“Confiésate” es el nombre de la cuenta que comienza a generar rivalidades entre los estudiantes. A través de la red social se publica contenido negativo que es obtenido luego de una conversación por chat privado.

Caracas. “Confiésate” es el nombre de diversos perfiles en Facebook que, seguido del nombre de un colegio, postean contenido negativo sobre estudiantes de bachillerato de la institución con la cual se identifica la cuenta.

La coordinadora del colegio Latinoamericano II, Sandra Brito, denunció esta situación en la que varios de sus estudiantes ya han sido mencionados en las publicaciones. El lunes [11 de junio] yo veía cierta rencilla entre los alumnos. Estaba un joven que lo veía con cara larga y le pregunté qué le pasaba. Comenzó a contarme que una niña estaba diciendo cosas de él a través de confiésate en Facebook. Ese tipo de cosas son para que haya rivalidades, rencillas y cizañas, piensa Brito. Ese mismo día un representante preocupado por lo que estaba ocurriendo acudió a la institución.

Esta práctica se inicia con una solicitud de amistad que envía el dueño de la cuenta al estudiante. A través del chat privado conversan: Nos escriben a nosotros y nos dicen ‘confiésate’. Lo que tú digas sobre otra persona lo puedes pedir en anonimato o no, expresa una estudiante, quien fue señalada en días recientes. Desde este mes comenzaron a recibir las notificaciones.

Por curiosidad los alumnos aceptan la solicitud. Dicen que para estar atento del contenido que se publica, el cual consiste en etiquetar a la persona o nombrarla para referir acusaciones, desacreditaciones o desprestigiarla. Ello están pendiente de lo que se publica. Es un vicio constante en algunos por temor a que hablen de ellos, dice Brito.

Luego de que la persona se confiesa, capturan la imagen de la conversación y la hacen pública en el muro de Facebook. Brito explica que se presume que se trata de una red de perfiles, donde son los mismos estudiantes que se encargan de alimentar el contenido. Desde la semana pasada les pedí que dejen de meterse y responder a eso. Ahí se dicen cosas terribles, sobre todo de las niñas, asevera con preocupación.

Los jóvenes aseguran desconocer quién está detrás de la cuenta, aunque cada uno sospecha de alguien de su mismo salón de clases.

Confiésate Santa Rosa (Valencia), Anonimu Latino (Caracas), Confiésate Arístides (San Felipe, Yaracuy), Confiésate Mos (Caracas), son algunas de las instituciones educativas a las cuales le han creado el perfil.

En un liceo ubicado en Montalbán se han generado peleas tras ciertos comentarios que cuelgan en Facebook.

El elemento central de lo que está pasando en los centros educativos, como crear un perfil para hacer daño a otras personas, el juego de la asfixia o cualquier otra práctica, es que estamos retando la norma, lo establecido, lo permitido. La muerte rondando y de alguna manera la normalización que puede haber de la violencia. Es la naturalización de la violencia, expresa Fernando Pereira, educador y fundador de Cecodap.

Destaca que la semana pasada tuvieron dos reportes de planteles a los cuales les crearon cuentas en Instagram para postear información sobre los estudiantes.

Son páginas que están administradas desde afuera del centro educativo, no se tiene control de lo que está pasando. La situación se debe hacer de conocimiento a las autoridades para evitar que una información genere un conflicto mayor entre los muchachos. Estos pueden tomar decisiones drásticas por sentir que su privacidad, imagen, está siendo humillada o denigrada, resalta Pereira.

Juego de la asfixia

El pasado 7 de junio en un liceo ubicado en El Paraíso una estudiante llevó un video sobre el juego de la asfixia. Se lo mostró a sus compañeros y dos quisieron ponerlo en práctica, sin embargo, una docente llegó a tiempo y lo impidió.

En días recientes el director del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), Douglas Rico, explicó que esta práctica se hizo viral por las redes sociales y que consiste en presionar el cuello de la persona hasta cortarle la respiración y hacerlo perder la consciencia.

Como consecuencia puede traer la muerte de neuronas, la asfixia mecánica en algunos casos, ya se han visto en otros países las consecuencias. Nuestro llamado a los colegios, padres y representes, es a revisar la actitud de sus hijos para evitar que caigan en este juego. Siempre las víctimas son aquellos que han sido sometidos al bullying, para evitarlo se dejan someter.

Señaló que hay casos reportados en Carabobo e informó que la División contra Delitos Informáticos desmontará los videos que se viralizaron.

Pereira recomienda que el primer nivel de actuación del centro educativo sea trabajar en aula con los estudiantes, realizar asambleas donde puedan ver cómo afecta la situación a la comunidad educativa.

Cuando se han generado fracturas en las relaciones, desconfianza, conatos de enfrentamientos, atender los casos de forma individualizada o con pequeños grupos. En el caso de que la institución no pueda manejar la situación a través de estrategias y herramientas pedagógicas, elevar la denuncia a las autoridades.

Parte de la prevención de la violencia escolar, expone Pereira, es mantener una constante y fluida comunicación. Se debe reforzar la ciudadanía digital. Lo virtual forma parte del entorno natural de estos adolescentes. Los colegios tienen que problematizar el uso que se hace de las redes sociales, enfatiza Pereira.

La convivencia escolar tiene que ver con lo que pasa en aula, pero también con lo que se publica en Facebook, lo que se dice de un compañero. Necesariamente tenemos que trabajar en los centros educativos, en su mayoría de forma preventiva, concluye.

Foto referencial: Cheché Díaz



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