El presidente del Petare FC, Emilio Mouriño, asegura que la escuadra mirandina quiere convertirse en una alternativa social.

Caracas. El debut del Petare FC en la Segunda División no pudo ser más auspicioso. Los dirigidos por Lino Parella vencieron 0-1 a la Universidad Central de Venezuela para echar a andar el camino de vuelta a la máxima categoría del fútbol venezolano.

Al margen de lo deportivo, el bando parroquial se plantea un objetivo más trascendente: convertirse en una alternativa para los jóvenes que hacen vida en el llamado “barrio más grande de América Latina”.

“Nuestra meta es sacar a los niños y jóvenes de la calle y que vengan a jugar fútbol”, indica el presidente del equipo, Emilio Mouriño, quien al precisar asegura que el proyecto social ya cuenta con 800 chamos de las 5 parroquias de Sucre, que entrenan en el Polideportivo La Dolorita y en el Centro Deportivo Mesuca, entre otros escenarios.

“El Petare FC le ofrece a los niños la oportunidad de salir de la vida en la calle y alejarse de la delincuencia. Aquí les brindamos educación, alimento y afecto”, resaltó el dirigente, que en un futuro sueña con tener un equipo de Primera División con puro talento petareño.

En el presente, Mouriño admite que “el reto es el ascenso” y para intentar conseguirlo los del ladrillo intentarán sumar la mayor cantidad de puntos posibles en el estadio Brígido Iriarte, su nueva casa en la que oficiarán de locales los viernes a la 1 de la tarde.

“Queremos que las raíces del barrio sean las que vengan al estadio cada semana”, concluyó el hoy empresario y comunicador, que en el pasado jugó fútbol profesional con el Deportivo Galicia.

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