Desde el apagón nacional la escasez de agua se agudizó. Los afectados deben pagar altas sumas de dinero para poder llenar recipientes. El abastecimiento que ofrece la gobernación a través de las cisternas de Hidrodrácula es insuficiente.

Los Guayos. En el sector Las Agüitas, en el municipio Los Guayos del estado Carabobo, se acentuó la falta de agua potable luego del apagón nacional que dejó sin servicio eléctrico por más de 80 horas a 23 estados de Venezuela. Ante la falta del líquido los vecinos no solo han tenido que surtirse desde una pila que se encuentra en una cañada poco salubre, sino que también deben pagar en dólares el llenado de los tobos.

René Nadia Vega, ciudadano peruano que desde hace 35 años está nacionalizado venezolano, debe caminar desde Las Agüitas cerca de un kilómetro todos los días para llegar al sector Vivienda Popular de Los Guayos para abastecerse de agua de una pila en una cañada poco salubre. El hombre, de 63 años de edad, lamentó que el país próspero que le abrió las puertas, “a consecuencia de las políticas erradas de Nicolás Maduro”, esté sumergido en una profunda crisis económica, social y política.

“Yo vine acá porque veía muchas oportunidades, pero ahora ni siquiera podemos mandar a los niños clases. El lunes empiezan de nuevo en la escuela, pero ¿cómo vamos a mandar a nuestros nietos a la escuela si no tenemos para que se bañen?”. También relató que la falta de agua es constante en el municipio Los Guayos. Antes del apagón, de siete días de la semana solo dos recibían agua y desde el jueves pasado solo aire sale de las tuberías.

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Milagros Vivas, adulta mayor reside en la primera etapa de Las Agüitas, denunció que a consecuencia de la falta de agua potable su nieto de 16 meses padece una enfermedad en la piel. Asimismo aseguró que en muchas oportunidades debe recargar botellones de agua de cinco litros y el costo es de 700 bolívares. Si desea llenar recipientes con mayor cantidad debe cancelar en dólares. “Muchas veces no tenemos dinero para comer, mucho menos para comprar agua. Ayer, después de seis días, pude bajar la poceta porque cargué agua de los camiones que mandó la gobernación. Ya esa agua se me acabó”.

Los vecinos, al observar la presencia del equipo de Crónica.Uno en el lugar, se acercaron para denunciar que la falta de agua potable no es el único problema de la comunidad, también la inseguridad y la ausencia de gas doméstico. Agregaron que no reciben la bolsa de comida del CLAP desde hace tres meses.

Johan Méndez, activista social de la localidad, indicó que la falta de agua que se vive en todo el municipio Los Guayos afecta a unas 300.000 personas y que los camiones cisternas pertenecientes de Hidrodrácula visitan a las comunidades una vez a la semana y solo permiten cargar un recipiente por persona. Ese servicio se puso en marcha en junio de 2018 por iniciativa del gobernador de Carabobo, Rafael Lacava, para atender los 14 municipios de la entidad.

Es aquella oportunidad Lacava ofreció que serían distribuidos más de 45 millones de litros mensuales de agua de manera gratuita. “Las gandolas están equipadas con bombas para poder tener presión de agua y llenar los tanques de edificios, casas y comunidades”, dijo entonces. Y aseguró que se trataba de una flota extraordinaria adquirida por intermedio de Pdvsa y que sería una solución momentánea hasta tanto Hidrocentro resolviera la escasez de agua en la región.

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