Entre el 24 y el 28 de diciembre ocurrieron los decesos por desnutrición en el hospital Doctor Raúl Leoni, de Guaiparo. Tres de las cuatro víctimas tenían meses de nacidas.

Ciudad Guayana. No fue solo que muchas familias se quedaron sin regalos de Niño Jesús, sino que vieron morir a sus propios niños por un mal que ahora agita protestas airadas en Bolívar y en Venezuela: el hambre.

Así transcurrió la semana de la Navidad y la víspera de fin de año en Ciudad Guayana, más concretamente en San Félix, en cuyo hospital se murieron de hambre cuatro niños entre el 24 y el 28 de diciembre.

Una niña llamada Aranza (de un año) y tres niños: Antonio Subero (cuatro meses), Israel Lezama (nueve meses) y Jesús Hernández (mes y medio) fueron las nuevas víctimas de la desnutrición.

La primera de ellas fue la niña, quien murió el 24 de diciembre; luego, Subero, quien falleció el 26 de diciembre. Lezama y Hernández murieron el 28. La información fue confirmada por activistas que trabajan canalizando insumos para los niños que padecen esta condición en ese centro: el Servicio pediátrico Menca de Leoni, que funciona como ala del hospital Doctor Raúl Leoni, en el barrio Guaiparo.

Lee también
"Es tan sencillo, lo que estamos pidiendo es comida"

“Una muerte por hambre es un asesinato”

Los grupos de activistas que canalizan ayudas para los niños desnutridos del hospital han tenido que sortear la indisposición de la Dirección y de la seguridad para entregar los insumos.

Con estos cuatro casos de la última semana del año, son 47 los niños que han muerto por hambre en 2017 solamente en el hospital de San Félix.

Precisamente, el jueves, la Fundación por la Dignidad Sagrada de la Persona organizó una protesta en contra de la violencia criminal que, según sus estimaciones, este año dejó más de 600 asesinados en Ciudad Guayana.

La protesta también criticó el hambre: “Este año hemos tenido mucha incidencia al respecto. Hay sequías y guerras en el mundo, pero cuando las muertes por hambre ocurren en Venezuela, un país con recursos, es violencia. Esa es una cosa que queremos combatir con estrategias a largo plazo. Se trata de una suerte de violencia institucional”, explicó el sacerdote Carlos Ruiz, uno de los organizadores de la actividad.

La escasez de comida ha generado protestas vecinales en toda la ciudad durante la semana final de 2017: nada más este jueves hubo ocho, según reseña el diario Correo del Caroní. Así cierra el año en Guayana.

Foto: cortesía Carlos Ruíz



Participa en la conversación