De principio a fin, 2016 fue un año duro para la salud: desabastecimiento de medicamentos en más de 90 %, protestas, repunte de epidemias, cierre de servicios y violencia dentro de los hospitales. 2017 no pinta nada bien según los expertos; y ahora con el nombramiento de la nueva ministra, la número siete durante el gobierno de Maduro, se espera cordura para detener la crisis.

Caracas. 2017 comienza con la trágica noticia de la muerte de la bebé Helianjerli Curvelo, de tres meses de nacida. Ingresó el pasado 19 de diciembre al hospital J. M. de Los Ríos ameritando con urgencia una intervención quirúrgica por presentar perforación intestinal.

En ese centro asistencial, según el informe médico, no había para el 31 de diciembre personal médico pediatra ni anestesiólogo, por lo que se solicitó su traslado inmediato, cosa que no ocurrió y el 1° de enero se informó de su fallecimiento.

Horas más tarde deja de existir Kamila, quien luchó junto con sus padres hasta el último minuto: un tumor que tenía en el tórax la consumió.

Su mamá pedía por las redes sociales morfina para calmarle el dolor. 22 ampollas le colocaban al día. Incluso llegaron a suministrarle medicamentos vencidos.

El tumor le fracturó las costillas y aunque su cáncer estaba muy avanzado, la lucha ardua por conseguir los medicamentos oncológicos hizo mella en su salud más rápido de lo que se pensaba.

Una crisis sin fondo

Helianjerli y Kamila son solo dos pinceladas en el cuadro que muestra la cruda realidad de la salud venezolana a inicios de este 2017, año que viene empapado del dolor del 2016.

Fueron 12 meses de conflictividad en el sector asistencial debido a las deficiencias en el diseño y ejecución de las políticas públicas emprendidas por el Estado, en el marco de sus obligaciones de garantizar el derecho a la salud.

Eso se tradujo básicamente en que el Estado, bajo la rectoría de la ministra Luisiana Melo, no garantizó una atención mínima adecuada y más bien contribuyó a la disminución de cerca del 70 % de la prestación de los servicios de diagnóstico, tratamiento e intervenciones quirúrgicas; así como a la pérdida de más del 50 % del personal médico y la precariedad en la que se encuentra la infraestructura; y a la paralización de 60 % de los equipos de diagnóstico y tratamiento, con fallas constantes de energía eléctrica y agua, según las denuncias hechas públicas por los diferentes gremios.

EL DATO 

Cuando Luisiana Melo asumió su cargo, tardó tres meses en reacomodar su gabinete: viceministros, directores de líneas, sectoriales. De hecho, en abril de 2017 todavía no tenía conformado a su equipo de directores

Según cifras oficiales, la tasa de mortalidad infantil se ubicó en mayo de 2016, en 18.61 por cada 1.000 nacidos vivos, lo que implica un aumento de 3.82 puntos, y posiciona a Venezuela en índices similares a los años 50.

La escasez de medicamentos oncológicos para otras enfermedades crónicas, para los trasplantados —hoy en día más de 10.000 personas de riñón, médula e hígado—; los hipertensivos, anticonvulsivos, antibióticos y antirretrovirales, supera en algunos casos 85 %; cuando eran medicinas económicas que se conseguían en cualquier droguería y que ahora no las hay, porque para importar insumos los industriales dependen de las divisas que el Gobierno les asigna a través de un férreo control de cambio, vigente desde 2003.

A eso se suma el tema de la opacidad en materia de las epidemias: la malaria casi reúne 50 % de los casos registrados en el continente. Y la aparición de la difteria en Bolívar solo fue referida por la ministra Melo en dos oportunidades, cuando resultó imposible mantener los muertos bajo la mesa; igual lo hizo con el Zika y los casos de Guillain Barré.

Lee también
En el J. M. de Los Ríos falla atención de bebés con VIH porque no hay diagnósticos ni reactivos

Para el vocero de la Red Defendamos la Epidemiología, el doctor José Félix Oletta, en la gestión de Melo faltó transparencia: “Fue una persona que se mantuvo absolutamente cerrada al flujo de información, como fue el tema de las epidemias. Con la difteria habló por primera vez el 12 de octubre y no volvió a hacerlo hasta el 16 de diciembre luego de un exhorto de la OPS. Ella siempre estuvo detrás de los problemas y no dio información actualizada como lo hizo con la mortalidad infantil”.

Difteria vacunación
En Bolívar, luego de las denuncias de los brotes de difteria fue que se hizo, semanas después, la jornada de vacunación.

Según dijo, la mortalidad materna en Colombia está en 47,3 por cada 100.000 nacidos vivos, “y nosotros estamos tres veces más arriba que ese país. Prácticamente tenemos un retroceso de 59 años. Con respecto a la malaria, tuvimos 77 % más casos que en 2015 y una escasez absoluta de antimalárico, sin contar que no hubo penicilina”.

Todo esto y mucho más hizo del 2016 un año de mucha conflictividad y poca transparencia en el sector.

En esta línea de interés entra lo que la ministra mostró durante los 5 minutos de su ponencia para el Examen Periódico Universal de Venezuela, —celebrado en Ginebra en en octubre pasado—, donde expuso que el abastecimiento de medicamentos se garantizaba con la producción nacional y la importación; así como que el Estado garantiza de forma gratuita un listado de 230 medicamentos de alto costo beneficiando a 788.000 personas. Asimismo, sostuvo que hay suministro gratuito de antirretrovirales que benefician a más de 63.000 pacientes con VIH. En ningún momento dio muestras de reconocer que hay una crisis.

Todo lo contrario: su posición fue desconocerla y rechazar la ayuda humanitaria. A mediados de 2016, dijo que el desabastecimiento de fármacos era solo de 15 %.

Pero el desparpajo en materia de salud pica y se extiende, pues de acuerdo con el análisis de la Ley de Presupuesto de la Nación de 2016, el monto asignado al sector tuvo una disminución de 62 % respecto a 2015, que ya había tenido una disminución de 59 %.

Por esa razón, hay hospitales que tienen prácticamente un cierre técnico, como la maternidad de El Algodonal.

Lee también
Maternidad de El Algodonal tiene un cierre técnico

Paso de testigo

Todo este saldo rojo es el testigo que Luisana Melo —especialista en Gestión en Salud Pública y quien fuera gerente de Servicios de Salud de la Cantv— le pasa a su colega Antonieta Caporale, a quien desde el ámbito asistencial varios le fruncen el ceño, pues aunque reconocen que tiene “buena hoja curricular”, pone su prédica política con mucha frecuencia por encima de los criterios técnicos en material de salud.

El DATO

En casi cuatro años Nicolás Maduro ha tenido siete ministros de Salud

Francisco Valencia, presidente de la Coalición de Organizaciones por el Derecho a la Salud y la Vida (Codevida), luego de los intentos fallidos durante el 2016 para acercarse a Melo, consideró que con Caporale lo que viene en materia de salud será catastrófico.

“Se trata de una persona [la nueva ministra] que trabaja en un centro de salud donde hay lista de espera para intervenciones quirúrgicas, fallas de medicamentos, equipos dañados y que además hace unas declaraciones en torno a la ayuda humanitaria y las califica como de algo mediático que busca el intervencionismo. Entonces uno puede prevenir que su gestión será nula y que no va a solventar los problemas”, sostuvo.

Consideró que esto demuestra que el Gobierno está en una situación muy débil y que la salud requiere una inversión muy grande: “Lo que anunció la canciller el año pasado de extender el Fondo Rotatorio de la Organización Panamericana de la Salud no es suficiente, pues eso no cubre la infraestructura hospitalaria, por ejemplo. Así que esto va a ser una tarea muy dura, pues la nueva ministra va a atacar a cualquier organización que defienda los derechos a la vida”.

Posición similar manifestó Feliciano Reyna de la organización no gubernamental Acción Solidaria, quien vio en la nueva rectora del sector asistencial una carga ideológica imponente y expresó que la expectativa que tiene en este nuevo camino es de más cierre y  menos disposición a abrir e incluir en la agenda los casos salud y alimentación.

“La nueva ministra tiene una reflexión crítica en materia de la ayuda humanitaria y el sector de alimentos sigue militarizado, lo que es desalentador para el cambio”, señaló Reyna, cuya organización tiene un programa de donación de medicinas y para esta fecha ya agotaron la existencia de los oncológicos.

El otro asunto que puso sobre el tapete el doctor Oletta es que, además de todo este panorama, se maneja un presupuesto “insincero”, que no está hecho con las correcciones de la inflación, con los costos operativos incrementados, “y así no se puede mantener un sistema de salud. No sabemos cuáles son las expectativas para 2017, pues ese presupuesto no fue presentado a la Nación”.

No obstante, manifestó que no hará un juicio a priori de la nueva ministra, pero dedujo que su gestión puede estar caracterizada por la conflictividad, pues ha tenido una historia pública muy complicada: “Espero que tenga tolerancia y sea paciente. Las cosas no marchan si no hay esa armonía necesaria, ella debe ser como un director de orquesta, facilitador, pues se trata del beneficio de todos. Tengo mis dudas pero eso se puede alcanzar”.

Mientras que del lado de los trabajadores hay duras posiciones. La representante sindical de los trabajadores del hospital José María Vargas, Ivonne Muñoz, dijo que rechazan este nombramiento y criticó que la doctora Caporale no hizo nada cuando fue directora de la Maternidad Concepción Palacios: “Al contrario, empeoró la situación y hasta un muerto hubo, una enfermera de ese centro de salud quien fue golpeada por los familiares de un paciente. Tampoco mejoró el Clínico Universitario, donde cada vez más hay deficiencias asistenciales y respalda agresiones fuertes, incluso de disparos, a los sindicalistas”.

Oletta: “Ojalá Caporale tenga la sabiduría para conducir estos problemas. Y una dosis extraordinaria de humildad”.

Vea aquí parte de lo que ha sido la reseña periodística frente a la gestión de la doctora Antonieta Caporale, desde 2010:

captura-antonieta
Nota publicada en el portal Sumarium en agosto de 2016.
captura-antoniera-3
Denuncia en contra de la doctora Caporale en 2010.
captura-antonieta-2
Otra protesta en contra de la recién nombrada ministra de Salud.

Foto: AVN / Cortesía


Join the Conversation