contó que en una semana solo está saliendo dos veces y da máximo tres vueltas, para que le quede combustible suficiente para poder ir a echar gasolina el próximo día que le corresponde.

José Luis Montoya agregó que la administración de Maduro habilitó ocho estaciones de servicio para surtir combustible al sector transporte en El Junquito, Ruiz Pineda, Nueva Granada, San Martín, La Vega, Las Flores, Gato Negro y Antímano. Tampoco se está cumpliendo con efectividad que trabajen las 24 horas, pero se ha ido normalizando el proceso, afirmó.

El subsidio del combustible es por 90 días. Habían quedado en sentarse con los transportistas para establecer un precio justo. En efecto, este viernes 12 de mayo el vicepresidente sectorial de Obras Públicas y Servicios, Néstor Reverol, informó a través de su cuenta de Instagram que sostuvo un encuentro con representantes del sector. Se espera que en los próximos días den más información.

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El gasoil podrá estar subsidiado, pero fui a comprar un repuesto que costaba 5 dólares y ya vale 10 dólares, lamentó Cortez. El costo del pasaje se ha mantenido entre 10.000 y 20.000 bolívares para rutas dentro de un mismo municipio. Por la falta de efectivo, los transportistas relataron que muchas personas les han pagado con billetes de 1 dólar.

Montoya indicó que en el futuro, aunque se establezca el pasaje en 0,50 centavos de dólar tomando en cuenta referencias internacionales de cobro por este servicio, seguirá siendo insuficiente para los transportistas por los altos costos de los repuestos y la crisis económica del país.

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Hace seis años circulaban cerca de 25.000 unidades de transporte público en Caracas. En 2018 esa cifra bajó entre 3000 y 2000 autobuses con la disminución de horarios y zonas alcanzadas por la inseguridad, según registró el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social en su último informe sobre la movilidad en la ciudad publicado en 2019. Nada mejoró, al contrario, la situación ha ido en picada.

Los transportistas no se muestran muy optimistas por la flexibilización. Problemas que tienen desde mucho antes de la cuarentena siguen sin atenderse. Continúan trabajando con lo poco que tienen y se suma el riesgo a contagiarse del virus.


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