Desde este 1° de junio, las agencias bancarias abrirán sus puertas en un horario especial como parte de la flexibilización de la cuarentena por la COVID-19. Sin embargo, en Aragua y Carabobo la mayoría de los bancos de la red de agencias a los que les correspondía atención este lunes no contaban con suficiente efectivo. En ambos estados, el suministro de gasolina estuvo caracterizado por la anarquía.

Maracay-Valencia. “No hay real, no hay trabajo, lo que hay es sinvergüenzura y corrupción por parte del Gobierno (…) que salga el presidente de Venezuela a comprar la comida con 250.000 o 400.000 bolívares que es lo que nos dan a nosotros por un mes a ver si les alcanza”.

Antonio Blanco tiene 72 años y se encontraba en fila para cobrar su pensión en el Banco de Venezuela ubicado en el sector El Recreo al norte de Valencia. Pero se llevó la sorpresa de que solo le iban a cancelar 100.000 bolívares, pues el personal bancario indicó que no tenían el dinero efectivo suficiente.

Blanco no posee tarjeta de débito y durante la cuarentena social declarada el 16 de marzo por la COVID-19, no había cobrado el dinero de la pensión. En casi tres meses de confinamiento, se le han acumulado 1.100.000 bolívares de los que no pudo disponer este 1° de junio.

Este lunes, las entidades bancarias abrirían sus puertas en un horario especial de 9 de la mañana a 1 de la tarde y con un cronograma de distribución semanal para la red de bancos del país, según dispuso la Superintendencia de las Instituciones del Sector Bancario (Sudeban) con la condición expresa de guardar el distanciamiento social y el uso de tapabocas.

Así, correspondía en este inicio de semana la atención al público de 16 instituciones financieras, entre ellas, el Banco de Venezuela, Banesco, Provincial, Banplus, BOD, Banco de Comercio Exterior y el Banco de las Fuerzas Armadas, entre otros.

En la agencia del Centro comercial Ipsfa, la única sede que posee BanFanb en Maracay (Aragua), se evidenció poca afluencia de clientes, en su mayoría pensionados y personal activo y jubilado de las fuerzas armadas.

Al igual que la agencia principal del Banco de Venezuela en la avenida las Delicias de Maracay, los clientes denunciaron que solo estaban dispensando 200.000 bolívares y obligándolos a utilizar los cajeros automáticos.

Este cajero tiene tiempo que no funciona y adentro nos dicen que no tienen efectivo. ¿Qué se compra con 200.000 bolívares?«, cuenta una clienta de la tercera edad.

Oswaldo Chirinos estuvo en cola desde las 7 de la mañana para entrar al banco. Durante la cuarentena social le robaron su teléfono móvil y necesitaba actualizar sus datos en la entidad bancaria, pero le indicaron que no contaban con sistema para la atención al cliente.

La respuesta de los clientes consultados en Aragua y Carabobo coincidió en que los bancos no disponían de suficiente dinero en efectivo para cubrir la demanda. En ambas regiones tampoco se cumplió el distanciamiento social de un metro entre personas.

Improvisación y anarquía durante suministro de gasolina

Las colas en Aragua y Carabobo para surtir gasolina no disminuyeron, pese a que para este 1° de junio el gobierno de Maduro anunciaba un nuevo mecanismo para la distribución de combustible.

En Aragua, se dispusieron de unas 103 estaciones de servicio, 15 de las cuales solo surtirían gasolina con precios dolarizados. Una de esas estaciones que en octubre del 2019 quedó bajo el control de la Gobernación de Aragua es la ubicada en la autopista regional del centro, en el kilómetro 98.

Desde la estación de servicio Las Morochas I, el mandatario regional Rodolfo Marco Torres aseguraba que la venta de gasolina era solo con moneda extranjera (dólar o euro) y a través del sistema biopago de los bancos Venezuela, Bicentenario y Tesoro, se realizaba con absoluta normalidad. Pero en otra de las estaciones “premiun”, ubicada en pleno casco de Maracay, la venta de gasolina por medio del biopago debió suspenderse antes del mediodía, luego de que la conectividad impidiera las transacciones.

En Maracay, algunos conductores aseguraron que pudieron surtir combustible sin la obligación de presentar el carnet de la Patria y con pagos solo en efectivo, bien en bolívares o en dólares, pues la mayoría de las estaciones de servicio no cuenta con puntos de venta inalámbricos.

entidades bancarias
Foto: Gregoria Díaz

Al mediodía, muchas de las estaciones habían cerrado, contraviniendo lo anunciado por Tareck El Aissami, en cuanto a que la venta de gasolina se extendería hasta las 7 de la noche. Ello generó malestar en muchos conductores que aguardaban en cola y en otros que denunciaban que los militares permitirían el suministro de combustible a los vehículos que estaban en cola desde la semana pasada.

Mientras tanto, la improvisación y el caos también reinaron en las 76 estaciones de servicio habilitadas en Carabobo para la venta de gasolina con subsidio.

En la estación Paramacay del municipio Naguanagua, la cola alcanzaba unos cuatro kilómetros y para las 11:00 de la mañana, uno de los usuarios, Jesús Piñero, llevaba cuatro horas en fila.

Relató que en el lugar reinaba el desorden, porque primero debían cancelar y luego incorporarse a la fila de los surtidores. En esta gasolinera de unas cuatro islas contaban con dos máquinas de biopagos, una destinada a los civiles y otra para funcionarios públicos, militares y seguridad.

El jefe del Estado Mayor para el Combustible en Carabobo, José Parada, informó que 16 estaciones de servicio despacharán a precio internacional. La mayoría de estas estaciones se encuentran al norte de la gran Valencia.

En el municipio Puerto Cabello y San Diego se habilitaron dos gasolineras para uso exclusivo de transporte público. Sin embargo, el presidente del Sindicato Único de Transporte de Carabobo, Adolfo Alfonzo, denunció que solo le surtieron 40 litros de combustible por unidad colectiva y les cobraron 5000 bolívares, pese a que el sector transporte está subsidiado totalmente.

A los transportistas también les aplicaron el plan pico y placa, por lo que Alfonzo asegura que los subsidios al sector transporte han sido por años una “cortina de humo” y que este nuevo anuncio de subsidio es un tranquilizante solo por unos días.


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