Ante la ausencia de carne, muchos utilizan los granos como sustituto, pero las leguminosas se han encarecido. Un kilo de lentejas está en 50.000 bolívares y las caraotas se ubican en 18.000 bolívares.

Caracas. En medio de la coyuntura económica, las leguminosas (caraotas, lentejas y otros tipos de granos) se han convertido en el alimento sustituto de la carne y el pollo, pero en las últimas semanas sus precios se han disparado. 

Pese a los costos, y ante la ausencia de otras proteínas, a los ciudadanos no les queda otra opción que buscar granos. Ana Durán cuenta que cada dos días compra lentejas o caraotas para alimentar grupo familiar. Vive con siete personas y relata que “ahora lo que más consumimos son granos, mortadela guisada, huevos, arroz y arepas. Ya no comemos carne y tampoco se consigue”.

Durán expresa que, sin importar el aumento el precio de las leguminosas, “igual tenemos que comprar alimentos”.

En un recorrido realizado por Crónica.Uno en mercados populares de la ciudad, se constató que las más costosas son las lentejas, que en apenas 20 días pasaron de 14.000 bolívares a 50.000 bolívares, 257 % de aumento. Las caraotas negras subieron de 10.000 a 18.000 bolívares, siendo la variación 80 %.

Judith Arevalo, quien vive en el centro de Caracas, comenta que consume granos tres veces por semana debido a que “es lo que se consigue”. Aunque recibió una caja Clap hace mes y medio, expresa que el combo solo trajo tres kilos de leguminosas, cantidad que consume en dos semanas.

“En mi casa somos cinco personas y un adolecente con discapacidad”, dijo. Cuenta que apenas compra queso para acompañar las arepas y, solo a veces, puede comprar pollo o carne. “Me toca comprar cuatro muslos para repartitlo con los integrantes de la familia

La presidenta del Colegio de Nutricionistas y Dietistas de Venezuela, Nixa Hermandez, asegura que la población ha dejado de consumir los tres grupos de nutrientes básicos (proteínas, grasas y carbohidratos) y los alimentos ricos en carbohidratos son lo que más se compran.

Explica que la ingesta de leguminosas y granos aporta proteínas, vitaminas y minerales significativos para sustituir la proteína de origen animal. Sin embargo, una dieta de este tipo no debe prolongarse por mucho tiempo. Además, advierte que estos alimentos deben combinarse con vegetales de hojas verdes, hortalizas y frutas para obtener todos sus nutrientes. “Aconsejamos hacer esta combinación para alcanzar el mayor aporte de fibra. Esto contribuye a la eliminación de carbohidratos”.

La nutricionista refiere que, por ejemplo, acompañar granos con arroz representa una acumulación de carbohidratos que el cuerpo no tiene la capacidad de eliminar por sí solo. Por lo tanto, agrega que debe moderarse este tipo de combinaciones o pueden causar alteraciones a nivel gástrico y digestivo.

Alerta que los niños son los más perjudicados por el cambio en el consumo. “Un día sin comer proteínas es suficiente para que afecte el desarrollo de los infantes”.

Fotos: Luis Miguel Cáceres



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