La Causa que lleva registro de los testimonios donde ha estado presente el “médico de los pobres”, tiene en sus estadísticas que entre 2006 y 2018 se recibieron 665 testimonios de personas extranjeras que dicen haber recibido favores de JGH. De la muerte del Venerable se cumplen cien años el próximo 29 de junio.

Caracas. En los carritos por puesto, en las fruterías, zapaterías, en las billeteras, en los comedores de las casas… En todos lados hay una estampita del doctor José Gregorio Hernández, el hombre que demostró que la ciencia y la religión son compatibles.

Dice Laura Zambrano, de la Causa de Beatificación del doctor José Gregorio Hernández, que el médico, de cuya muerte se cumplen 100 años el próximo 29 de junio, está entre los venezolanos con más arraigo popular, no solo en Venezuela, su tierra natal, sino en otras latitudes del mundo.

Quién iba a pensar que incluso en Tailandia, en Líbano y hasta en las Antillas Holandesas, los pasos del Venerable son conocidos, admirados y necesitados.

La Causa que lleva registro de los testimonios donde ha estado presente el “médico de los pobres”, tiene en sus estadísticas que entre 2006 y 2018 se recibieron 2214 testimonios de personas que dicen —en su mayoría— haber recibido favores de José Gregorio Hernández. De esos, 665 son de personas extranjeras.

De Colombia se han recibido 84, de España 15, de Ecuador 13, de Estados Unidos 10. Hay correos que llegaron de Portugal, Alemania, Cuba, República Dominicana, Puerto Rico, Panamá, Chile, Francia, Líbano, Tailandia y de otros lugares que no se contabilizaron con sus lugares de origen.

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José Gegrorio Hernández, el hombre ejemplar 

Pues sí, el ciudadano ejemplar no solo llegó a Roma cuando el Arzobispo de Caracas, Lucas Guillermo Castillo, en 1949, inició su causa de beatificación. O cuando en 1986 el Papa San Juan Pablo II marcó un hito importante en ese largo proceso, al declarar que José Gregorio practicó las virtudes en grado heroico, es decir, vivió una existencia de entrega a Dios en camino a la santidad y, por tanto, lo declaró Venerable y lo elevó a los cielos.

“Goyo”, como lo llaman popularmente, tiene alcance en otras latitudes. No obstante, para que sea beatificado se requiere comprobar, ante la Congregación para las Causas de los Santos en Roma, que se ha dado una curación médicamente inexplicable por medios naturales, completa e instantánea.

Este hecho extraordinario debe estar precedido por la oración familiar y comunitaria a Jesucristo por intercesión de José Gregorio.

Laura Zambrano lo dice en palabras más sencillas: tienen que ser varias personas las que oren y pidan a JGH esa sanación, “que lo haga una persona individualmente no sirve para tales efectos”.

Ni sueños ni visiones sirven como prueba para los presuntos milagros. Es importante que ese milagro sea instantáneo, total y permanente, constatado con diagnósticos precisos, recalcó.

Camino recorrido 

Los devotos esperan que el Siervo de Dios sea considerado el cuarto beato venezolano, después de la Madre María de San José (1995), Madre Candelaria de San José (2008) y la Madre Carmen Rendiles Martínez (2018).

A diario su nicho es muy concurrido. Está ubicado en la iglesia La Candelaria, donde reposan sus restos desde 1975. Estos fueron trasladados desde el Cementerio del Sur, donde habían sido enterrados al momento de su muerte, el 29 de junio de 1919. Entre 10 y 20 personas pasan en un lapso de media hora. Mientras esté abierta la iglesia los seguidores no dejan de asistir. Narciza León, una de sus fieles, va seguido. Se para frente al vidrio y agradece por los favores recibidos.

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Una trombosis le estaba estrangulando una de sus piernas. El diagnóstico era de operación y sanó en un tiempo perentorio. Lo atribuye a la intermediación de «Goyo». Su testimonio lo conoce solo él, a quien le ora a diario.

Otros tantos pasan por la oficina donde está la Causa. «Con mucha emoción vienen a contar y nosotros los escuchamos con mucho consuelo y atención, pues si no son casos de posibles milagros, todos sirven para el testimonial histórico de la vida y obra de José Gregorio».

A la fecha, solo tres posibles milagros están en Roma. Uno de 1986, otro de 2009 y uno de este año. Los investigadores no están para que se logre su beatificación, aunque eso plenaría de gozo a muchos. De los más de 2000 que llevan en las estadísticas, dijo Zambrano que solo 10 % de los casos son llevados a estudios y de esos, 3 % son posibles milagros.

«Por eso hay que orar por José Gregorio Hernández, para su pronta beatificación».

Lea mañana: José Gregorio Hernández, el hombre común y corriente 

José Gregorio Hernández
Foto: Mabel Sarmiento Garmendia

No se pierda la siguiente entrega de este seriado en: José Gregorio Hernández, el hombre común y corriente (II)


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