En La Guaira ciudadanos relajan medidas de bioseguridad y no temen a efectos de variantes del COVID-19

COVID-19

El repunte en los casos de COVID-19 pareciera no influir en los habitantes del Litoral Central, quienes se pasean por espacios públicos sin usar el tapabocas, además de no aplicar medidas de bioseguridad como el distanciamiento social en autobuses, mercados populares y bancos. 

La Guaira. Aunque los últimos estudios internacionales de salud certifican que las variantes BA.4 y BA.5 del coronavirus (COVID-19) son más contagiosas que la de Ómicron, en el Litoral Central es cada vez más visible la relajación de las medidas preventivas contra la enfermedad por parte de sus habitantes.

El recorrido por calles, avenidas, comercios, espacios públicos y residenciales del Litoral Central, deja ver la despreocupación de los ciudadanos por el virus, pese a que la Comisión Presidencial para el Control y la Prevención de la COVID-19, ha reconocido un aumento de casos en los últimos dos meses.

En lugares más concurridos como mercados comunitarios y sitios turísticos, se nota la ausencia del tapabocas y no se aplica el distanciamiento social. Tampoco en autobuses, bancos y otros comercios, en los que igualmente, se descartó el gel para los clientes. La palabra es casi inexistente en estos espacios.

Aquí casi nadie lo usa y ni siquiera las autoridades de salud nos han dicho que lo exijamos a los visitantes», reveló Antonia Méndez, vendedora de uno de los food trucks (camiones de comida) en la cinta costera de La Guaira.

La referida cinta es un boulevard turístico de más de dos kilómetros, en el que se organizan eventos musicales y recreativos que atraen a niños, adolescentes y adultos mayores.

Sí, sé que el COVID-19 ha mutado y conozco personas que les ha dado recientemente, pero me he puesto las tres dosis de la vacuna, no me voy a encerrar en la casa», afirmó Migbelis Ladera, mientras disfrutaba de un helado en el lugar que se ha convertido en el epicentro turístico de la entidad federal.

Al lado de la mujer de 54 años, estaba su hijo recién graduado de bachiller con 17 años de edad y quien afirma que «es imposible que usemos ese tapabocas a cada rato: ese COVID-19nos ha arruinado la vida».

Otros guaireños creen que el coronavirus no volverá a causar el temor del pasado. «Eso ya no es como antes, la gente lo sabe y ahora sale más, porque hay que seguir adelante con la vida», sostuvo Eder Liscano, un joven de 20 años que paseaba con su pequeña en la Plaza Mayor de Catia La Mar.

«No vale, del COVID no se habla aquí»

En algunas instituciones públicas de la región como la Fundación Regional El Niño Simón, en Macuto, el personal de atención al público se preocupa por exigir el uso del cubrebocas a los solicitantes de ayudas sociales y de salud. Pero, ello no ocurre en otros organismos de mayor asistencia de personas.

Tal laxitud en las normas recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), se evidenció en los pasillos de los terminales del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, así como en los accesos principales de la Casa Guipuzcoana (sede de la Gobernación de La Guaira) y la Casa Emilio Boggio (sede del Concejo Municipal de Vargas).

No vale, del COVID no se habla aquí», comentó un maletero que apuraba el paso para atender a alguien procedente de Santo Domingo (República Dominicana) y que se dirigía a la línea de taxis para desplazarse a Caracas.

Una nota de prensa del aeródromo más importante del país, refiere que las autoridades reajustaron los controles de bioseguridad en la zona de tránsito internacional, mediante las planillas de información epidemiológica a los pasajeros.

Sin embargo, algunos viajeros se quejaron de las demoras del laboratorio Casalab (que realiza las pruebas PCR al ingresar por Maiquetía a un costo obligatorio de 60 dólares americanos) para entregar los resultados de los test contra el COVID-19.

Eso es un robo con letras mayúsculas, todavía no me envían por correo electrónico el resultado de mi PCR desde que llegué hace cinco días al aeropuerto de Maiquetía», indicó Enriqueta Alemán, tras su regreso de Lisboa (Portugal).

De acuerdo con las estadísticas de la Comisión Presidencial, el actual promedio de infectados por COVID-19 en el país es de cinco por cada 100 mil habitantes, mientras que el Litoral Central reporta aproximadamente 60 casos activos, mayoritariamente moderados y leves, de acuerdo con la autoridad única de Salud de La Guaira, Nalare Bermúdez.


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