Los vegetales se encarecen y, con esto, la población disminuye su consumo. La cebolla en pocos días duplicó su precio y el tomate supera los 22.000 bolívares. 

Caracas. La elevada inflación obliga a los venezolanos a cambiar sus patrones de consumo. No solo el pollo, el queso y los huevos se encarecen, los precios de las hortalizas también van por el ascensor, lo que implica comprar en menos cantidades.

Euridis Ortega cuenta que los vegetales son los alimentos que más consume porque la carne y el pollo le parecen muy costosos. Calcula que semanalmente compra tres berenjenas, dos calabacines, un kilo de yuca y una pila de plátanos para ella y dos adultos más. “Uno tiene que buscar precios y comprar lo que se pueda”.

En los mercados municipales y los supermercados, un kilo de tomate y pimentón alcanza los 22.000 bolívares; la papa se vende a 8500 bolívares y la zanahoria se cotiza en 11.000 bolívares. Sin embargo, el precio más alarmante lo exhibe la cebolla, que aumentó de 8000 a 16.000 bolívares, en apenas días duplicó su precio.

Para comprar un kilo de papa, otro de cebolla, pimentón y tomate se requiere disponer de 80.000 bolívares por lo bajito, 45 % del salario mínimo.

Ortega comenta que para adquirir los vegetales tiene que hacer varios recorridos, ya no compra en un solo punto. “Comprar en el Mercado de Coche es más económico que el resto de la ciudad. Comprar en Quinta Crespo es horrible”.

Hasta la yuca y el plátano, cuyo consumo ha aumentado por la crisis, también son caros. Un kilo de yuca está en 4000 bolívares y el plátano asciende a 6500 bolívares.

Lee también
La abstención marcó la pauta durante la tarde del domingo en Anzoátegui

Pese a los ajustes, los ciudadanos los compran. Anabelis Sulbaran manifiesta haber sustituido la papa por la yuca y el plátano; el repollo lo ha cambiado por el brócoli y señala que optó por comprar concentrado de tomate en lugar de adquirir el tomate natural por kilo. “El dinero que gana mi esposo no alcanza para comprar lo suficiente”.

Por su parte, Víctor Ramírez, quien es vendedor de verduras y hortalizas en un mercado popular de Bello Monte, denuncia que los precios también representan un problema para los comerciantes.

Señala que la escasez de verduras y hortalizas como el brócoli, cebolla, papa y pimentón es, apenas, uno de los factores que encarece la lista de alimentos. Además, relata que tradicionalmente y en la medida en que se acerquen las fiestas navideñas, la cebolla, zanahoria, papa, ajoporro, cebollín y cilantro incrementarán su precio.

Ramírez, quien se abastecen de mercancía en el Mercado de Coche, denuncia que los comerciantes enfrentan problemas debido a la falta de efectivo, lo que afecta las transacciones de compra, pues muchos de los mayoristas no cuentan con putos de venta y tampoco aceptan transferencia.

“Los comerciantes estamos expuestos a la inseguridad de los mercados mayoristas. Ni hablar de la Guardia o la Policía Nacional que hacen caso omiso de la prostitución infantil que abunda en estos lugares”, sentencia.

Foto: Luis Miguel Cáceres.



Participa en la conversación