Si de por sí el agua que sale por las tuberías no está 100 % potable, según el ingeniero Norberto Bausson, exvicepresidente de Hidrocapital, la que se recolecta de los manantiales, ríos, quebradas, llenaderos informales o de las tuberías con fugas que hay en las calles implican un riesgo sanitario en su máxima expresión.

Caracas. Las barriadas caraqueñas siguen resentidas por la sequía tan fuerte que se incrementó a raíz del apagón ocurrido el pasado 7 de marzo. En los barrios altos de las parroquias Coche, Antímano, La Vega, El Junquito, en Lídice, todas en el municipio Libertador, no gotean los chorros, a pesar de que se empezó a bombear agua del sistema Tuy el pasado martes. Esto obliga a los residentes a buscar agua por doquier, sin saber si la que están recogiendo es apta para el consumo humano.

Las plantas de tratamiento no están en condiciones óptimas de operatividad, de modo que ni siquiera el agua que sale por las tuberías es 100 % potable, apuntó el ingeniero Norberto Bausson, exvicepresidente de Hidrocapital. En este sentido, el suministro que se recolecta de los manantiales, ríos, quebradas, llenaderos informales o de las tuberías con fugas que hay en las calles implican un riesgo sanitario en su máxima expresión.

De acuerdo con Bausson, en estos momentos de escasez hay varios problemas debido a que las fuentes de donde se recibe agua están contaminadas y, luego, cuando pasan por las plantas de tratamiento no hay sustancias químicas para hacerla potable. Alertó que las redes están sucias, tienen muchos sedimentos muy peligrosos, hay esporas y cuerpos vivos dañinos, sin contar la cantidad de roedores que hicieron nidos en las tuberías.

Con tantos días con las tuberías secas, sumado el deterioro que tienen, cuando por fin llega el agua, llega marrón. Pero en su trayecto deja elementos sólidos muy peligrosos. Hay bacterias muertas y unas que se vuelven a regenerar. Por eso es que el agua cuando sale de la planta de tratamiento lleva el residuo de cloro para eliminar esas sustancias perjudiciales, al no tener ese saneamiento hay un riesgo sanitario en camino. Vamos a estar peor que antes del apagón, pues quienes gerencian los recursos hídricos no están calificados para atender una emergencia como la actual, dijo el ingeniero civil.

La Sociedad de Redes Científicas Médicas Venezolana ofrece una explicación más técnica: el agua vehiculiza diferentes agentes nocivos para la salud, a saber, químicos, radioactivos y biológicos, entre otros. Los diversos agentes biológicos producen enfermedades a corto plazo, a diferencia de los químicos y radioactivos que generan daños a largo plazo y son más difíciles de medir.

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La misma Red señala que las enfermedades causadas por los agentes biológicos transmitidos por el agua se presentan en diferentes edades. No obstante, los niños menores de 5 años y los menores de un año son los más afectados; principalmente por virus como el rotavirus y bacterias coliformes.

Los más vulnerables y en riesgo de morir por males gastrointestinales asociados al consumo de agua contaminada son los menores de 1 año, los inmunosuprimidos y los ancianos.

Las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS) establecen que el agua potable no debe contener patógenos coliformes (como las heces fecales), pero desde hace más de 20 años no se hace rehabilitación a las plantas de tratamiento ni a las redes, precisamente por lo que decía Bausson, porque no hay químicos para sanearla y, por tanto, se recomienda a la población hervir el agua para poder consumirla.

“Todo lo que está pasando es producto de una acumulación de años de falta de mantenimiento a los sistemas y redes de suministros. Por eso vemos que solo está llegando al país 55 % del agua que se requiere y no en óptimas condiciones”.

Entonces en Caracas llega poca agua y no de calidad. Además, de la que logar salir de los embalses, 40 % se pierde de fugas y en las tuberías colapsadas. Es el agua que fluye por las calles mientras cerro arriba no llega ni una gota. Actualmente, 80 % de la población dice que el servicio es de muy mala calidad.

En un ideal —y es el que maneja Bausson dentro del proyecto de recuperación del país— debería estar llegando 50 litros de agua diarios por personas. Pero mientras eso no suceda Venezuela seguirá siendo un país pobre, alejándose cada vez más de uno de los objetivos de la Declaración del Milenio, firmada por 189 jefes de Estado y de Gobierno en la Cumbre del Milenio, promovida por las Naciones Unidas en el año 2000.

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