La devaluación de la moneda golpea el sueldo de los jugadores venezolanos que ven al circuito como una vitrina para conseguir un contrato en el exterior.

Caracas. “Los criollos que vienen a jugar en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP) lo hacen por amor al arte”, recalcó el vicepresidente de los Tiburones de La Guaira, Antonio Herrera, al ser consultado sobre la enorme brecha existente entre los salarios en dólares de los peloteros importados y los pagos en devaluados bolívares que reciben los jugadores venezolanos.

Por estatutos, la Lvbp cancela a los atletas nacidos en el país en moneda local y los extranjeros cobran en divisas sueldos en promedio de entre 6000 y 12.000 dólares mensuales, montos impagables al tipo de cambio del mercado paralelo, que es una de las referencias más utilizadas para fijar los precios de productos y servicios en el país.

Sin embargo, el arranque de la temporada 2017-2018 no vio una disminución del talento criollo en los diamantes. Al contrario, grandeligas actuales como Henderson Álvarez, Luis Torrens y Luis Sardiñas y de otrora, como Jesús Guzmán y Juan Carlos Gutiérrez, se uniformaron más temprano de lo habitual.

¿La razón? El mánager de los Tiburones, Oswaldo Guillén, tiene su opinión al respecto: “Aquí vienen los peloteros por la pasión, porque les gusta la pelota y porque están con sus familias. No es por el dinero porque lo que ganan en Venezuela no son sumas importantes, ni ganan en dólares”, recalcó. El presidente de Caribes, Rafael Gruszka, coincide con el piloto y esgrime otro argumento: el prestigio de la Lvbp en la pelota caribeña e internacional.

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“Muchos de ellos además de ser ‘fiebrúos’ por el béisbol saben que esta es una vitrina importante para que los vean organizaciones de los Estados Unidos y de otros países y están claros en que tienen que jugar pese a que al cambiar su sueldo a dólares, lo que ganan, más allá de los aumentos, no representa un salario justo con respecto a lo que percibe un importado”, dijo Gruszka, quien aseguró que los aumentos salariales para venezolanos en esta campaña alcanzan hasta el 1000 % con respecto a la 2016-2017.

La mayoría acepta jugar pese al inmenso diferencial cambiario, aunque hay excepciones, como el bigleaguer Gorkys Hernández (Caribes), quien exigió un contrato en verdes, imposible de cumplir.

En el contexto económico actual, los peloteros jóvenes son los más perjudicados, pues, como apunta el agente de jugadores, Wilfredo Polidor, “el salario mínimo en clasificación rookie es de 800 dólares al más novato, entonces hay peloteros en la Lvbp que pasan de 800 a menos de 100 dólares, algo increíble”. Una de las formas de compensar de las novenas es otorgar pasajes aéreos para familiares de los atletas.

Foto: Prensa Magallanes



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