Dirigentes sindicales del gremio de educación elevaron su voz de protesta en contra del incumplimiento de su contrato colectivo -que nunca fue oficializado en Gaceta-, el estado de las escuelas y la falta en el pago de sus nóminas a los maestros de organismos estadales. Exhortaron al Ministerio de Educación a conversar y discutir nuevas propuestas siempre y cuando se respeten los logros alcanzados. A su vez, profesores jubilados exigen que se les mejore el calculo de sus ingresos que -en algunos casos- son menores al sueldo mínimo.

Caracas. Representantes de distintas federaciones y sindicatos magisteriales rechazaron los anuncios ofrecidos por el presidente Maduro hace un mes, cuando elevó el salario mínimo a 1800 bolívares soberanos y posteriormente elaboró un tabulador genérico para toda la administración pública. Los maestros extendieron un llamado al Gobierno con el fin de entablar un “diálogo productivo que no perjudique a los trabajadores”.

En una rueda de prense ofrecida en la sede de la Federación Venezolana de Maestros (FVM) el presidente de dicha organización, Orlando Alzuru, criticó que “el Gobierno, unilateralmente, elaboró unas tablas salariales que contradicen todo lo acordado en la contratación colectiva redactada en abril”. Afirmó y condenó que un educador que hasta agosto devengaba hasta doce salarios mínimos hoy pase a obtener poco más de los 1800 estipulados por la administración de Maduro.

Alzuru destacó que con esta acción se desestimula el ejercicio de la docencia en el país ya que “las prestaciones sociales son tan insignificantes que el docente prefiere ausentarse de las aulas, pagarle a un suplente e irse a laborar en otra actividad más lucrativa”. Aseguró que el espiral inflacionario es tal que hasta la seguridad social la perdieron totalmente pues “el seguro HCM solo cubre 200 bolívares soberanos y el funerario 150, el Ipasme -Instituto de Previsión y Asistencia Social para el personal del Ministerio de Educación- no resuelve ningún problema”.

También se informó que hasta hoy muchos docentes aún no han cobrado su salario correspondiente a agosto y medio mes de septiembre, en su mayoría aquellos que laboran en escuelas estadales.

Respecto a un posible diálogo con el Ejecutivo, los dirigentes sindicales expresaron que esperan que se dé “cuanto antes” y que a las ocho federaciones allí reunidas se les informe lo que está pasando con sus conquistas salariales.

Los maestros aseguraron que no dejarán de defender lo que han alcanzado

Inicio del año escolar

El presidente de la FVM explicó que tanto su organización como las otras siete presentes apuestan a la “paz escolar”, es por ello que decidieron asumir el inicio del año académico de la “manera más responsable posible”. Aún así, el magisterio se declaró en “emergencia nacional”, por lo que los sindicatos “deben mantenerse en alerta e informar a los educadores todo lo que está pasando con el contrato colectivo de los maestros”

Criticó que el Gobierno afirme un comienzo de clases exitoso cuando las fallas en las estructuras de escuelas y liceos públicos y el alto costo de los útiles escolares “impiden que los alumnos siquiera puedan asistir a las aulas” Alzuru hizo énfasis en que el Programa de Alimentación Escolar (PAE) continuará siendo deficiente dado la grave escasez de alimentos que hay en el país, por lo que “no va a llegar diariamente a todas las escuelas”.

En cuanto al estado físico de las instituciones exclamó que “no es posible que se esté llamando a ayudar a reparar las escuelas a estas alturas. La infraestructura escolar no está apta en estos momentos para recibir a los alumnos”. La falta de dinero en efectivo en los bancos, aseguró, afecta también tanto a estudiantes como maestros por igual por lo que la deserción y la migración de ambos a otros colegios se hará notar desde el primer día.

El regreso a clases de este año se dio a media máquina en varios estados

Diálogo, primero, con el patrono

Consultados respecto a acciones conjuntas o conversaciones entabladas con otros sectores cuyos trabajadores se han visto perjudicados por el incremento salarial, los dirigentes advirtieron que en primer lugar esperan resolver sus diferencias con el patrono -Ministerio de Educación, en este caso-.

Hicieron énfasis en asumir su propia “hoja de ruta” y esperan que el “diálogo tenga efecto”, por lo que -al menos de momento- no tienen pensado unirse a sectores como el petrolero, eléctrico y el de profesores universitarios hasta tanto no se agoten los mecanismos de concertación con el Gobierno.

Respecto a las deserciones que se han producido en los últimos años en las universidades públicas del país -producto en su mayoría de la mala formación en ciertas asignaturas-, Alzuru señaló que se debe a la falta de pedagogía que tienen algunas personas “que el Gobierno ha colocado en las instituciones para suplir el déficit de profesores en lo que llamamos áreas críticas que incluyen materias como matemática, física, química, biología e inglés”.

Jubilados en veremos

Por su parte Yanett Cazorla, miembro del Colegio de Licenciados en Educación, denunció que a los jubilados se les ha «discriminado desde hace bastante tiempo» ya que se les paga solo 48 semanas de las 52 que corresponden a su sueldo anual, situación que se viene presentando desde el año 2011 cuando se firmó el acta que lo estipula.

Exigió que se les restablezcan los 28 días restantes que les corresponde y pidió seguir luchando por revindicar los derechos de quienes por tantos años sirvieron a la educación del país. Criticó que el Ministerio de Educación haya desechado las propuestas que los jubilados llevaron a las reuniones. Exclamó que se debe luchar correctamente para obtener este logro ya que «existe un ordenamiento jurídico que defiende ese derecho».

Fotos: Alberto Torres


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