El primer mandatario le aprobó al Ministerio de la Defensa de 11 billones de bolívares en créditos entre abril y junio.

Caracas. Los ajustes salariales y los bonos pesan en las cuentas del Gobierno. El presupuesto previsto para este ejercicio de 36 billones de bolívares se quedó corto ante las necesidades de los entes oficiales.

En la primera mitad del 2018 el presidente Nicolás Maduro aprobó a través del decreto de emergencia económica 430 billones de bolívares en créditos adicionales, y de ese gasto, 318 billones de bolívares (74 %) se orientó a pagos laborales.

En el semestre, el Jefe de Estado ajustó en tres oportunidades el salario mínimo y las pensiones así como el bono de alimentación, a lo que se sumó la revisión de la escala salarial de los empleados públicos, cuya nómina es más de 2,7 millones de personas.

A la par, el mandatario aprobó bonos. En seis meses autorizó bonos de protección para los hogares, las embarazadas, los discapacitados y la clase obrera, a lo que se añadieron las bonificaciones de: Reyes, Carnaval, Semana Santa, Día de la Mujer, Día de la Madre, Día del Padre y 19 de abril.

A partir del lunes 9 de julio, además, se empezarán a cobrar los bonos de Independencia y Niño Simón.

Lee también
La inflación acumulada en el primer semestre fue 4684,3%

Para cubrir esos egresos, los ingresos ordinarios —tributarios y petroleros— no son suficientes, por lo que el Banco Central de Venezuela imprime bolívares de manera desordenada e impacta los precios. La inflación anualizada es 46.305 %, según la Asamblea Nacional.

Además de las operaciones para atender los compromisos salariales, el mandatario entre abril y junio le autorizó al Ministerio de la Defensa 11 billones de bolívares en créditos.

Ese gasto se destinó a las bonificaciones y viáticos que recibieron los oficiales de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) antes de las elecciones del 20 de mayo, así como al gobierno de calle y proyectos del Ejército.

Foto referencial: Cristian Hernández @fortunecris



Participa en la conversación