Buhoneros marabinos vuelven a Las Pulgas como “Pedro por su casa”

mercado las pulgas

Al menos 350 carretilleros se metieron al mercado municipal después de ser desalojados.

Maracaibo. Medicinas, bultos de harina, arroz, pañales, verduras y hasta ropa vuelven a adornar las callejuelas del Mercado Las Pulgas de Maracaibo. A medida que avanzan las horas, las carretillas, mesitas y tarantines improvisados se posan sin ningún recato bajo el sol marabino, desafiando autoridades de gobierno y policías.

Aquí nos vamos a quedar, vamos a ver quién es más bravo, yo tengo derecho a trabajar y eso no me lo pueden quitar, comentó uno de los comerciantes informales, que no quiso identificarse, mientras anunciaba su mercancía desde la maleta de su carro, “por si acaso tenemos que picar caucho, mija”, dijo desafiante.

Junto con los comerciantes volvió la basura, los malos olores y el caos en la avenida Libertador. La prensa no es bienvenida, con frutas maduras o piedras ahuyentan a cualquier camarógrafo. El recelo y el hermetismo es tal, que mandan a bajar los vidrios de cualquier carro “sospechoso”. “Yo te digo lo que queráis, pero sin fotos”, es lo primero que advierten, mientras otros le gritan: “No le digáis nada, que esos son del Gobierno”.

El efectivo también apareció para su venta, que se cotiza hoy en 300 %. Sin embargo, lo que más agobia al pueblo, que, si bien “con miedo” se acercó a comprar, son los precios. De manera descarada los carretilleros gritan a todo pulmón: “Aprovechen que el dólar está subiendo y la mercancía también, no lo deje pa´la tarde porque está más caro”.

Todo esto ocurre mientras un despliegue policial hace rondas por el mercado, mismos funcionarios que son señalados por los comerciantes de “cobrar vacuna”. José Molina, vendedor, dijo: Ellos no nos van a hacer nada, son los payasos de aquí, a esos les mojáis la mano y ya, no veis que aquí estamos, a nosotros no nos toca nadie.

Nadie los regula

La harina de maíz precocida se cotiza en 1350 bolívares soberanos, el arroz cuesta 1500, un litro de aceite vale 2000 bolívares, el azúcar 1200; mientras mientras que productos de aseo personal como el jabón de lavar cuestan 5000 bolívares soberanos y la crema dental, 4000. Los pañales alcanzan un monto de 1800.

Entretanto, también se consigue cualquier tipo de fármaco que los usuarios no pueden adquirir de manera regular en los inventarios agotados de las farmacias: antialérgicos, antihipertensivos, insulina, anticonvulsivos y anticonceptivos.

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Adelina Urdaneta, consumidora, confesó que prefiere pagar en dólares porque le hacen rebajas.

Llegué hoy bien tempranito a comprar antes de que el Presidente aumente el sueldo y esto sea otra vez un despelote. Yo no me mato vendiendo dólares, porque igual efectivo no hay y eso es lo que se mueve aquí, los pocos puntos de venta que había ya no están por lo del desalojo, yo me traigo mis verdes y compro, me dan hasta descuento porque este billetico lo quieren mucho, gracias a Dios yo los consigo con mi hermano que es militar, se los pago y me vengo con ellos pa’cá.

La mujer, que se negó a ser fotografiada, dijo que se gana la vida vendiendo bisutería.

Según los buhoneros, el consumidor que tenga dólares goza de combos especiales, “si me compra más de cinco harinas, le regalo el azúcar y así, cada quien ve qué ofrece, ahorita se mueve bastante el dólar y el peso, pero ese [último] vale menos”.

Centro de control

No todo el mundo puede entrar con mercancía en el centro, los funcionarios policiales son los primeros en buscarle el queso a la tostada. Los vendedores develaron a Crónica.Uno que “hay una pista que se tiene que respetar”.

El procedimiento comienza en el semáforo de la avenida Libertador, que da paso a la zona. Se pagan 500 bolívares soberanos a la policía regional por cada bulto que ingresa, “ellos son los que dan el acceso y la Guardia Nacional negocia adentro. Esos te cuadran donde te vais a poner y tenéis que darle algo, si te ven mucha mercancía, te quitan, si no, te bajáis de la mula nomás”, dijo Freddy Zambrano, buhonero.

Actualmente, las autoridades regionales insisten en que en el mercado reina la paz, sin embargo, hasta el momento se estima que al menos 350 trabajadores informales han regresado a las inmediaciones del Centro Comercial Plaza Lago, ubicado en pleno casco central de Maracaibo.


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