Nayibeth Morales fue despedida de su cargo como directora de la U. E. N. Simón Rodríguez, en San Félix, estado Bolívar, y denunció que la medida respondió a criterios políticos, no a su rendimiento. Su situación vuelve a abrir el debate sobre la persecución que enfrentan los docentes en el ejercicio de sus funciones.

Ciudad Guayana. Sin fallas en su desempeño ni deudas administrativas, pero castigada por pensar diferente. Así terminó la gestión de Nayibeth Morales al frente de la Unidad Educativa Nacional Simón Rodríguez, en el sector Primero de Mayo, en San Félix , una zona popular del estado Bolívar, en el sur de Venezuela.

La notificación recibida el viernes, 14 de agosto, dejó claro que su remoción no respondió a criterios pedagógicos, sino a una retaliación política por haber participado anteriormente en manifestaciones opositoras que exigían nuevas elecciones en el país.

Morales contó a Crónica Uno que preguntó directamente si la medida tenía que ver con su desempeño laboral o directivo. La respuesta fue un no rotundo.cIncluso, afirmó que la persona que le hace entrega de la notificación, representante de las autoridades educativas, admitió abiertamente el motivo ideológico.

“La argumentación de la persona que me lo entrega (la notificación) es que yo desconozco al Gobierno Nacional y por lo tanto no puedo seguir ejerciendo como directora”, dijo.

La docente aseguró que también le informaron que deberá presentarse 15 días después del inicio de las clases, en septiembre, para asumir funciones como educadora de aula, lo que representa un descenso de cargo o degradación en la jerarquía laboral.

“Yo no estoy en contra de eso, porque yo nací para ser docente y mi vocación es ser docente. Yo no estoy peleando un cargo de directivo. Estoy peleando mi derecho a discernir, a pensar diferente y que se respete la libertad de expresión aquí en Venezuela”, alegó.

Morales aseguró que no tiene deudas con el Magisterio en cuanto a su gestión y denunció su remoción como retaliación política/ Foto Jhoalys Siverio

Persecución aulas adentro

La experiencia de Nayibeth Morales no es distinta a la de muchos otros docentes. Ella denunció que el gremio es presionado para asistir a actividades del sector oficial. Además, los directores deben registrar quiénes acuden mediante listas de control, instrumentos que, en la práctica, determinan si un docente conserva su puesto.

“Cuando tú me estás pasando un listado, tú no me estás diciendo que vas voluntario, tú me estás obligando a ir. Cuando tengo que pasar una asistencia, cuando tengo una persecución con la supervisión para ver quiénes están y quiénes no estamos”,

cuestionó.

Asimismo, se les advierte de posibles procedimientos administrativos cuando participan en protestas o manifestaciones que no sean las que convoca el oficialismo. En ese sentido, Morales cuestionó que ese sea el mensaje que transmiten a sus estudiantes.

“No puede ser que nosotros vivamos oprimidos y que le demostremos a los muchachos que esa es la forma de vivir y que se mantengan bajo presión”, lamentó.

El caso de Nayibeth Morales se repite al resto del gremio que son coaccionados a asistir a movilizaciones oficialistas/ Foto Jhoalys Siverio

Educación en segundo plano

Además de la situación de los docentes, Morales alertó sobre la falta de expectativas que enfrentan los jóvenes al terminar el bachillerato. Se ha hecho frecuente que en Bolívar, una región caracterizada por grandes yacimientos minerales, estudiantes vean en la minería informal e ilegal del oro una de las pocas alternativas para conseguir ingresos.

“Los muchachos, esos niños quieren irse a las minas porque eso les garantiza que van a traer la comida para su casa, la vestimenta para ellos y les va a garantizar cierta comodidad en su vida”, afirmó.

Recordó que durante su gestión logró abrir cuarto y quinto año en la institución, la cual cuenta con dos promociones. Sin embargo, lamentó que los egresados encuentran pocas oportunidades para ejercer una profesión o continuar con estudios universitarios debido a la crisis económica del país.

“Porque no puede ser que una muchacha que se gradúe en mi institución con el mejor promedio del municipio, tú me la vayas a poner a trabajar de cajera en unos chinos porque no hay un trabajo digno para una muchacha que egrese de esa manera”, sostuvo.

Pese a la remoción de su cargo como directora, Morales insistió en que continuará manifestando desde su condición de docente.

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