Han sido pospuestas actividades debido a la pandemia de COVID-19. Algunas instituciones han recurrido a las redes para mantener el vínculo con el público. La crisis ocurre además en momentos en los que las salas de cine registraban merma en espectadores.

En 2019, los centros culturales se vieron afectados por el apagón de marzo. Ahora, la cuarentena para controlar la pandemia del COVID-19 plantea un escenario más adverso aún para estas instituciones.

Hasta el jueves 12 de marzo las actividades se realizaron según lo programado, pero el viernes, el ministro de Cultura, Ernesto Villegas, anunció la suspensión de actividades en museos, salas de cine, teatros y demás. Ese mismo día, el gobierno de Nicolás Maduro decretó el estado de emergencia nacional debido a la pandemia.

A partir de entonces, a través de redes sociales, centros como el Trasnocho Cultural, Centro Cultural Chacao, Centro Cultural BOD, Centro de Arte Los Galpones, Teatro Baralt, entre otros, tomaron la misma decisión. También se pospusieron conciertos y festivales, como el Sunset Roll Festival, una de las citas más esperadas para los seguidores del pop y rock, que se iba a realizar los días 10 y 11 de abril en Puerto La Cruz, estado Anzoátegui.

Rafael Barazarte, director de comunicaciones del Trasnocho Cultural, afirma: “Es una parada muy brusca. En la plantilla hay un total de 45 personas que reciben el dinero que se obtiene a través de la taquilla. Ese es el número sin contar El Buscón o Soma, que tienen su propia nómina. Tenemos el dinero para un caso de emergencia, pero la industria cultural está prácticamente paralizada”.

Sobre el tiempo que la institución podría mantener al personal bajo estas circunstancias, contesta:

Podría decir que dos meses máximos. Después empezaría a recrudecerse. Cuando decidimos parar, lo hicimos conscientes de que era una necesidad sanitaria.

En Instagram han compartido videos de críticos, periodistas y gestores culturales que recomiendan obras para disfrutar durante estos días. “Me han llegado mensajes de figuras como Javier Vidal o Rafael Romero que se quieren sumar. Más adelante veremos qué otras opciones podemos dar”.

Habían pensado en, por ejemplo, recorridos virtuales por lugares de exposiciones como la Sala Tac, pero el plan se tuvo que suspender cuando anunciaron que el hotel Paseo Las Mercedes, ubicado en el centro comercial donde está la institución cultural, será usado para aislar a personas en cuarentena debido al coronavirus.

“Lamentablemente no hemos grabado ninguna de nuestras obras de teatro, pero evaluamos si podemos hacer una para transmitir en línea. Estaremos atentos a las recomendaciones que nos haga el público a través de nuestras redes”, dice.

El año pasado, después de los apagones, a finales de abril, las actividades se habían retomado en varios lugares. Ahora, parece que la situación será diferente.

Centros culturales
El equipo de Trasnocho Cultural pensaba hacer recorridos virtuales por sus exposiciones

José Miguel Rodríguez, director de comunicaciones y mercadeo del Centro Cultural Chacao, señala que lo pautado tanto para exhibición como enseñanza fue suspendido previo acuerdo con los productores. “A través del departamento de comunicaciones nos plegamos a las campañas para que la gente mantenga la calma y se quede en casa. Hace unos días publicamos un video de la exposición Antológica 2000-2020 de Reymond Romero. Fue un paseo por todas las obras. Invitamos además a la gente a que una vez finalice la contingencia, se pueda acercar personalmente.

En las redes ofrecen portales para descarga de libros, ver documentales o preparar actividades para los niños. “También hemos hablado con productores que puedan tener una clase de baile o pintura, y que graben en videos para compartir”.

Hasta ahora no hay problemas con la nómina. “Entre 50 y 60 personas trabajan en el Centro Cultural Chacao, que depende de la Alcaldía de Chacao. Los que no tienen una responsabilidad administrativa o de comunicaciones, están en sus casas. El resto se mantiene trabajando. En este momento, nuestro aporte es la tranquilidad y la calma. El mensaje es construir el muro de contención para frenar el coronavirus. Por eso, a quedarse en casa”.

Otras instituciones como el Centro Cultural BOD, Hacienda La Trinidad y el Centro de Arte Los Galpones han aprovechado sus redes para dar opciones de entretenimiento o formación al público.

A través de su página web, el Ministerio de Cultura anunció que el ministro se reunió con autoridades del Gobierno del Distrito Capital y la Alcaldía de Caracas para coordinar acciones con artistas y cultores con el fin de atender a la población.

«Vamos a generar productos para que en nuestros hogares podamos discutir sobre lo que está sucediendo en el planeta en estos momentos, conocer la perspectiva de nuestros pensadores, manejar la información acerca de lo que está sucediendo en el resto de los países. Venezuela debe felicitarse de tener un presidente como Nicolás Maduro Moros que oportunamente convocó a nuestro pueblo a quedarse en casa», indicó Ernesto Villegas, según reseñó el portal, donde también se lee que recientemente la Imprenta de la Cultura imprimió una serie de hojas para colorear por niños sobre El Concientizador, un superhéroe que se enfrenta a la pandemia.

Centros culturales
El Centro Cultural Chacao impulsa una campaña por redes para que la gente se quede en casa
Espectadores de cine

Los primeros meses de los años recientes han sido tortuosos para las salas de cine. En 2016, la reducción de horarios en centros comerciales debido a la crisis eléctrica representó una merma importante en el número de espectadores. Entre marzo y abril de 2019, los apagones fueron otra razón que se sumó a la caída, en un país con una hiperinflación que ha repercutido en distintos sectores, entre ellos el entretenimiento.

En 2019 hubo un total de 11.694.520 de espectadores, mientras que en 2018 la cifra fue de 14.021.046. Es decir, el año pasado hubo 2.236.526 menos de entradas vendidas con respecto al anterior. En enero de 2020 el acumulado fue de 684.810 y en febrero de 703.191. Acá puede ver la infografía con los detalles de espectadores por mes. 

Entre 2011 y 2015 hubo un promedio 30 millones de espectadores cada año, pero los números empezaron a caer en 2016, cuando la crisis eléctrica hizo que en febrero de ese año los centros comerciales redujeron sus horarios. Durante esos 12 meses el número de asistentes fue de 19,01 millones. Luego, 21,22 millones en 2017 y 14,02 millones en 2018.

Bernardo Rotundo, presidente de Gran Cine, asegura que, de acuerdo con sus pronósticos, en un mercado sano, la cifra de espectadores debería estar en aproximadamente 40 millones de asistentes, según la tendencia hasta 2015.

Pero estamos en un lugar donde los servicios públicos fallan. No hay electricidad. Hay problemas con el transporte público, la inseguridad y no se puede olvidar la disminución de ingresos de la gente. Además, los hábitos de consumo han variado con las plataformas de Internet.

En medio de la pandemia, el gestor cultural afirma que no es nada halagador el panorama. “Estamos en pleno desarrollo, pero estar un mes cerrados, en este contexto de un mes como mínimo, es un golpe letal. Un golpe además para el cine venezolano, que prácticamente no se está produciendo”, acota.

Sobre la institución que preside, Rotundo cuenta que seguirá con el programa Fábrica de Cine, que capacita a jóvenes de comunidades en temas de derechos humanos a través del conocimiento de herramientas audiovisuales. “Será de forma virtual. Los profesores envían el material por Internet y a través de canales como WhatsApp y otros, los alumnos se mantienen activos”.

Abdel Güerere, presidente de la Asociación Venezolana de Exhibidores de Películas, hace una predicción basada en un hipotético comportamiento similar durante este primer trimestre al mismo período de 2019. “Si tomamos en cuenta los dos primeros fines de semana desde que se suspendieron las actividades, implica una pérdida de aproximadamente 345.000 espectadores. Si extendemos esto, dado que el decreto dura hasta el 13 de abril, el primer lunes posterior a la Semana Santa, el número sería de 545.000 espectadores menos. Del 13 de marzo al 13 de abril, serían 900.000 espectadores”.

Dice que es impredecible lo que pasará. “Pero digamos que soy lo más optimista posible y dura un mes. Habrá que planificar programación. ¿Cuáles serán las películas para proyectar? En el contexto mundial hay muchas suspensiones de estrenos y otros han sido lanzados al streaming. También está la higiene de la casa, el mantenimiento y supervisión de los equipos que estarán sin funcionar, el traslado de los empleados, el abastecimiento de las caramelerías. El arranque no será instantáneo”.

Otro escenario que plantea es que la cuarentena, que impone una baja socialización, haga que una vez terminada la gente quiera salir. “Tampoco es que será en masas, pero sí podría pasar especialmente porque el cine en sala, además de la pantalla grande y el sonido, es compartir socialmente el sentimiento que genera la película. Otra hipótesis es que en principio asista en menor cuantía por cautela. En todo caso, la disposición en mayor o menor medida dependerá de la oferta de programación. Esa oferta depende de que en Estados Unidos, China y Europa también estén abiertas las salas. Los estudios no lanzarán películas solo para Venezuela”. Con respecto al personal de las exhibidoras, apunta: “Se mantiene la nómina que había para el 13 de marzo. Se han cancelado los pagos”.

Mientras tanto, cadenas como Cinex, Cines Unidos y Súper Cines se han mantenido activas en redes sociales con trivias y recomendaciones. Cinex incluso ha subido videos de figuras como Maga Díaz con recomendaciones, y prevé también una serie de conversaciones con críticos sobre películas. Además, varios cineastas han subido a la web sus películas para que el público acceda a ellas, como se ha reseñado en la serie Cine para ver en Internet (Parte I, Parte II).

Centros culturales
Cinex ha usado sus redes para darle espacio al figuras como Maga Díaz
Sin festival

Zulia ha sido uno de los estados más afectados por los problemas eléctricos en el país, que se acentuaron el año pasado, con su repercusión en el área cultural.

El Teatro Baralt es uno de los centros culturales más importantes de Maracaibo. El 19 de marzo anunció que fue pospuesto el Festival del Cortometraje Internacional Manuel Trujillo Durán, el más importante del país en su género. Es una de las tantas actividades que tiene como sede el histórico edificio.

Jesús Lombardi, director del teatro, considera crítica la situación.

Como lo es para toda institución similar que depende de las actividades que se realizan para el presupuesto, pero somos consecuentes con una obligación moral para todos. Teníamos planificado una serie de actividades para los próximos días, como la temporada de danza. Ahora están pospuestas. Son agendas que cuestan montar.

Evalúan cuáles serán los retos una vez terminada la cuarentena, especialmente por el temor a regresar a sitios concurridos. “Ahora bien, hacer presentaciones por plataformas digitales es cuesta arriba. No nos podemos apoyar en esa tecnología. Trabajamos en ideas para cuando el teatro esté abierto al público. Hay muchas, pero no quiero sacarlas todavía, pero está basado en dejar de basarnos nada más en el teatro, sino usar las plataformas, para llegar a más público. Por ejemplo, el teatro ha hecho muchas presentaciones que no están registradas. Eso es un desperdicio”.

Actualmente laboran 24 personas en el centro cultural. “Tenemos una figura mixta. Por ser una fundación en la que la Universidad del Zulia es el ente tutelar, 50 % de la nómina es de la casa de estudios, y la otra parte es por honorarios profesionales, una nómina a destajo que depende de la experticia de los servicios que vayamos requiriendo”.

Centros culturales
El Teatro Baralt fue inaugurado en la ciudad de Maracaibo en 1883

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