El drama cotidiano para trasladarse hasta la capital persigue a decenas de trabajadores del Litoral Central, quienes reclaman un mejor servicio del transporte público en medio de las dificultades para poseer efectivo. Algunos sienten que laboran para “pagar puro pasaje”, mientras que recriminan que los transportistas quieren cobrar el doble para regresar en las tardes a La Guaira.

La Guaira. Entre 360 y 400 bolívares al mes, poco más de 100 dólares, gasta un guaireño en puro pasajepara trasladarse a la ciudad de Caracas y cumplir con sus jornadas de trabajo.

Los afectados aseguran que el pago del pasaje limita la adquisición de productos alimenticios, además de la solvencia de distintos servicios públicos, lo que ha puesto en jaque, para no pocos, la posibilidad de seguir laborando en la capital de la República.

En medio de esta situación, los usuarios reclaman que se publique en Gaceta Oficial la tarifa aprobada para la ruta por parte del Ministerio de Transporte Terrestre (Bs. 4), pues la mayoría de los choferes cobra cinco bolívares o hasta un dólar. A esto, se agrega el pasaje de rutas cortas del municipio Libertador.

En ese sentido, para un litoralense que, por ejemplo, deba ir a Petare, tendrá que pagar un pasaje de 5 bolívares para llegar a Caracas, que sumados a otros cuatro bolívares (para tomar un bus a Chacaíto y otro a Petare) supone el desembolso de 9 bolívares, solo para ir hasta su sitio de trabajo.

Al multiplicar esa cantidad por dos (ida y vuelta) y además por cinco días a la semana, entonces se totalizan 360 bolívares mensuales. Si alguien va a zonas más alejadas de Baruta o El Hatillo, la erogación pudiera superar los 400 bolívares mensuales.

De acuerdo con la Federación de Trabajadores de Vargas, aproximadamente 70.000 guaireños trabajan en empresas, organismos públicos y otros empleos temporales en Caracas y los municipios mirandinos de Sucre, Baruta, El Hatillo y Chacao.

Partirse el lomo

Gano el sueldo mínimo (Bs. 7), el bono de alimentación (Bs. 3) y me compensan con otro bono de productividad de 40 dólares mensuales (Bs. 188) en la pizzería donde trabajo en Plaza Venezuela, pero el pasaje La Guaira-Caracas me está matando”, dijo Isabel Núñez, quien vive en la avenida La Atlántida de Catia La Mar.

En las tardes, la joven de 23 años, con una carrera inconclusa de Administración en el Colegio Universitario Caracas, forma parte del delivery de una compañía gastronómica en La Candelaria y así suma otros 50 dólares mensuales (Bs. 235).

Caracas
Usuarios denuncian que los choferes aplican el libre albedrio en las tarifas / Foto: Cortesía

“Mejor no te cuento cuando me regreso de noche y en Gato Negro, me cobran dos dólares o 10 bolívares. No hay ley para esos malandros”, relató.

Pero, no son muchos los que pueden tener dos empleos en pandemia. Cristopher Arenas va a Caracas tres veces a la semana para desempeñarse como vigilante de una agencia bancaria en Catia, parroquia Sucre.

No he podido tener otra chamba, todo está muy duro, pero a mí me salva que todavía vivo en la casa de mis viejos”, explicó en la cola de buses de la parada del puente de El Trébol, en Maiquetía.

Arenas señaló que tiene la ventaja de que cuando el bus llega a Catia, no debe cancelar más pasajes, porque la sede bancaria está en la avenida Sucre. “Si tuviera que agarrar un bus a Chacaíto o más lejos, no pudiera: solo trabajaría, partiéndome el lomo, para pagar puro pasaje”, agregó.

Madrugar con efectivo

Las peripecias de poseer efectivo en moneda nacional o divisas, y a la vez madrugar en los terminales terrestres de Catia La Mar y La Guaira, así como en paradas itinerantes, complementa el trajín diario de muchos quienes deben viajar hasta Caracas.

Algunos prefieren hacer “la mamá de las colas” para abordar los colectivos marca Yutong (con subsidio estatal), cuya tarifa para Caracas es de dos bolívares, es decir, 60 % menos de la que exigen las líneas privadas de la aludida ruta.

Esos buses, que popularmente se conocen como “los rojos”, recogen pasajeros en el camino hacia la autopista, por lo que no es extraño verlos desbordar el máximo de su capacidad de 50 asientos.

“Un día subo en los rojos bien temprano y bajo en los otros. Al día siguiente, me voy solo en los rojos para rendir la plata”, indicó Carmen Vivas, que trabaja en la limpieza de un galpón industrial, ubicado en Los Ruices, municipio Sucre del estado Miranda.

Según fiscales de la Gobernación de La Guaira en los referidos terminales, un total de 10 unidades Yutong, así como otros 30 buses y camionetas de líneas privadas, prestan el servicio para Caracas, que es la ruta con más demanda entre los pobladores del Litoral Central.


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