Rumbo a la marcha del 1° de mayo opositores se manejan entre las expectativas y la realidad

Cabildos, pancartazos, marchas y concentraciones han mantenido a la alternativa democrática en la calle desde enero hasta hoy. Crónica.Uno quiso indagar cómo están los ánimos para la movilización del Día del Trabajador. Los opositores se mantienen optimistas, pero con los pies en la tierra. Los pesuvistas sostienen que el empuje de Guaidó mermó. El presidente de la AN llama a no desistir.

Caracas. El próximo 1° de mayo tendrá lugar en Caracas y en varias ciudades del país de manera simultánea una nueva movilización popular de calle, convocada por el presidente de la Asamblea Nacional y encargado de la república (según el Art. 233 de la Constitución), Juan Guaidó.

Desde el pasado 5 de enero cuando tomó juramento como presidente del Poder Legislativo, Guaidó ha llamado a la población a tomar las calles a través de diferentes mecanismos de protesta: cabildos abiertos, asambleas ciudadanas, tomas de calles para reclamar servicios públicos, pancartazos, concentraciones y grandes movilizaciones nacionales e internacionales.

Los cabildos abiertos fueron la primera fórmula empleada por Guaidó, apelando al artículo 70 de la Constitución, según el cual, las decisiones adoptadas en estas reuniones públicas, son vinculantes. El primero de ellos se realizó en las afueras de la sede del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, en Caracas, el 11 de enero, con el propósito de trazar la ruta para la apertura de un canal humanitario en el país y sumar apoyo a su juramentación como presidente encargado de la república el 23 de enero.

Los cabildos se extendieron por todo el país durante más de un mes, combinados con las otras fórmulas de protesta. Los hitos, por la cantidad de asistentes y simultaneidad de las manifestaciones, han sido el cabildo del 23E, la marcha nacional del 12 de febrero Día de la Juventud, la movilización del 23 de febrero en apoyo a la entrada de la ayuda humanitaria, el cabildo del 4 de marzo en Las Mercedes cuando Guaidó regresó de su gira internacional, la movilización del 9 de marzo hacia la avenida Victoria a dos días del megapagón nacional y la marcha del 6 de abril en el este de Caracas en apoyo a la Operación Libertad.

El denominador común de todas estas actividades de calle es exigir a Nicolás Maduro y sus colaboradores el “cese de la usurpación”, instar a los funcionarios de la Fuerza Armada y cuerpos policiales a que dejen de servir a una parcialidad política y cumplan con el artículo 328 constitucional, y dejar claro ante la comunidad internacional la magnitud de la crisis humanitaria compleja que vive el país.

La participación siempre ha sido masiva, pero al mismo tiempo la ciudadanía ha comenzado a mostrar señales de cansancio. Así lo evidenció la poca concurrencia al cabildo abierto del 19 de Abril realizado en la plaza Bolívar de Chacao en plena Semana Santa, para conmemorar los 209 años del Grito de Independencia. No obstante, para la conmemoración de este 1° de Mayo Guaidó junto a los trabajadores de las principales centrales sindicales del país, han llamado a una nueva gran marcha nacional.

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Con los pies en la tierra

Cabildo abierto en Valencia, Carabobo el 17 de enero de 2019. Foto Crónica.Uno

Crónica.Uno quiso sondear con algunos dirigentes comunitarios cómo están los ánimos de la población de cara a esta nueva jornada de protesta, tomando en cuenta que está por culminar el primer cuatrimestre del año sin que se haya logrado el cese de la usurpación.

Julio Díaz, dirigente local de la parroquia 23 de Enero en Caracas asegura que no solo él, sino su comunidad se muestran motivados por este nuevo llamado y sobre todo por esta nueva etapa de lucha que comenzó en enero pasado.

“En lo personal me siento muy motivado, comparado con lo que sucedió en 2018 que no había motivación y la gente se sentía engañada, fracasada y hasta yo mismo a veces me quebraba. Pero cuando empezó toda esta movilización este año, la gente se entusiasmó de nuevo y para mí fue un baño de optimismo”, dice.

Asegura que en estos casi cuatro meses, la motivación de los habitantes de 23 de Enero no ha mermado y que nadie pone excusas para no acudir a las convocatorias: “Yo he conversado sobre lo del 1° de Mayo y muchos están motivados. Incluso he oído la expectativa de que se irá a Miraflores y que con eso se va a poner fin a esta calamidad. A quienes están pensando en Miraflores, siempre les aclaro que Guaidó no ha convocado a Miraflores sino a una activación de protesta permanente en las calles haciendo presión”.

Aunque está consciente de que no siempre los tiempos de la política son los tiempos de las urgencias cotidianas de la gente, Díaz no permite que la desesperanza se instale de nuevo. “La gente está urgida. La pensión y el salario no me alcanza para mantenerme yo solo. Quien asuma aquí un gobierno de transición va a tener que tomar decisiones muy difíciles, pero el discurso de Guaidó es coherente y se nota que no hay engaños, mentiras o falsas promesas. Comparado con el año pasado hay esperanza”, afirma.

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Por su parte, Ángel Cacique líder vecinal de Catia reconoce que en su zona “ha sido muy complicado hacer actos de calle” y que en la última protesta –por un enorme hueco en la vía pública– un concejal oficialista amenazó a otro de los líderes del sector. “Siempre que se hace una actividad en la parroquia Sucre, hay una consecuencia”, dice con frustración.

Es partidario de que las actividades que se convoquen no expongan al peligro a las personas. “Es preferible que la gente asista a una convocatoria en otra zona donde haya más seguridad y no hacerlo aquí que hay gran exposición. Por eso tú ves el Metro lleno de gente del oeste los días de las protestas. Es positivo que la gente se movilice”, asegura.

Pero Cacique es partidario de diversificar y escalar la protesta: “La gente presiona, pide más contundencia. Yo estoy de acuerdo. La desilusión y la desesperanza es lo que el gobierno quiere. Yo creo que hay que seguir presionando. Siento que lo que se está haciendo es lo correcto. Se reactivó la calle. Todos quieren que el 1° de Mayo sea la marcha definitiva. Yo también lo quiero. Que saliéramos con fuerza, con contundencia, que sectores del gobierno entiendan que hay que abrir espacios para una transición negociada sin violencia. Eso sería lo ideal”.

No obstante, considera que no siempre Guaidó y quienes lo acompañan han logrado acompasarse a las urgencias de la gente. “A veces siento que no están en sintonía. Creo que tenemos que vincularnos más a los conflictos de la gente, a lo cotidiano, que se entienda que todos sufrimos la cola del gas, el corte de luz. Ahí es donde siento que ha fallado el mensaje del equipo de Juan. Me parece que están más preocupados por la presión política hacia el exterior”, afirma.

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Guaidó invita a insistir

El pasado martes 23 de abril, durante una rueda de prensa con trabajadores públicos desde la Asamblea Nacional, se le pidió a Juan Guaidó enviar un mensaje a quienes comienzan a sentir que el cese de la usurpación no estaba tan cerca como esperaban y que la estrategia de lucha parece estancada.

Su respuesta fue una invitación a ver los logros acumulados, afincarse en la “debilidad del régimen”, y a seguir avanzando porque a su juicio “estamos más cerca que nunca de lograr el cambio en Venezuela”.

¿Y cómo lo ve el PSUV?

La líder de base del PSUV en El Valle, Lesbia Sánchez, sostiene que Guaidó “ha perdido credibilidad entre su propia gente y ya no tiene el apoyo del principio. Ya no están saliendo. Se reúnen 5 personas. Eso es todo lo que logran”.

En su opinión, la petición de Guaidó y de la alternativa democrática para que Nicolás Maduro deje el poder “es una petición absurda porque el 20 de mayo del año pasado aquí se hicieron elecciones, y como ellos no participaron, como no ganaron, entonces no quieren reconocer el resultado”.

Si Sánchez ve lejos el cese de la usurpación, ve aún más lejos la realización de las nuevas elecciones presidenciales en las que está trabajando la comisión parlamentaria encabezada por Stalin González (UNT), con observación internacional y garantías. “La Asamblea Nacional está en desacato. Todo lo que hagan ahí es írrito e ilegal”, dice tajante.

Asegura que las bases rojas no aceptarían un diálogo que implique renunciar al poder e ir a elecciones: “Ahí no hay negociación posible. Ahora, otro tipo de negociación que diga no al saboteo, no a la estafa, no a una intervención, ahí sí estamos de acuerdo”.

Por último, la dirigente oficialista reconoce que la corrupción y el oportunismo han causado estragos en la administración de Nicolás Maduro. “A Nicolás se le pide remozar el gabinete, no que ponga caras nuevas o jóvenes, sino que ponga a gente honesta, capaz y eficiente. A eso apostamos”.

Fotos archivo Crónica.Uno

Video Maru Morales P.


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