Fear City: New York vs. the Mafia es una serie de Netflix que cuenta cómo en los ochenta fueron perseguidos los jefes de las cinco familias más poderosas de la ciudad

Caracas. Glamorosa y bulliciosa, intimidante y potente, atractiva y variopinta en acepción máxima de la palabra. Nueva York es una ciudad cuya dinámica pujante ha servido al cine para desarrollar decenas de historias.

Hay un pasado sórdido que ha sido menester de cineastas y guionistas. El crimen, las rivalidades, y especialmente, la mafia, son temas intrigantes que han delineado tramas que no solo navegan, sino que se sumergen en las aguas revueltas de la tormentosa violencia.

Películas como Fear City (1984) de Abel Ferrara o Taxi Driver (1976) de Martin Scorsese han mostrado a los personajes trastornados en una ciudad gigante en la que cada crimen puede resonar por su amenaza en un caótico ritual de vida.

Ahora bien, el crimen organizado ha sido un tema al que se vuelve cada cierto tiempo, y la sensación de desgaste dependerá siempre de cómo se cuenta la historia. Porque desde que Francis Ford Coppola estrenó El padrino (1972) y Martin Scorsese siguió con Buenos muchachos (1990), pareciera que no hay más que contar, y mucho menos cómo hacerlo, pero no.

Así lo han demostrado series como Los Soprano (1999) o largometrajes como Pandillas de Nueva York (2002), de Scorsese, e incluso películas que han cruzado la frontera para auscultar otras ciudades como en Los intocables de Brian de Palma o más, recientemente, El irlandés, también de Scorsese.

Cuando parece que la mafia no da para más, Netflix estrena la serie documental Fear City: New York vs. the Mafia. Con apenas tres capítulos, es capaz de contar cómo en los años ochenta el FBI llevó a cabo un meticuloso plan para encarcelar a los jefes de las cinco familias de la mafia neoyorquina: Gambino, Colombo, Bonanno, Lucchese y Genovese.

Lee también
Cuties, una película polémica con soluciones fáciles
Mafia
Las cinco familias de la mafia trabajaban como si fueran la junta directiva de una gran corporación

Dirigida por Sam Hobkinson, muestra a un grupo de agentes, fiscales y exconvictos que detallan cómo estos cinco grupos llegaron a ser un gran poder en Nueva York, con repercusión en sectores productivos totalmente legítimos como la comida, la recolección de basura y la construcción. A través de sindicatos, por ejemplo, la mafia estableció una red millonaria de extorsión, que implicaba no solo amenazas, sino asesinatos.

El director presenta a los protagonistas, quienes recuerdan aquellos días de sacrificio y arriesgados planes ante un monstruo confiado, que se sentía intocable en una metrópolis que había poseído hasta las entrañas. La mafia imbatible empieza a ser vigilada, en sus salas, cocinas y carros. Ni imaginan que todas las conversaciones son escuchadas.

Pero no es tan sencillo. Los federales y fiscales saben que las evidencias tienen que ser cada vez más contundentes, no basta con arrestar a un soldado, a una pequeña pieza de la macabra red; hay que ir hasta las cabezas. La mafia sabe cómo cuidarse, y las familias, que pudieran pensarse que son enemigas, más bien actúan como la junta directiva de una gran corporación dispuesta a sacar los mejores dividendos del negocio.

Fear City: New York vs. the Mafia se vale de material de archivo de aquellas investigaciones: fotografías, videos, audios, que subrayan cada una de las experiencias contadas por los protagonistas, relatos que van coincidiendo como pistas que constatan una trama de intriga, compromiso, valores, lealtades, servicio público, traiciones, confianza y sacrificio. Sí, todo junto.

Además, la serie documental reivindica la labor policial en su más pulcra misión, en momentos en los que mediáticamente ha sido deslucida por los hechos ocurridos en mayo con George Floyd, quien murió por la brutalidad policial del funcionario que lo detuvo.

Lee también
The Social Dilemma, el documental sobre la hecatombe

Entre las reflexiones de quienes participan en esta serie documental sobre la mafia, llama la atención la de un agente que habla sobre esa relación que surge entre policía y criminal, como una especie de respeto entre las partes por el buen término de la labor, incluso de la comprensión entre los roles de cada uno en la dinámica en la que están sumidos. Quizá solo es un pensamiento romántico de una de las partes, pero se entiende en el contexto de la obra.

mafia
La serie documental se vale de material de archivo de las investigaciones

El realizador además presenta los perfiles de cada miembro de la mafia, con especial énfasis en Tony Salerno y Frank Costello, con lugar incluso a los paralelismos a todo ese ideario que se ve en El padrino o Los Soprano; punto a favor de los estereotipos de la mafia harto explotados en el entretenimiento, como ocurre con el Gordo Tony de Los Simpson.

Fear City: New York vs. the Mafia es una certera opción para indagar más en todo ese mundo escabroso del crimen organizado, con una línea de desarrollo digna por sus emociones que se experimentan en la ficción que trata el tema. Por momentos pareciera exaltar en demasía a Rudolph Giuliani, quien fue el fiscal estrella en contra de los jefes de la familia, pero no desmerita el trabajo realizado. De hecho, también insiste en recordar que fue en esos años cuando Donald Trump construyó su famosa torre, como si no quedara clara desde la primera vez.

Pero más allá de esa insistencia o ciertas redundancias, la serie subraya las emociones de quienes se vieron involucrados en los casos, rememora una época clave para Nueva York, y además muestra cómo los grupos ilícitos pueden permear hasta lo más recóndito de sectores loables, generadores de empleos y constructores de ensueño.

Lee también
Cobra Kai, nostalgia y curiosidad por una vida pasada


Participa en la conversación