Lo que se dice es que las notarías deben abstenerse de autenticar los papeles de viaje y que queda prohibido que papá o mamá, si se van, dejen un poder notariado para que terceros se encarguen de sus hijos.

Caracas. Si salir del país, cuando no es para hacer turismo, ya es un camino tortuoso, todo lo que entreteje un viaje forzado pasa por un calvario mayor: reunir la plata para el pasaje y hacer todo el papeleo, incluido el permiso de viaje.

En ese último punto, en el papeleo, se hace un alto, pues no ha sido fácil —y para nadie es un secreto— que desde el inicio del proceso migratorio la cosa no pinta color rosa y todo porque la institución formal para sacar incluso una cédula de identidad no funciona a cabalidad, lo que ha favorecido a los gestores y a las mafias que tramitan documentos.

Si es para sacar la cédula no hay material, si es para el pasaporte hay que pagar cifras que no tienen soporte en la mayoría de las tarjetas de crédito y, además, para que los entreguen hay que rezarle y prenderle velas a toda la corte celestial y al funcionario de turno; si es para las apostillas ingresar a la página para pedir cita es una tarea para los que sufren de insomnio. Y así, para cada documento requerido en esa carpeta de migración hay cada traba y, también, hay pagos en dólares por debajo de la mesa.

A eso se suma que el Gobierno la pone cada día más cuesta arriba. Aún, si su intento es “proteger” a los conciudadanos con resoluciones y decretos, lo que hace es imponer procedimientos engorrosos, en un país donde privan la desinformación y la desesperanza.

El 19 de julio salió a la luz pública la resolución del Servicio Autónomo de Registros y Notaría (Saren) DG 00781 CJ-0230-CN00789, dirigida a las notarías públicas y registros con funciones notariales, en la cual hizo un recordatorio a la resolución ya emitida en febrero pasado, y con la cual deja claro que los poderes generales o especiales no son válidos, es decir, no se pueden usar para tramitar los permisos de viaje de un niño, niña o adolescente.

En 2018 la ONU manejaba cifras que rondaban que 2,3 millones de venezolanos, por la crisis social y económica habían salido del país. Hoy en día Acnur eleva las estadísticas a 4.054.870.

Salen jóvenes, madres y padres en busca de mejores condiciones de vida. Sale la mamá o el papá y dejan a los niños con los abuelos. Unos regresan con dinero y otros no lo hacen. Se acomodan en otras tierras y con el tiempo piden el envío de sus hijos.

Permisos de viaje

Según el Centro Comunitario de Aprendizaje (Cecodap), 840.000 niños, niñas y adolescentes fueron dejaron atrás en este proceso migratorio.

Algunos quedaron a resguardo de otros familiares y sin papeles de por medio. Otros, intentando ser precavidos, dejaron poderes notariados para que pudieran protocolizar inscripciones, comprar seguros de salud, tramitar pasaportes y partidas de nacimiento.

¿Qué es lo que dice la resolución, palabras más, palabras menos?

La resolución del 19 de julio llegó para generar más confusión, según el abogado Carlos Trapani, coordinador general de Cecodap. “Está generando muchas angustias, pues hace muchas orientaciones y coloca parámetros con respecto a los viajes”.

Lo que se dice es que las notarías deben de abstenerse de autenticar el permiso de viaje y que queda prohibido que papá o mamá, si se van, dejen un poder notariado para que terceros se encarguen de sus hijos.

“Esta segunda resolución —la primera es de febrero— ratifica el criterio de que a través de un poder no se puede transferir la responsabilidad de un padre a un cuidador, porque eso corresponde a un procedimiento especial”.

Y si bien es cierto que los niños, niñas y adolescentes tienen derecho al libre tránsito dentro y fuera del país, hay restricciones que se interponen a fin de protegerlo y evitar, de alguna manera, el tráfico y el secuestro.

La ley 

El artículo 392 de la Ley de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, dice claramente que los mismos pueden viajar al exterior acompañados por ambos padres o por uno solo de ellos, pero con autorización del otro, expedida en un documento autenticado, o cuando tienen un solo representante legal y viajen en compañía de este.

Si el pequeño viajará solo o con terceras personas los padres que ejerzan la patria potestad, o, en su defecto, su representante legal, deben solicitar una autorización ante el Consejo de Protección, o presentar un documento autenticado si los padres se encuentran fuera del país. Si se encuentra fuera del territorio nacional podrá otorgar el permiso de viaje ante el Consulado de la República Bolivariana de Venezuela correspondiente.

Explica Trapani que es claro que no se podrá realizar más este trámite ante las notarías del país, y quedan exclusivamente autorizados para su otorgamiento los Tribunales de Protección de Niños Niñas y Adolescentes y los Consejos de Protección de los diferentes municipios.

Incluso la resolución que regula el trámite para el permiso de viaje recomienda que los padres que se encuentren en el exterior deben ingresar al sistema en línea del Saren, llenar una planilla y enviarla firmada desde el país en el que se encuentren.

Al llegar el documento a Venezuela ya debe estar traducido, legalizado y apostillado (eso se hace en el país extranjero). Pero de no poder hacer el trámite los padres deberán regresar para buscarlo. Cosa no fácil para muchos que se fueron con una mano adelante y otra atrás, precisamente con el sueño de pronto ver a sus hijos.

Al respecto, Trapani añade que con la situación actual y con el fenómeno migratorio, donde hay países que tienen los consulados cerrados, cómo se hace: “Eso quedó en el limbo en la resolución. ¿Tienen que viajar entonces esos padres? Además, pareciera que el sistema está pensado solo para la capital y no en los estados y provincias, incluso en poblados alejados de las capitales de los estados, donde los consejos de protección están desarticulados. Las disposiciones de la resolución parece que son posibles solo para los que tienen recursos, porque implica movilización, en algunos casos contactar a un abogado, tener el tiempo, la disposición y la argumentación suficiente para activar la resolución”.

Para el abogado, esas normas son para un país en condiciones normales. “En Venezuela tenemos un problema de institucionalidad importante y además estamos imponiendo a la familia un conjunto de obligaciones y parámetros engorrosos. Son muchas limitaciones para tramitar un permiso de viaje”.

Igual se plantea interrogantes como ¿qué pasará con aquellos padres con los que la familia ha perdido el contacto y necesita viajar con urgencia con el niño? ¿Cómo actuar en caso de que ambos padres estén fuera del país?, por ejemplo.

Lo que ve el investigador es que, de parte del Gobierno, hay un reconocimiento del problema migratorio. “Ya Colombia anunció que 24.000 niños venezolanos tendrán esa nacionalidad, eso significa que está aplicando acciones y de la misma manera debe hacerlo el Estado Venezolano, debería desarrollar mecanismos que faciliten ese proceso y no que obstaculicen el sistema”.

¿Qué otra cosa favorece la resolución?

Trapani dice que como el procedimiento es engorroso, favorece la discrecionalidad y el abuso de parte de algunos funcionarios de las notarías. Al final, la gente seguirá buscando mecanismos alternativos o seguirá sucediendo que se van sin ningún tipo de identificación.

¿Qué hacer?

La recomendación de Cecodap para las familias es prepararse antes de iniciar la migración, acudir a las notarías y solicitar información. Esos organismos están en el deber darla y validar las autorizaciones de viajes.

Asimismo, aconseja buscar asesoría en los Consejos de Protección y otros organismos que velan por los derechos de los niños.

¿Qué se debe tener en cuenta a la hora de planificar un viaje con un niño, niña o adolescente?

Todos los niños tienen derecho de libre tránsito; pero para evitar riesgos, este tiene unas restricciones:

  • Si viaja dentro de Venezuela solo o con terceras personas, sí requiere permisos de ambos padres.
  • Si es internacional y va con uno de los padres se requiere el permiso del otro.
  • Si sale del país con otras personas o solo, requiere que ambos padres firmen la autorización.

Requisitos para tramitar el permiso de viaje:

  • Datos del pasaporte del niño, niña y adolescente.
  • Datos de residencia y teléfono de contacto del niño, así como también del acompañante.
  • Datos de residencia y teléfono de quien recibe al niño en el exterior (en caso que viaje con un tercero).
  • Cinco fotos actualizadas del niño (fondo blanco).
  • No se emitirán autorizaciones de viaje terrestres sin boleto de retorno. Solo se emitirán autorizaciones de viaje vía terrestre con terceras personas cuando sea familiar directo (indicar datos de parentesco).
  • No se emitirán autorizaciones para viajar cuyo retorno exceda los 90 días.
  • No se emitirán autorizaciones de viaje terrestres sin boleto de retorno.

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