TransAragua viola Gaceta Oficial e incrementa precio del pasaje

La empresa socialista de transporte en la región, creada en 2013 por el entonces gobernador Tareck El Aissami, decidió aumentar el precio de los pasajes urbanos y suburbanos sin previa notificación a los usuarios, quienes deben cancelar en efectivo y esperar por el servicio bajo el inclemente sol o torrenciales aguaceros.

Maracay. La empresa socialista de Transporte Aragua, TransAragua, incrementó el precio del pasaje urbano y suburbano a partir del 1 de julio del presente año, contraviniendo con ello lo establecido en la Gaceta Oficial Extraordinaria N° 6.365 de fecha 16 de marzo de 2018, mediante la cual se establece la “tarifa máxima oficial para las rutas urbanas a nivel nacional, a ser cobradas por los prestadores del servicio público de transporte terrestre de pasajeros, respectivamente, en la cantidad de Dos Mil Bolívares sin céntimos (Bs. 2.000,00)”.

TransAragua aumentó a 5.000 bolívares el precio del pasaje para las rutas urbanas, equiparándose con el pasaje que cobran las escasas unidades de transporte privado que aún circulan en el estado. Los usuarios, asombrados por el repentino incremento y sin previo anuncio por parte de las autoridades regionales y de la propia empresa, deben, además, cancelar el pasaje totalmente en efectivo, pues TransAragua no cuenta desde hace mucho tiempo con puntos de venta ni con el sistema de recarga de las tarjetas que fueron comercializadas en un principio entre los usuarios.

El incremento en el precio del pasaje es de 500%, toda vez que, hasta el 30 de junio, el servicio que presta Transaragua costaba 1000 bolívares. La nueva tarifa debe ser cancelada por los estudiantes y las personas de la tercera edad, sin aparente excepción, según comentaban algunos usuarios consultados.

Las rutas suburbanas también sufrieron un importante incremento. De acuerdo con algunos usuarios que accedieron a conversar con Crónica.Uno, el precio del pasaje para estas rutas ahora es de 20.000 bolívares que deben cancelarse en efectivo, lo que ha generado grandes molestias y reclamos por parte de los usuarios ante la dificultad de acceder a dinero contante y sonante.

Además del incremento inconsulto, los usuarios de TransAragua padecen los rigores de un servicio que no cuenta con un terminal que brinde las mínimas condiciones, como baños y espacios para sentarse mientras permanecen por largas horas en espera de una unidad.

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Por el contrario, desde su inauguración en noviembre de 2013, la empresa socialista comenzó sus operaciones en un terreno baldío perteneciente a la alcaldía de Maracay y que forma parte del parque de ferias de la ciudad, mientras el proyecto en maqueta del terminal de TransAragua, sigue engavetado.

Con la gestión del actual gobernador Rodolfo Marco Torres nada ha cambiado en el servicio. Aunque en marzo de 2018 el mandatario regional anunciaba la inauguración del terminal de transferencia de TransAragua, que cubriría los municipios José Félix Ribas, Sucre, Lamas y Libertador, este no fue otra cosa que la colocación de unos improvisados toldos en un amplio estacionamiento del propio parque, en donde está ubicado un galpón que en épocas de ferias servía de pabellón de exposición y que permanece cerrado desde hace muchos años. A lo largo del extenso estacionamiento, algunos frondosos árboles les sirven a los usuarios para protegerse del sol o de la lluvia. Unos rudimentarios bancos de metal han sido colocados debajo de estos árboles para que los usuarios puedan sentarse durante la espera.

Allí, precisamente el día en que se materializó el incremento del pasaje, se produjo un airado reclamo por parte de los usuarios, quienes debieron aguantar las fuertes lluvias sin tener donde resguardarse. Los desvencijados toldos cedieron ante la impetuosa naturaleza y las pocas unidades que se encontraban en el lugar, en su mayoría, no poseen vidrios en las ventanas, por lo que los usuarios terminaron empapados.

Después de casi una hora de espera y bajo un ‘palo de agua’, reclamé a uno de los conductores por el injusto retraso y su respuesta fue quitarse la franela para retarnos.  Ocho unidades llegaron en ese lapso, cuatro de ellas se fueron vacías y las restantes se quedaron estacionadas para que el personal de Transmaracay y los choferes se resguardaran de la lluvia”, narra un profesor universitario, usuario regular del servicio, que pidió no revelar su nombre.

La respuesta del gobernador -dice- ante el reclamo que hicimos por la humillación a las que nos someten a diario, fue enviar una unidad policial.

En efecto, Crónica.Uno pudo constatar que una unidad de orden público de la Policía del estado Aragua, junto a dos funcionarios, permanece dentro del estacionamiento del parque ferial que, por casi cinco años, ha fungido como el terminal de la empresa socialista de transporte TransAragua.

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Mientras tanto, en aquel extenso terreno, varias unidades han ido conformando un cementerio de chatarras y la empresa socialista de transporte regional deja en evidencia que la grave crisis del sector transporte privado ha llegado a TransAragua.


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