Los vecinos denuncian que mientras llegan las lluvias no han limpiado las alcantarillas y rechazan la recolección de basura ineficiente. En tiempos de cuarentena social por COVID-19 temen que se registre un brote porque aseguran que ni los funcionarios policiales hacen uso correcto del tapabocas ni velan por hacer cumplir el distanciamiento social.

Valencia. Habitantes de las barriadas ubicadas en la parroquia Miguel Peña al sur de la capital carabobeña temen que por falta de limpieza de alcantarillas y reparación del sistema de cloacas se vean afectados con inundaciones durante la temporada de lluvias de este 2020. Aseguraron que no han visto a trabajadores de la Alcaldía de Valencia ejecutando labores de saneamiento preventivo.

Pedro José Pérez se encontraba en la avenida principal del Barrio Monumental, a escasos metros del monumento chavista Héroes de Canaima. El cielo se veía encapotado y exclamó: «¡Si llueve aquí, nos vamos a llenar de agua!». El hombre comentó que al llover todo es una calamidad en esa zona, porque con las alcantarillas repletas de basura y el sistema de cloacas obstruido el agua que se reboza es contaminada. No fluye y el excremento se estanca.

Asimismo, indicó que esa avenida principal solo es limpiada por la Alcaldía de Valencia, encabezada por el oficialismo, cuando se acerca el 4 de febrero porque realizan actos en el monumento Héroes de Canaima. “El 4 de febrero hubo un acto y limpiaron las cloacas y alcantarillas, pero ahorita no he visto a trabajadores de la alcaldía”.

María Matute Arteaga es una adulta mayor, caminaba cerca de La Maternidad del Sur. Iba con bolsas de comida hacía su vivienda en el barrio Ambrosio Plaza. Dijo con malestar que no ha visto que la alcadía realice labores de limpieza. Se quejó del servicio que presta el aseo urbano, que solo pasa por las avenidas principales y se olvida de las calles internas de las barriadas. En Ambrosio Plaza se repite el drama de las cloacas tapadas y del alcantarillado repleto de basura.

Foto: Leomara Cárdenas

Por su parte, María Montilla señaló que en el barrio Sucre “todo es caótico”. Aseguró que solo ha visto a las cuadrillas de limpieza barriendo las calles, pero no así el uso de maquinarias para limpiar las alcantarillas y canales, que considera esenciales para recolectar todos los desechos y evitar inundaciones con la llegada de las lluvias.

Otro factor común importante que mencionaron los entrevistados es que temen que en medio de la cuarentena social por la COVID-19 se propague el virus en la parroquia Miguel Peña, que es la más poblada de la capital carabobeña pues cuenta con al menos 55 barriadas.

La razón: observan que las personas no respetan la distancia social de un metro, muchos no utilizan tapabocas, en las unidades de transporte público se sigue evidenciado que sobrecargan los vehículos, comercios no esenciales permanecen abiertos. Todo esto bajo la vista de los funcionarios de la Policía de Valencia, PoliCarabobo y Tránsito de la Policía Nacional Bolivariana, ni ellos utilizan el tapabocas de forma correcta.

En Carabobo se registra solo un caso de COVID-19, en el municipio Puerto Cabello. Sin embargo, el paciente que llegó de Colombia fue llevado a un CDI en Valencia.

Foto: Leomára Cárdenas

Apenas iniciar el recorrido por la avenida Las Ferias que conduce a plaza de Toros, el desorden y la anarquía se hacen evidentes. Comercios como zapaterías, tiendas de ropa y productos plásticos permanecen abiertos.

El mercado a cielo abierto de plaza de Toros es un laberinto con suelo de tierra y tarantines armados con palos y bolsas plásticas, el mar de personas se desborda en el lugar. La recolección de basura es casi inexistente. El equipo de Cronica.Uno pudo observar un camión recolector de desechos en la avenida Las Ferias, los trabajadores usaban palas para desmontar la montaña de basura.

Alcaldía asegura haber iniciado limpieza de caños

El pasado 8 de mayo mediante un boletín de prensa se conoció que el alcalde oficialista Alejandro Marvez, informó que de un total de 54 kilómetros de caños que existen en diferentes comunidades de la ciudad, se inició la limpieza de más de 20 kilómetros, en una primera etapa, con el objetivo de prevenir desbordamientos indeseados durante la temporada de lluvias.

Para el 13 de mayo también se conoció a través de boletín de prensa que la Alcaldía de Valencia intensificaba la limpieza de sumideros y alcantarillas, con el objetivo de evitar el colapso del sistema de aguas residuales en la ciudad durante la temporada de lluvias.

Actividad comercial es solo para sectores priorizados

El 3 de abril el alcalde Alejandro Marvez estableció a través del decreto N.° DA/0093/2020, emanado del Despacho del Alcalde, que el horario para el ejercicio de la actividad económica y comercial será de lunes a domingo hasta las 5:00 de la tarde. Esta medida comprende los establecimientos en el ramo de: venta de alimentos, supermercados y abastos, venta de agua potable y actividades que forman parte de la cadena de distribución de alimentos perecederos y no perecederos.

El 14 de abril el gobernador de Carabobo, Rafael Lacava, dijo que había que «inflexibilizar» la cuarentena y estableció que los comercios de áreas priorizadas trabajarían hasta las 2:00 p. m.

Foto: Leomara Cárdenas

Sin embargo, los comerciantes que se dedican a la venta de ropa, zapatos y otros productos decidieron abrir sus negocios en el centro de Valencia durante la segunda semana de mayo, en ocasión del Día de Las Madres. Así permanecieron hasta el 25 de mayo cuando funcionarios de la Policía de Valencia los obligaron a cerrar sus santamarías.

Para ese momento, el vicepresidente de la Cámara de Comercio de Valencia, Lorenzo Araujo, aseguró que cumplieron con la acción. No obstante, reveló que hay comerciantes que ya están pisando la línea de quiebra porque deben continuar honrando los pagos de nómina, aseo urbano e impuestos municipales.

En plaza de Toros, por otro lado, los funcionarios policiales se hacen de la vista gorda y hasta permiten que los trabajadores de la economía informal armen sus tarantines.


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