Continúa persecución a dirigentes pese a levantarse protesta en Sidor

Continúa persecución a dirigentes tras culminar protesta en Sidor

Crece la desconfianza en la mesa de trabajo que se estableció para dirimir el conflicto en Sidor, ya que persiste la persecución a dirigentes de movimientos laborales y sindicales que han denunciado la situación de las empresas básicas.

Puerto Ordaz. Apenas cinco días pasaron desde que se levantó la tranca que trabajadores de Sidor y otras empresas del Estado mantenían a la altura del portón 4 de la siderúrgica, cuando volvieron las denuncias de persecución a dirigentes.

Durante la protesta de sidoristas, se denunció la persecución a tres dirigentes: José Basanta, César Soto y Ángel Bolívar.

Este último continúa en resguardo, luego de que en medio del conflicto, un fiscal acompañado de funcionarios militares asistiera dos veces a su domicilio con una presunta citación y amenaza de orden de captura.

El miércoles 19 de enero en la noche asistió nuevamente un funcionario con una presunta medida cautelar.

“Pretenden callarme metiéndose con lo más sagrado para un hombre, su familia. Reclamar mis derechos no me hace delincuente, delincuentes son esos que nos robaron nuestros beneficios y derechos, nuestra calidad de vida, nuestro presente y futuro a los venezolanos”, dijo Ángel Bolívar desde su cuenta en Twitter.

El dirigente sindical de Ferrominera Rubén González recordó que Bolívar está desactivado en Sidor, desde hace más de tres años, por reclamar un salario digno, el cumplimiento de la convención colectiva y su restitución a su puesto de trabajo.

Desconfianza 

La protesta que se mantuvo por cinco días consecutivos dejó 18 trabajadores detenidos, que salieron bajo medida cautelar de presentación cada 30 días en tribunales.

Entre los acuerdos a los que una comisión de trabajadores llegó con representantes del Gobierno, incluyendo el gobernador Ángel Marcano, fue la liberación de los detenidos, que no se dieran despidos y cesara la persecución a dirigentes.

Pero por experiencias anteriores, los dirigentes perseguidos no tienen confianza en la mesa de trabajo.

“Fue bastante difícil. Mi familia vivió muchísima angustia. Incluso, mi mamá se vio muy delicada de salud por este tema. Para nadie es un secreto que esto viene sucediendo por la protesta espontánea que salió de las bases, en reclamo salarial que no alcanza, no solo a los trabajadores de las empresas básicas sino de todo el país, y por eso varios sectores salieron también”, recordó César Soto, trabajador de Sidor y miembro de Unidad en la Coincidencia.

Medida cautelar 

Hasta el viernes en la madrugada, cuando aún no se daba la primera mesa de diálogo, se denunció que funcionarios del Sebin estuvieron a las afueras del domicilio de Soto.

“Hace mucho tiempo entregaron unas medidas cautelares en el portón 1 de Sidor. Un compañero me notificó que allí estaba mi nombre y yo nunca estuve en el portón 1, que fue tomado por órdenes de miembros del partido de gobierno y algunos salieron beneficiados. Todo ha sido una maniobra. Mi pelea es por el derecho, y parece que eso es una piedra en el zapato para los corruptos”, dijo Soto.

Agregó que la persecución a dirigentes viene armándose mediante una “medida cautelar innominada”. Asegura que, además de ser ilegal, se trata de amedrentar: “Es por si hablas, por si denuncias”.

“Debo tener mis precauciones. Yo no tengo confianza. Me hablaron de un general que no sé quién es, y que según me dijeron es el quiere ponerme los ganchos. Temo que me puedan detener a mí o cualquier dirigente. Pero una cosa es sentir miedo y otra cosa es ser cobarde. No vamos a entregar la dignidad”, sostuvo.

Soto reiteró que continuará denunciando los atropellos e irregularidades en las empresas, como Sidor. 

“Yo soy un trabajador y un padre de familia. Si tuviese una mancha en mi expediente ya me hubiesen puesto preso. Tengo miedo porque tengo información de que quieren hacerme ‘siembras’, quieren ponerme cosas ilegales para poder crear un expediente y ponerme preso”.

Persecución continua 

José Basanta, dirigente sindical de Bauxilum en Ciudad Bolívar, no estuvo en la protesta de Sidor, pero siempre ha denunciado lo que ocurre con el parque industrial de Guayana.

Funcionarios del Sebin también estuvieron en su residencia, pero él no estaba en ese momento.

No estoy seguro de los resultados de esa mesa de negociación, porque no confío para nada en este régimen”, afirmó.

Actualmente desconoce su estatus, sobre si existe o no orden de captura. El jueves hubo otra reunión entre la comisión de trabajadores y el Gobierno regional.

“Respeto a los compañeros que estuvieron allí, pero los del Gobierno son los mismos verdugos que te persiguen y dicen para sentarse a negociar. No es la primera vez que he tenido este tipo de persecución, es la tercera vez que me persiguen”, recordó Basanta. 

Entre los puntos en los que se buscan acuerdos están: un salario que cubra la canasta básica, pago de vacaciones para requeridos y no requeridos, pago inmediato de las prestaciones sociales, y la indexación de prestaciones sociales y utilidades dejadas de cancelar por su mal cálculo.


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