Madres quieren un abrazo de sus hijos, un país distinto y hasta una cocina nueva

Este domingo, 12 de mayo, se celebra en Venezuela el Día de las Madres. En medio de la crisis económica, de las tensiones políticas y del deterioro social existente en el país, varias madres venezolanas anhelan recibir en su día manifestaciones de afecto, algunas valoran los detalles y otras simplemente no celebran este día porque consideran que es «puro comercio».

Caracas. Andrea Parejo es paramédico de Protección Civil (PC). De sus tres hijos, los dos mayores se fueron de Venezuela producto de la crisis. Uno de ellos formó parte, junto con su madre, del equipo de PC, pero hace ya un año renunció y emigró en busca de un empleo que le permitiera aportar dinero a la familia. «Tenerlos cerca otra vez es el regalo más grande que pudiera recibir este domingo, sin embargo sé que no es posible», afirma Parejo con una sonrisa en la cara.

Están en todo, asumiendo responsabilidades en medio de muchas dificultades: están en iglesias, en consejos comunales, en hospitales peleando por la vida de sus hijos y demás familiares, en medios de comunicación, en trenes del Metro y en camionetas del transporte público, dando clases en colegios por la falta de maestros y protestando en las calles. Son madres venezolanas que con su temple empujan hacia adelante un país en permanente deterioro.

Crónica.Uno conversó con varias mamás este viernes en el centro de Caracas sobre los regalos que más les gustaría recibir este domingo, 12 de mayo.

La mayoría de las madres consultadas expresó su deseo de pasar un buen día en compañía de sus hijos, de sus familiares y otros seres queridos; algunas compartieron su anhelo de que haya un cambio en Venezuela, otras manifestaron sus ganas de recibir una cocina, un aire acondicionado o hasta un viaje a Cancún. No faltó quien dijera no creer en este día porque considera que se ha convertido en «puro comercio».

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«Quisiera mucha salud para mi familia, y quisiera que mis hijos fueran buenos ciudadanos. Lo material es imposible, mi hijo mayor tiene 13 años y no podrá regalarme ni una camisa, eso está en dólares. Ya no es como antes que uno guarda y algo le compraba a su mamá», señaló María Montilla, madre de cuatro niños.

Marisabel Hernández resguarda su edad pero, sin mucho titubeo, asegura que «el regalo más bello que yo pudiera recibir este Día de las Madres es que Dios me regresara a mi madre; se me fue hace 21 años y para mí es como si hubiese sido ayer».

Nancy Ramos, con 40 años de edad recién cumplidos, se prepara para recibir a su primer nieto. Mirando al cielo dice que «el regalo más grande que yo pudiera recibir por el Día de las Madres es que haya paz en Venezuela, que mis hijos crezcan sanos y fuertes y que mi nieto, que viene en camino, también llegue sano y fuerte».

Gisela Gómez es mamá pero asegura no estar de acuerdo con esta celebración:

«Este día es eminentemente comercial. El cariño, la atención y el respeto lo debería recibir una madre todos los días. Ese es el regalo más grande que se le debe dar siempre».


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