La redistribución de vuelos hacia dos terminales de Aragua fue la respuesta inmediata ante los daños que sufrieron las instalaciones del aeropuerto de Maiquetía, en La Guaira, por los sismos del 24 de junio. Mientras Tacarigua reanudó operaciones tras seis años de inactividad, en Palo Negro los pasajeros deben hacer el check-in en un centro comercial antes de ser trasladados a la base aérea.
Maracay. Los daños causados por los terremotos del 24 de junio en La Guaira obligaron a redistribuir parte de las operaciones aéreas y convirtieron a dos terminales de Aragua en alternativas para mantener la conectividad de los pasajeros.
El Aeropuerto Aragua Tacarigua reactivó sus operaciones comerciales tras seis años de inactividad. Además, el Aeropuerto Libertador de Palo Negro dejó de ser exclusivamente de uso militar a raíz de los sismos del 24 de junio.
La puesta en marcha de ambas terminales aéreas surge como una alternativa de emergencia ante las restricciones que afectan al Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, considerada la principal terminal aérea del país, situada al oeste del litoral central, cuya infraestructura y pista de aterrizaje sufrieron daños por el doble sismo.

Ubicado en la carretera nacional Maracay–Mariara y a solo cinco minutos de la Autopista Regional del Centro (ARC), el Aeropuerto Aragua Tacarigua reanudó sus operaciones el 6 de julio. Las autoridades regionales adelantaron su reapertura, prevista originalmente para finales de 2026. Lo hicieron dentro del plan de contingencia aérea implementado tras las restricciones en Maiquetía.
La terminal llevaba seis años sin operaciones comerciales cuando fue reactivada. A un mes de su reapertura, había movilizado más de 2500 pasajeros hacia seis destinos nacionales.
“En la medida que han pasado los días los vuelos tienen una gran demanda que se ha aumentado un 60 % desde que retomamos las operaciones”, detalló a Crónica Uno Cary Bertho, directora general del Aeropuerto Aragua Tacarigua.
Confort limitado
La cifra de 60 % corresponde al incremento de la demanda señalado por Bertho, pero la declaración no precisa el período de comparación ni la cantidad de pasajeros utilizada como base.
En un recorrido realizado por el equipo de Crónica Uno en las instalaciones de la terminal, adscrita a la Gobernación de Aragua, se constató que el lobby puede albergar entre 150 y 200 pasajeros. Asimismo, la sala de embarque tiene capacidad para unos 160. Para prevenir la saturación del espacio, los itinerarios de vuelo se gestionan de forma sincronizada.
La infraestructura actual no posee pantallas con la programación de itinerarios y cuenta con un único establecimiento comercial dedicado a la venta de pastelitos, dulces y bebidas.


Entre los principales retos operativos destaca la certificación tanto de la pista de aterrizaje como del personal. Estos trámites ya los gestiona la gobernación para garantizar los estándares de seguridad que exigen las aerolíneas.
La operación también requiere mantener las condiciones técnicas y de seguridad exigidas para cada tipo de vuelo. Este aspecto es especialmente relevante si la terminal aspira a incorporar operaciones internacionales.
Vuelos diarios hacia Los Roques
Esta terminal aérea inició operaciones con dos vuelos de itinerario variable hacia Los Roques mediante la aerolínea Conviasa, frecuencia que pasó a ser diaria. Los prestadores de servicios turísticos representan la mayor parte de los usuarios de esta ruta.
Asimismo, la aerolínea Sasca se incorporó al aeropuerto a mediados de julio para conectar con Puerto Ayacucho, Barcelona, Las Piedras (Falcón), Barquisimeto y Barinas. Sasca concentra la mayoría de sus salidas los días lunes, viernes y sábados.
Con estas operaciones, Tacarigua amplió su oferta hasta seis destinos nacionales, según la información difundida por las autoridades tras su reapertura.
Bertho admitió que asumir vuelos internacionales en este momento representa un gran desafío. Esto implica adecuarse a estrictas regulaciones e incentivar que el Ejecutivo nacional invierta en obras de infraestructura como el acondicionamiento de la pista.
“Es una inversión importante que demanda nuestro estado y el país. El tema de los aeropuertos influye en el desarrollo económico del territorio y fortalece la cadena de valor turística”.


En Palo Negro, el check-in es en un centro comercial
El 17 de julio pasado, la aerolínea Laser reactivó sus conexiones nacionales desde el Aeropuerto Libertador, ubicado dentro de la Base Aérea El Libertador (BAEL), en Palo Negro.
La instalación, de uso militar, comenzó así a recibir temporalmente vuelos comerciales como parte de la contingencia generada por las restricciones de Maiquetía. Durante los primeros días, los viajeros debían esperar el embarque en el auditorio de la base militar, a pocos metros de la sala de abordaje.
Sin embargo, desde el 29 de julio, el centro comercial Parque Los Aviadores, a unos cuatro kilómetros de la terminal, se habilitó como punto de chequeo y recepción para los usuarios de Laser y Venezolana.
Los pasajeros realizan allí el proceso previo al vuelo y luego son trasladados hasta el Aeropuerto Libertador. Por eso, el viaje comienza en un centro comercial y no en la terminal donde finalmente despega el avión. Allí los pasajeros procesan sus boletos y abordan los autobuses que los trasladan a la instalación militar.
“Lo único malo es el trayecto. Uno no está acostumbrado a esperar en otro lado un vuelo, cuando siempre se hace en el mismo aeropuerto”,
contó Claudia Terán, pasajera que llegaba de un vuelo.
La modalidad representa una diferencia con el funcionamiento habitual de un aeropuerto comercial. En estos, el registro, la espera y el embarque se concentran en una misma terminal.

Impulsan proyecto para que Palo Negro tenga vuelos internacionales
Antonio Ecarri, diputado a la Asamblea Nacional (AN) y presidente del Grupo de Amistad Parlamentario Venezuela-Estados Unidos, suscribió un acuerdo con el alcalde del municipio Libertador, Gonzalo Díaz. También lo hicieron con el concejo municipal para transformar BAEL en un aeropuerto comercial y civil de alcance internacional.
La propuesta busca convertir la actual instalación militar en una terminal civil internacional. Sin embargo, se encuentra en fase de proyecto y no supone todavía la transformación de la base aérea.
El parlamentario precisó que la ejecución de este macroproyecto requiere una inversión cercana a los 2000 millones de dólares. Este monto se prevé financiar mediante capital privado sin impactar los recursos directos del Estado.
El monto corresponde a la estimación planteada por los promotores de la iniciativa y, por tanto, debe atribuirse a ellos hasta que exista un estudio técnico o financiero independiente que lo respalde.
En contraste con la reapertura comercial de Tacarigua, que volvió a operar después de seis años, Palo Negro cumple una función transitoria como alternativa durante la contingencia aérea. No obstante, la eventual conversión de BAEL en aeropuerto internacional responde a una visión de largo plazo que trasciende estas medidas temporales.
La emergencia abrió una nueva ruta para la aviación comercial en Aragua. Por ello, la operación de Tacarigua y Palo Negro deberá consolidarse con mejoras de infraestructura, certificaciones y servicios. Mientras tanto, avanza la propuesta para convertir la base aérea de Palo Negro en una terminal internacional.
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