En el centro, el oeste y el este de la capital venezolana fue casi nula la participación de personas para apoyar un referendo revocatorio en contra de Nicolás Maduro. La prisa con que fue convocado el proceso y la falta de promoción del CNE y de los convocantes que sí avalaron el cronograma, incidieron en la desinformación de la gente. En los toldos dispuestos en Petare solo había testigos del PSUV, pero no de Min Unidad ni de Todos Unidos. La gente preguntaba si el toldo de la Redoma de Petare era un punto de vacunación o de carnetización de la alcaldía, porque no había pendones informativos y el personal no tenía uniforme del CNE.

Caracas. Este 26 de enero fue el día que el Consejo Nacional Electoral (CNE) dio para que se recolectaran las manifestaciones de voluntad de los venezolanos que quisieran apoyar la convocatoria a un referendo revocatorio contra Nicolás Maduro. Lo apresurado de la convocatoria (hecha el viernes pasado) combinado con una nula promoción acerca del acto, hizo que para caraqueños y petareños este fuese simplemente un miércoles cualquiera.

En el centro de Caracas, el Liceo Andrés Bello ubicado en la avenida México, la presencia de personas era casi nula, esto en contraste con los más de 20 efectivos de la Guardia Nacional y la Policía Nacional que custodiaban el lugar. Adentro, tres mesas esperaban a las personas que quisieran manifestar su apoyo al revocatorio, afuera el panorama era el de cualquier otro día de la semana en Caracas.

El proceso era algo largo pero todavía se podía hacer en menos de un minuto. Al ingresar, a la persona se le preguntan datos personales (dirección, número de cédula y de teléfono), algo inusual para este tipo de proceso. Luego se pide colocar un total de 4 dedos en las máquinas captahuellas que el CNE habilitó para la jornada. Ese fue el nuevo mecanismo con el que se reemplazaron las tradicionales firmas en hojas de papel.

Un ciudadano apoyando el revocatorio en la Plaza de la Moneda. Foto: Luis Morillo

Para la señora Teresa T (nombre ficticio a petición de la entrevistada), residente de La Candelaria, la ausencia de personas en la cola fue producto de la nula promoción que desde los medios de comunicación y el CNE se dio al evento. «Yo le comenté a mi vecina y no me creía, tuve que pedir se divulgara en el chat del edificio para que la gente supiera, nadie sabía nada”, se quejó a las afueras del Liceo Andrés Bello.

Desinformación había, como se pudo comprobar en la Plaza de la Moneda, frente al Banco Central de Venezuela. Allí las personas se acercaban hasta las dos máquinas dispuestas en el sitio para preguntar si eran para cambiar el sitio de votación o para obtener una cédula nueva. Cuando los operadores respondían que era para el revocatorio, seguían de largo.

Un transeúnte que no siguió de largo fue el señor Antonio (nombre ficticio a petición del entrevistado), quien dijo que a pesar de ser un empleado público y haber sufrido retaliaciones en el 2004, simplemente no se podía quedar sin hacer nada. “Quizás no se logre, pero es algo, es mejor que simplemente estar en mi casa, la situación ya no se aguanta”, expresó.

Fila de personas esperando para apoyar el revocatorio en La Plaza de la Moneda. Foto: Luis Morillo

La ausencia de personas participando fue la gran constante de la jornada. El colegio Fermín Toro en El Silencio, la unidad educativa Edoardo Crema en El Paraíso y la Plaza de El Indio en Chacao, todas mostraron el mismo rostro: funcionarios del CNE aburridos y revisando sus celulares a la espera de que alguien llegara para colocar sus huellas.

Oscar Arnal, profesor universitario y miembro del Comité Ejecutivo del Movimiento de Venezolanos por el Revocatorio culpó del evidente fracaso de la jornada al CNE, señalando que fue la  ausencia de promoción y el poco tiempo dado para organizar el evento lo que eventualmente “lo mató”.

Oscar Arnal, miembro del comité ejecutivo de Mover. Foto: Luis Morillo

La gente evidentemente no está participando, no está enterada del revocatorio, sino las colas llegarían al cielo. Todos los sondeos de opinión manifiestan que más del 80 % quiere un cambio y quiere revocar a Maduro. La gente se entera que hay algo porque los ve a ustedes o porque ve a los efectivos (militares), comentó Arnal.

Punto de apoyo al revocatorio en la Plaza El Indio de Chacao. Foto: Luis Morillo
En Petare no fue distinto

“Yo no sabía nada de que hoy había un revocatorio. O algo de unas firmas para un revocatorio. Yo me anoté porque sí estoy de acuerdo en revocar a Maduro, pero no sé quien lo está convocando; me imagino que la oposición. Me enteré al salir de mi casa esta mañana porque vi el toldo este aquí en la redoma y pregunté”, dijo el señor Julio Pereira al terminar su proceso de registro en el punto ubicado en la Plaza El Cristo, también conocida como La Redoma de Petare.

La desinformación fue el elemento más resaltante entre los transeúntes que circulaban a media mañana de este miércoles por la plaza El Cristo y la Plaza Bolívar de Petare, ubicada a unos 300 metros de allí en el casco colonial de esa parroquia mirandina. El otro elemento común en ambos puntos fue la ausencia total de testigos de las organizaciones convocantes (Min Unidad, Todos Unidos y Derecha Democrática), tampoco estaban presentes los observadores que Mover dijo que dispondría en cada punto. Solo el PSUV tenía dos testigos por punto.

En ninguna de las dos plazas había más gente de lo habitual: hombres y mujeres con bolsas de comida, estudiantes de bachillerato, vendedores informales, policías de a pie, mototaxistas, comerciantes, niños con sus representantes. Tampoco había cola para participar en el proceso de recepción de manifestaciones de voluntad para solicitar la activación del revocatorio presidencial contra Nicolás Maduro.

Los toldos dispuestos tanto en la Plaza El Cristo como en la Plaza Bolívar contaban con tres módulos de recepción cada uno conformado por una laptop, un captahuellas, un modem para Internet y su respectivo operador. Los puntos fueron activados a partir de las 6:15 am. Poco antes de las 12 del día, ninguno llegaba a 100 participantes. Transcurrida ya media jornada, por las tres máquinas disponibles en la Plaza El Cristo habían pasado solo 85 personas; por el de de la zona colonial, 25, según información suministrada por el personal del CNE y los testigos del PSUV.

manifestaciones de voluntad para activar el revocatorio
Punto de recepción de manifestaciones de voluntad ubicado en la Plaza Bolívar del casco colonial de Petare. Foto Maru Morales P.

“No vemos mayor movilización porque los convocantes no informaron, no hicieron propaganda. La gente no sabe que esto está aquí hoy”, dijo una de las operadoras del CNE mientras una señora se acercaba a preguntar si en ese punto estaban vacunando contra la Covid-19 y un señor quería saber si ahí estaban sacando el carnet para acceder a beneficios de la alcaldía de Sucre. Otros que se acercaron a preguntar qué estaban haciendo en el sitio fueron unos funcionarios de la Dirección de Contrainteligencia Militar, Dgcim, pero ellos se entendieron directamente con los efectivos militares que resguardaban a las máquinas y al personal del CNE.

Por lo menos dos minutos
El toldo dispuesto por el Consejo Nacional Electoral
En Miranda se necesitaban más de 400 mil manifestaciones de voluntad a favor de activar el revocatorio. Foto Maru Morales P.

Aunque el promedio de tiempo que necesitaba cada persona para registrar su apoyo al revocatorio era de 2 minutos, algunos tardaban más de eso. El señor Pereira por ejemplo, se tardó 2 minutos con 55 segundos desde el momento en que entregó su cédula y el momento en que el operador le indicó que había culminado su registro. Al igual que en el centro de Caracas, los datos que solicitaron invariablemente los operadores en Petare a los escasos participantes que acudieron en el transcurso de una hora fueron: la cédula laminada, dirección de residencia, número de celular, número de teléfono fijo y las huellas de los pulgares e índices de ambas manos.

La solicitud de tanta información personal llamó la atención de Crónica.Uno, tomando en consideración que este lunes la dirección nacional del PSUV anunció que solicitaría al CNE la lista de personas que participaran en el proceso, pese a que la Corte Interamericana de Derechos Humanos dictaminó en 2018 que tal práctica, parecida a la que se registró en 2004 con la Lista Tascón, es un mecanismo que persigue la inhibición de la expresión política.

“Se les piden los datos de contacto porque el CNE debe certificar que la persona que se presentó y fue registrada, realmente es quien dice. Hoy en día parece muy común intentar usurpar la identidad de otros. Entonces luego el CNE puede auditar este registro de personas que han venido hoy, y por ejemplo, llamarlos por teléfono para constatar. Recuerda que en 2004 el CNE tuvo que agregar un proceso de reparación de firmas porque la oposición dijo que había recolectado 27 millones de firmas cuando en el país éramos apenas 20 millones de personas”, dijo Abraham Aparicio, testigo acreditado por el PSUV en la Plaza Bolívar de Petare y a la vez concejal del municipio Sucre.

Vale acotar que en agosto de 2003 la oposición recolectó y entregó al CNE 3,2 millones de firmas (no 27 millones como indicó erradamente el concejal Aparicio). Ese proceso fue declarado nulo por el CNE; en noviembre de 2003 la oposición volvió a recoger las firmas para revocar a Hugo Chávez y alcanzó la cifra de 3,6 millones. Luego de un largo entramado de decisiones del CNE, sentencias del TSJ y de negociaciones políticas entre la oposición y el oficialismo, se acordó un proceso de reparo de las firmas (una especie de depuración y ratificación de la voluntad de los electores) que culminó en mayo de 2004 con 2.436.830 firmas válidas. El revocatorio contra Chávez se realizó finalmente en agosto de 2004, sin lograr su propósito.

El señor Pereira se tardó 2 minutos con 55 segundos
Para este proceso, el CNE sustituyó las planillas donde se recogían las firmas por las máquinas captahuellas. Foto Maru Morales P.

Volviendo a la actividad de este miércoles, en todo el estado Miranda están inscritos 2.232.510 electores, de manera que para considerar válida la solicitud en esta entidad, los promotores de la iniciativa revocatoria deberían recolectar 446.502 manifestaciones de voluntad. Sin embargo, a mitad de la jornada la afluencia era tan escasa que lucía cuesta arriba lograr esa meta. Ni siquiera acercarse. De acuerdo a la normativa y la jurisprudencia que el CNE aplicó de manera parcial para esta convocatoria, si en un solo estado no se logra la meta del 20 % de su registro electoral, el proceso se considerará fallido.

La baja participación parece anunciar lo que ya parecía un hecho, que el intento de lograr un revocatorio contra Maduro fracasó, en especial si se toma en cuenta que en promedio, cada punto habilitado por el CNE debería recibir como mínimo 3.600 personas para alcanzar las 4.253.563 que hacen falta para que el referendo se convoque.


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